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El hilo, El rebrote español (1)

El rebrote español (1)

Silvia Viñas: Bienvenidos a El hilo, un podcast de Radio Ambulante Estudios. Soy Silvia Viñas

Eliezer Budasoff: Y yo soy Eliezer Budasoff.

Mientras algunos países de América Latina empiezan a reabrir, o piensan en hacerlo, a pesar de que la región se ha convertido en el epicentro de la pandemia, el plan de reapertura en España no consiguió evitar un resurgimiento de contagios que tienen al país en alerta.

Silvia: Hoy, la reapertura, el rol de los rastreadores y qué podemos aprender de lo que está pasando en España, donde se viven algunos de los peores rebrotes en Europa.

Es 7 de agosto, 2020.

Eliezer: Jorge. ¿Cuándo y por qué comenzó la reapertura en España?

Jorge Galindo: Bueno, la reapertura empezó cuando se consideró que la cuarentena había funcionado.

Eliezer: Él es Jorge Galindo.

Jorge: Soy sociólogo español residente en Bogotá, y analista de datos para el diario El País.

Eliezer: Jorge me explicó que el objetivo de la cuarentena era doble.

Jorge: El inmediato, el claro, el evidente era mandar al piso el ritmo de contagio del virus, conseguir suprimirlo.

Eliezer: Y recordemos que España tuvo una cuarentena estricta, controlada por la policía nacional. El periodo clave, el que logró cambiar la trayectoria del virus, duró dos semanas: del 30 de marzo al 13 de abril.

Jorge: En esos quince días no había casi, casi, casi nada de economía funcionando. Tenemos datos de, de algunos bancos que nos ofrecen las transacciones por tarjeta de crédito. También tenemos los datos de Google y de Apple de movimiento de gente, y vemos que la inmensa mayoría de la actividad en esos días estaba congelada. Eso fue lo que logró suprimir el virus.

Eliezer: Y el segundo objetivo de esta cuarentena, luego de suprimir el virus, era prepararse.

Jorge: Preparar el sistema de salud y sobretodo preparar la capacidad epidemiológica para cuando o si el virus retornase. Lo primero cuando se consiguió, cuando se vio que el ritmo de contagio estaba descendiendo, estaba muy abajo, pues fue como el pistoletazo de salida para empezar a, a diseñar la reapertura. Siempre teniendo en cuenta en teoría, el hecho de que había que construir una capacidad de detección y de respuesta para que no volviese a pasar ni lo mismo ni nada remotamente parecido.

Eliezer: Pero, ¿cómo hacer la reapertura? En España, el debate sobre esto empezó en abril.

Jorge: El primer debate que surgió sobre cómo reabrir era si hacerlo con base en una serie de indicadores, digamos, nosotros vemos que una región, una comunidad autónoma, como se llaman en España –Madrid, Valencia, Asturias, Andalucía– pasa por debajo de un ritmo de contagio, de una cantidad de gente en las UCIs, lo que sea, pues entonces decidimos que se reabra tal o cual aspecto de la economía y de la vida cotidiana. La otra opción era hacerlo con un sistema de calendario, con unas fechas cerradas. Se decidió la primera opción. Yo creo que fue correcto. Tú tienes que atar las decisiones de qué reabres y no qué no reabres a los indicadores que vas teniendo.

Eliezer: A finales de abril, el presidente Pedro Sánchez anunció el plan para la reapertura, o desescalada.

Audio de archivo, Pedro Sánchez: Esa transición, esa desescalada, sería en primer lugar gradual; en segundo lugar asimétrica, es decir, diferenciada en función de los territorios porque la evolución de la epidemia es distinta; y finalmente coordinada, porque es necesaria la unidad, el trabajar codo con codo las distintas administraciones en este reto tan trascendental que tenemos por delante de nosotros mismos.

