Confinados con 1.800 vecinos (1)
Silvia Viñas: Bienvenidos a El hilo, un podcast de Radio Ambulante Estudios. Yo soy Silvia Viñas.
Eliezer Budasoff: Y yo soy Eliezer Budasoff.
Chile comienza a salir de una cuarentena de casi seis meses… Pero el confinamiento no ha sido el mismo para todos.
Silvia: Hoy, vamos a un complejo de dos megatorres en el centro de Santiago, donde una comunidad de miles de personas viviendo en departamentos diminutos, sin poder salir, tuvo que enfrentarse a dos retos inmensos… El virus y el desempleo.
Es 4 de septiembre de 2020.
Eliezer: Paulette ¿Cuándo empezaste a cubrir lo que pasaba dentro de estos edificios?
Paulette: Fue a finales de mayo. Llevábamos ya un par de meses en confinamiento acá en Santiago.
Silvia: Ella es la periodista Paulette Desormeaux.
Paulette: … y bueno, recuerdo que pasé en mi bicicleta cerca de estos edificios y me llamó muchísimo la atención, como siempre, ese contraste inmenso entre los bloques gigantescos llenos de pequeñas ventanitas, de balcones diminutos al lado de casas más tradicionales del sector. Y empecé a pensar pucha, ¿cómo están viviendo estas miles de familias que se supone que tenemos que mantener esta distancia, eh, entre personas y ellos son muchísimos en un espacio muy reducido? Entonces decidí explorar esa historia.
Eliezer: Paulette nos contó que estos edificios están en el centro de Santiago. En una comuna que se llama Estación Central, justamente al lado de la estación central de trenes.
Paulette: Hay muchas… mucha conectividad con líneas de metro, muchos buses. Es un lugar donde hay muchas oportunidades laborales ¿no?
Silvia: Pero vivir al lado del metro, en un lugar más céntrico para ahorrarse las horas de trayecto para llegar al trabajo, siempre suele ser costoso.
Paulette: Hay mucha gente que quiere vivir en estos sectores, eh, y que sólo puede pagar edificios o departamentos en este tipo de edificios, porque si no sería como expulsada al margen de la ciudad.
Eliezer: Entonces en esta comuna, Estación Central, al lado de casas más tradicionales, pequeñas y bajitas se construyeron setenta y cinco mega torres de hasta cuarenta y tres pisos.
Silvia: Paulette nos dijo que el edificio sobre el que ella estuvo reportando son dos torres que tienen seiscientos departamentos y viven unas mil ochocientas personas.
Paulette: Y estos departamentos son realmente muy pequeños. O sea, si tu pones, por ejemplo, una cama, una mesa y un refrigerador, que es como lo básico para vivir, solo puedes dar cinco pasos dentro del departamento.
Eliezer: Hay departamentos un poco más grandes, claro. Con dos habitaciones y un balcón, pero aún así siguen siendo muy pequeños.
Silvia: Y es que originalmente estos edificios se construyeron con un concepto conocido como Cabinas Sanitarias.
Paulette: O sea, son un espacio donde la gente llega a bañarse y a dormir, que no están concebidos para transformarlos en hogares y quizás en algunos lugares eso puede servir, porque hay ciudades donde alrededor de este tipo de edificios hay espacios recreacionales, eh, comerciales, etcétera. Pero la verdad es que no es el caso de las torres de Estación Central.
Eliezer: En la comuna de Estación Central, recién en 2018 se estableció un límite para la altura y cantidad de pisos que pueden tener los edificios. Pero no hay ninguna regulación que obligue a las inmobiliarias a respetar un mínimo de metros cuadrados por departamento.
Paulette: …que se considere que haga posible una vida digna en este espacio, ¿no? ni cuantos departamentos se pueden construir, por ejemplo, en una cuadra. Entonces, bueno, sin esa regulación se hicieron estos edificios que en general tienen entre doscientos y setecientos departamentos.
Silvia: En donde los ductos de la basura se repletan y se atascan frecuentemente. Donde no hay suficiente iluminación ni ventilación. Y sólo hay dos ascensores.
Paulette: Y cuando vives en un edificio de, pucha, treinta pisos, las escaleras no son una posibilidad.
