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Climate Change in Simple Spanish by Olly Richards, CAPÍTULO 23: LA ENERGÍA NUCLEAR

CAPÍTULO 23: LA ENERGÍA NUCLEAR

CAPÍTULO 23: LA ENERGÍA NUCLEAR.

Toni, Damià y Elena continúan conversando sobre las fuentes de energía alternativa. Toni: Una cosa es segura: el viento y la luz solar son fuentes de energía más seguras que la energía nuclear. Cuando yo era joven, esa era la energía limpia más usada. Elena:¡Tienes razón en eso, Toni! La energía nuclear puede ser muy segura. Hoy en día hay casi 450 plantas nucleares produciendo energía en más de 50 países, pero si las cosas van mal, la energía nuclear puede ser muy peligrosa.

Damià: ¡No sabía que existían tantas centrales nucleares! Elena: Sí. El 10% de toda la electricidad del mundo procede de la energía nuclear. Francia obtiene casi el 75% de su electricidad de ella, e incluso Estados Unidos genera el 20% de su electricidad a partir de la energía nuclear. Toni: ¡Pero es muy peligrosa! ¡Piensa en el accidente de Chernóbil de 1986! Damià: ¡Eso fue hace más de 30 años, abuelo! Estoy seguro de que la tecnología ha mejorado mucho desde entonces. Elena: Los dos tenéis razón. Los reactores nucleares de ahora son mucho más seguros que los de 1986. También son más caros: cuestan entre 4 y 8 veces más. Pero, a pesar de ser tan seguros, cualquier desastre podría causar muchos problemas. Toni: ¡Como lo que pasó con el terremoto de Japón de 2011! Ese terremoto causó un tsunami y el agua inundó una central nuclear que liberó material radiactivo. Las personas que vivían en esa zona no pudieron volver a casa hasta 2019, es decir, ocho años después. Hay muchas personas que todavía no pueden vivir en esa zona. Damià: Guau, eso es horrible. No me gustaría nada tener que abandonar mi casa. Elena: A mí tampoco. Es por eso que incluso Francia está cerrando algunas centrales nucleares. Nunca han tenido un accidente, pero con uno solo basta para causar daños que durarían muchos años. Damià: La gente todavía no puede vivir cerca de Chernóbil, ¿verdad? Elena: Correcto. Hay un área de unos 50 km de ancho en torno a la planta nuclear donde nadie puede vivir. Sin embargo, todavía hay gente trabajando allí.

Damià y Toni: ¿¡De verdad!? Elena: Sí. Los reactores que no se destruyeron en 1986 siguieron produciendo energía hasta el año 2000. Desde entonces, los trabajadores están cerrando la planta de forma segura. Los trabajadores cuidan su seguridad quedándose allí durante cortos períodos de tiempo. Toni: El peligro es la radiación. Esta es segura en pequeñas cantidades, como cuando nos hacen radiografías, pero demasiada radiación daña nuestras células. Nos puede envenenar de inmediato y podemos morir rápido, o también puede causar cáncer y otros problemas de salud años después si alguien se expone a la radiación mucho tiempo. Damià: Pero hay personas que reciben radiación para tratarse un cáncer, ¿verdad? Toni: Sí, a tu abuela le pusieron radioterapia para su cáncer de mama. Pero esa cantidad de radiación es muy pequeña si se compara con la cantidad que se libera en un accidente nuclear. Elena: La energía nuclear tiene riesgos muy graves, pero todavía no se produce suficiente energía eólica y solar para reemplazar la energía nuclear. Primero, hay que aumentar la cantidad de energía que se genera con los tipos más seguros de energía verde. Entonces, podremos dejar de producir energía nuclear. Toni: ¡Estoy de acuerdo!

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