Jorge: Se decidió un sistema de fases en el cual todas las comunidades autónomas, todas las regiones, empezaban en fase cero, que era una fase de cuarentena, de confinamiento casi total, y conforme iban cumpliendo una serie de, de requisitos, en teoría, pasaban de fase a la fase 1, a la fase 2, a la fase 3. En este proceso cada vez se reabrían más cosas. Por ejemplo, en una fase determinada se pueden abrir las terrazas de los bares, la parte exterior, pero no el interior, y en otra ya se podía abrir incluso el interior de los bares, que es donde acabaron todas.

Eliezer: Hubo una reapertura por sectores. Entre los primeros, estuvieron los comercios minoristas, las terrazas de los restaurantes y las ferias callejeras, pero siempre con una capacidad limitada.

Jorge: Los últimos sectores en llegar a la reapertura han sido, obviamente, los de la hostelería y el turismo, que es muy importante en España. Después, normalmente se le unieron aquellas personas que sentían que se exponían a un menor riesgo con un eventual contagio.

Eliezer: Gente joven, sana…

Jorge: Lo que ha pasado es que una parte importante del contagio se ha producido, uno, en focos laborales, y dos, entre la gente joven.

El primer gran rebrote en España, que yo recuerde, fue un grupo de trabajadores del campo, muchos de ellos migrantes.

Audio de archivo, noticiero: En este hotel habría al menos 40 personas aisladas, la mayoría temporeros que no tienen un domicilio donde confinarse. Y otros 24 jornaleros estarían también en cuarentena en una granja escuela a las afueras.

Jorge: Que vivían en condiciones poco aceptables. Esas malas condiciones implican muchas veces, por desgracia, hacinamiento, que de por sí ya es malo para el trabajador. Pero además, en una situación en la cual hay un virus circulando, pues el riesgo es aún mayor. Ha habido varios ejemplos de rebrotes en este tipo de entornos laborales de trabajadores inmigrantes del campo. El segundo gran foco de contagio, que yo recuerde, fue una fiesta de fin de curso, de gente joven.

Audio de archivo, noticiero: Es el de una discoteca en Córdoba, una fiesta de graduación, que acumula ya 91 casos confirmados. Ha obligado a aislar a cerca de mil personas que han estado en contacto con alguno de los 400 asistentes a esa fiesta. Para rastrear este foco se han realizado más de 2 mil pruebas PCR.

Eliezer: Los clubes y discotecas han sido un foco de contagio en los últimos meses.

Jorge: Hubo un momento a finales de julio, mediados finales de julio, hubo un momento en el cual algunas autoridades locales y regionales en España decidieron que iban a prohibir el botellón, que es esta práctica tan propia nuestra, sobre todo en verano, que hace buen clima en España o hace mucho calor, de beber en la calle. Pero no se cerraron los locales de ocio, sólo se limitaron como un poco después. Entonces era un poco absurdo porque era como, estás sacando a la gente de tomar en la calle donde hay menos riesgo de contagio, pero los locales de ocio siguen abiertos mientras estás viviendo esto.

Eliezer: Pero hay otro tipo de brote, que puede afectar a los más vulnerables…

Jorge: ¿Qué ha pasado después? que el gran foco de contagio en una segunda etapa, ahora mismo, son en ámbitos familiares y de pequeñas reuniones de amigos, que llega ya a la gente que no estaba saliendo tanto porque es un poco más vulnerable a los efectos de la enfermedad.

Eliezer: España ahora mismo está en una media de contagios por encima de 1000 personas por día.

Jorge: Esta cifra, digamos, no es del todo comparable con las cifras que teníamos a principios de… de marzo, abril, mayo o incluso en mayo, porque ahora detecta mejor casos el sistema español de lo que detectaba antes. Pero cuando pintas la curva de nuevos casos de España versus otros países de Europa, claramente es el que tiene una peor tendencia de los de los grandes países del continente.

Eliezer: Entonces, ¿qué pasó? ¿Por qué no funcionó el plan del gobierno que, sobre el papel, se veía tan bien? Recordemos lo que decía Jorge al comienzo de este episodio, que uno de los objetivos de la cuarentena era prepararse.