Eliezer: Con la cantidad de personas que viven aquí, las torres se han convertido en una pequeña ciudad que incluso tiene horas punta para transitar.
Paulette: En las cuales hay filas de hasta quince minutos para subirte al ascensor. Y eso genera también mucho roce, ¿no? entre los vecinos, entre los residentes.
Silvia: Paulette empezó a comunicarse con los residentes del edificio por Whatsapp. La primera persona con la que habló fue una mujer que se llama Sandra Sandoval.
Paulette: Bueno, Sandra es una mujer chilena que vive en este edificio.
Sandra: En esta comuna hay una vulnerabilidad bastante grande.
Paulette: Y menciono que es chilena porque en estos edificios viven muchos extranjeros.
Sandra: Hay mucho, mucho extranjero y que en su mayoría esos extranjeros no tienen trabajos formales.
Eliezer: La gran mayoría son venezolanos. Hay parejas y algunas familias también. Llegan atraídos por los precios, que no son tan altos como en otros lugares, y también por las facilidades legales para arrendar. A los venezolanos, por ejemplo, sólo les piden un título profesional como aval. Y una suma de dinero como garantía
Silvia: Sandra juega un rol importante dentro del edificio.
Paulette: Estos edificios siempre tienen como un comité de vecinos que, que se relaciona con la administración y toma decisiones. Pero justo ese edificio no tenía uno. Habían tenido muchos conflictos. Entonces Sandra de alguna manera toma el rol de la persona que permite que las cosas pasen ahí adentro, que coordina al resto. Y desde la informalidad básicamente se transformó en la persona que hablaba con la administración. O sea, básicamente, Sandra es un poco la líder a la que todos recurren.
Eliezer: Sandra le ha estado contando a Paulette cómo la pandemia está afectando a los vecinos de estos edificios.
Sandra: Que yo les pedí que transitaran con guantes, transitaran con mascarillas, ¿cachai? Para colaborar con el tema de la sanitización y todo eso…
Silvia: Pero antes de entrar más en detalle sobre eso, tenemos que repasar por un momento cómo se ha manejado el confinamiento en Chile.
Paulette: El confinamiento en Chile ha sido bastante particular porque partimos con un sistema de cuarentenas dinámicas donde habían sólo ciertas comunas bajo confinamiento, lo que se decidía de acuerdo al número de contagios, la disponibilidad de camas UCI y otros factores.
Eliezer: Estas cuarentenas dinámicas empezaron a finales de marzo. Estación Central, donde están los edificios, entró en cuarentena a finales de abril. Pero en mayo, con la subida de los contagios, el gobierno decidió extender el confinamiento a toda la ciudad.
Audio Archivo: La medida más severa que debo anunciar por instrucción del Presidente de la república es una, curentera… cuarentena, perdón, eh, total en el Gran Santiago.
Eliezer: Y los residentes de estas megatorres han vivido una de las cuarentenas más largas del país.
Paulette: Eso los afectó enormemente, porque imaginen lo que significa estar meses en un espacio donde sólo puedes dar cinco pasos.
Silvia: Pero según cuenta Sandra, dentro del edificio había mucha circulación.
Sandra: Estuve cinco minutos en conserjería y entró y salió por lo menos veinte personas; que a buscar pedidos de delivery, que a pasear perros, que un montón de cosas. Yo también tengo perro. Paseo mi perro. Yo tengo que bajar un montón de veces porque hay que resolver temas del edificio, ¿cachai? y veo la circulación que hay.
Eliezer: Para entender cómo se vivió el confinamiento en este edificio, tenemos que tener en cuenta que la mayoría de los residentes, como mencionó Sandra antes, son trabajadores informales.
Paulette: Son personas que trabajaban al día, es decir, que no tenían un contrato de trabajo, que pudiesen hacer teletrabajo, sino que tenían que salir a ganarse la vida, ya fuera trabajando de plomero, de gasfitero, trabajos más bien informales. Entonces no poder salir durante, nisiquiera meses, al no poder salir durante semanas genera una presión económica en estas familias, enorme.
Silvia: Para poder comprar comida, pagar el alquiler y los servicios era esencial buscar una solución rápida… y la necesidad de subsistir los llevó a ofrecer productos que ellos podían preparar y vender dentro del mismo edificio.
