CAPÍTULO 8: QUE LLUEVA, QUE LLUEVA: LLUVIA, VIENTO Y NUBES
CAPÍTULO 8: QUE LLUEVA, QUE LLUEVA: LLUVIA, VIENTO Y NUBES.
La conversación entre Elena, Manuel y Pablo continúa mientras llueve con mayor fuerza. Pablo: Tenemos suerte porque aquí nunca hace tanto calor, ¡aunque para mi gusto tenemos demasiada lluvia! Manuel: Ah, la lluvia. ¿Alguno de vosotros recuerda lo que nos enseñaron en el colegio sobre el ciclo del agua? Elena y Pablo: ¡Por supuesto! Elena: Sigue, Manuel. ¡Cuéntanos lo que sabes! Manuel: ¡Vale! Vamos a ver... el aire absorbe el agua del océano como una aspiradora. Esa agua es la que crea las nubes. Elena y Pablo: Ajá. Manuel: A medida que el aire va absorbiendo agua, las nubes se hacen más grandes y pesadas. Cuando ya no pueden contener más agua, esta cae al suelo en forma de lluvia, que llena nuestros lagos, ríos y océanos. También entra en el suelo y mantiene la tierra húmeda. Y el ciclo se repite una y otra vez. Pablo: ¡Guau, Manuel! Creo que podrías dar esa clase ahora mismo en un colegio de primaria. Elena: Mi amiga, María, es maestra de primaria. ¡Avísame si alguna vez quieres cambiar de profesión y os pongo en contacto! Manuel: ¡Ja, ja, qué graciosos que sois los dos! Pablo: En el colegio, nos enseñaron más sobre el viento. Eso es porque vivíamos en la costa norte de Cataluña, y allí hace mucho viento. Elena: ¿Y qué es el viento exactamente, Pablo? Pablo: El viento se crea cuando el aire se mueve de lugares con alta presión a otros donde la presión es baja. Más o menos, como cuando dejas salir el aire de un neumático. Manuel: O como cuando llego a casa y me tumbo en el sofá… ¡a menos que nuestro perro Inti se haya adueñado de la mitad de los cojines! Elena: ¡Ja, ja! Me gusta esa idea: ¡al aire le gusta ocupar tanto lugar como a nosotros! ¿Los vientos en el norte de Cataluña siguen igual que cuando eras niño, Pablo? Pablo: Pues no, la verdad. Los científicos piensan que las rachas de viento se han vuelto más intensas en los últimos años a causa del cambio climático, y también más frecuentes. El viento que sopla en esa zona se llama tramontana. Manuel: ¡A ver si la famosa tramontana es tan intensa que llega hasta Madrid! Pablo: ¡Imagínate! Elena: Hablando de lluvia, un dato curioso: las nubes también sirven para refrescar y calentar nuestro planeta.
Manuel: ¡Eh! Eso es interesante. Elena: Puede que tengamos más nubes que bloquean el calor del sol, pero las nubes también absorben el calor del sol, como un gas de efecto invernadero. Pablo: Bueno, ¡esa sí fue toda una conversación sobre el clima y el tiempo! Y mirad, ha parado de llover. ¿Por qué no dejamos ya de trabajar y nos vamos al bar? Elena y Manuel: ¡Claro que sí; me apunto!