Jorge: El primer problema era que no se hizo la tarea ni los gobiernos regionales, que en España tienen bastante poder, porque es un Estado descentralizado, ni el Gobierno central, acabaron de hacer la tarea en la construcción de capacidad de rastreo, de capacidad epidemiológica en general, y por tanto, los indicadores daban quizás una imagen que era más optimista de la que realmente era en realidad el contagio. La imagen que tiene España hoy de su epidemia es indudablemente mejor que la que tenía en marzo. Pero es que la que tenía tenían marzo era horrible. O sea, en marzo detectábamos un 3%, un 4% de los casos, que es más o menos lo que detecta México ahora, que es el país que peor detecta en Latinoamérica, ¿vale? Entonces era fácil superar esa barrera.

Eliezer: Pero, comparado con otros países europeos, como Italia, España todavía está muy por debajo, por ejemplo, del número de pruebas.

Jorge: Hay un indicador que muchos epidemiólogos y epidemiólogas utilizan, que es el número de tests que se realizan no por persona de población, sino por positivo de COVID. ¿Por qué? Porque en teoría el número de tests tiene que ir atado a la demanda y la demanda viene determinada por la cantidad de contagios.

Eliezer: La OMS recomienda que los países tengan alrededor de 20 pruebas por cada positivo.

Jorge: España está en 24. Es cierto, está bien, pero es que Italia está por encima de 100 ahora mismo.

Eliezer: Es decir: estos dos países fueron igualmente golpeados por el virus, pero Italia está testeando cuatro veces más por cada caso positivo que España.

Además, uno de los objetivos estratégicos que estableció la OMS para hacer frente a la pandemia supone el rastreo a partir de los brotes esporádicos, pero España hoy en día tiene menos de la mitad de los rastreadores de casos que necesita. Según las cifras de las diferentes consejerías de sanidad hay, aproximadamente, un rastreador por cada 12 mil personas. Lo ideal sería uno por cada 5.500 habitantes.

Jorge: A pesar de que ya llevamos semanas con mucha gente diciendo que no se han contratado a los rastreadores suficientes, que no se ha hecho el trabajo epidemiológico suficiente, no se ve una voluntad clara, salvo algunas excepciones, de ampliar esa capacidad epidemiológica.

Eliezer: Otro problema que resaltó Jorge es la falta de coordinación entre las autoridades regionales y la autoridad central del Ministerio de Sanidad.

Jorge: En España, la sanidad está descentralizada. Cada región, cada comunidad autónoma, gestiona la mayor parte del sistema de salud. También hay un Ministerio de Sanidad que es la autoridad epidemiológica en casos de emergencia como éste. Y la atención y la coordinación es difícil. En el momento de emergencia, el Ministerio de Sanidad del Gobierno Central declaró un estado de alarma y, digamos, tomó temporalmente esas competencias. Pero ahora ya no estamos en ese contexto. Ahora, de nuevo, cada región lo gestiona y también la respuesta.

Eliezer: Los reportes diarios de contagios, por ejemplo, dependen de cada comunidad autónoma, y luego el Ministerio de Salud los reúne y publica diariamente.

Jorge: Hay una diferencia enorme entre la calidad de los datos que ofrecen unas regiones y otras. Algunas están ofreciendo datos transparentes, claros, abiertos. Otras están retrasadas en la entrega de datos, datos incompletos. Y además, el Ministerio no ha acabado de hacer la tarea de poner firmes a las comunidades autónomas y pedirles, digamos, por favor, un calendario de datos y además coger esos datos y presentarlos desde el Ministerio de una manera abierta y accesible. Ese trabajo tampoco lo ha hecho. Entonces tenemos problemas, digamos, en ambos niveles.

Eliezer: Lo que hace difícil tener la información necesaria para decidir qué hacer en este momento de reapertura.

Jorge: Nos siguen faltando datos de calidad y sin datos de calidad no podemos tomar decisiones ni de orden político ni de orden personal, porque uno decide si se va de vacaciones, si se ve con la familia, si no, en función del ritmo de contagios en su territorio, en su zona o a la que quiere ir.

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