Sandra: Aquí hay mucho, mucho delivery informal. Es parte de su trabajo y con eso están sobreviviendo, ¿cachai?, están subsistiendo.
Paulette: Para darles una imagen por fuera, los edificios lucían normales, como si hubiese una cuarentena muy bien respetada. Pero por dentro había un flujo constante de personas que se movían de un lado a otro vendiendo cosas o dando servicios, como si estas torres en realidad por dentro fueran una gran galería de tiendas.
Eliezer: La lista de productos es enorme. Se puede encontrar de todo:
Paulette: Empanadas, ensaladas de fruta, tortas, sushi, pizza…
Silvia: Bebidas alcohólicas, arroz, pasta, queso…
Paulette: Sostenes, detergente, chocolates, mascarillas de carbón y de colágeno…
Eliezer: Y también se venden muchos productos venezolanos.
Paulette: Realmente estos edificios parecen como una pequeña Venezuela instalada en el corazón de Santiago. Podría ser cualquier barrio caraqueño. O sea, lo que más se vende aquí son tequeños, sopa de costilla con arepa, panes dulces, queso llanero, un sin número de alimentos que tuve que googlear para comprender exactamente lo que eran… pasteles zulianos, patacones, arepa de cochino frito, etcétera.
Eliezer: Paulette nos contó sobre un un hombre bien conocido en el edificio.
Paulette: Hay un venezolano, un caraqueño, que llegó hace tres años y medio a vivir al edificio, que fue básicamente cuando se inauguró. Y a él ingeniosamente se le ocurrió hacer un servicio de alquiler de secadora y lavadora. De hecho le llaman John Secadora. Es común verlo recorrer los pasillos con su secadora en un carrito.
Silvia: Tener ese tipo de electrodomésticos no es tan común en estas torres, en departamentos tan pequeños.
Eliezer: Paulette dice que John Secadora fue un pionero del delivery en el edificio.
Paulette: Fue un visionario claramente, y su negocio se empezó a expandir. Hoy día también es la estrella de las hamburguesas. Y él me contó que cuando empezó la pandemia había sólo unas treinta personas que estaban haciendo delivery y que durante el confinamiento eso explotó, se duplicó. Yo hablé con él en junio y ya habían sesenta personas y ahora, es muchísimo más. Hablé con una, con otra venezolana…
Silvia: Se llama Direlys.
Direlys: Yo llegué hace aproximadamente año y medio a Chile, llegué huyendo, como tantos venezolanos, de la crisis por la cual atraviesa el país.
Paulette: Ella tiene estudios de odontología y antes de la pandemia estaba trabajando de asistente dental.
Direlys: En una clínica con personas y profesionales maravillosos que me hicieron sentir en casa.
Paulette: Pero perdió su trabajo por la pandemia.
Direlys: La clínica tuvo que cerrar sus puertas. Y fue todo totalmente repentino, inesperado. Esto de la pandemia, el quedarme sin trabajo, tener que comenzar desde cero después de haber encontrado un poco de estabilidad.
Paulette: Decidió empezar a hacer brownies, tortas y tartas porque siempre le gustó la repostería y allá en Venezuela había tomado unos cursos antes de venir a Chile.
Direlys: Este emprendimiento lleva por nombre Tarteen Bakery, donde ofrecemos tortas de distintos sabores para todo tipo de ocasión.
Paulette: Y eso le ha permitido generar ingresos que son complementarios a los, a los trabajos que de vez en cuando se puede obtener, que son informales y esporádicos.
Direlys: Pienso que esta pandemia no ha sido del todo negativa, ya que ha puesto a prueba nuestra creatividad y la manera de cómo salir adelante.
Paulette: Y aunque ella piensa que ojalá en el futuro pueda volver a trabajar de asistente dental, la verdad es que la crisis económica que va a enfrentar Chile luego de la pandemia y que ya está enfrentando, va a ser bien brutal. Entonces de alguna manera estas personas han encontrado una forma de subsistir ahora y en los meses que vienen.
Eliezer: Todo este comercio interno funciona a través de Whatsapp, nos dijo Paulette.
Paulette: Hay seis grupos de WhatsApp donde hay más de… donde hay hasta doscientas cincuenta personas cada uno que están destinados exclusivamente a ventas de productos.
Silvia: Paulette está en uno de estos grupos.