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Intermediate Spanish Podcast, Podcast E02 La ansiedad – Text to read

Intermediate Spanish Podcast, Podcast E02 La ansiedad

Mittelstufe 1 Spanisch lesson to practice reading

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Podcast E02 La ansiedad

Hola, ¿cómo estás? Soy César, profesor de español. Estás escuchando el segundo episodio del podcast para estudiantes de español de nivel intermedio Spanish Language Coach. Puedes escuchar el podcast en YouTube o en cualquier plataforma de podcast como iTunes o Spotify. Puedes leer la transcripción de todos los episodios de forma gratuita en www.spanishlanguagecoach.com. Escuchar español real te ayudará a mejorar tu comprensión, revisar la gramática e incrementar tu vocabulario. En este episodio hablamos de la ansiedad, esa sensación que todos hemos sentido alguna vez y de la que, en mi opinión, poco se habla. También te hablaré de mi experiencia. Te propongo un reto o desafío, un challenge. Escribe mientras escuchas el episodio tres palabras que no conocías. Después haremos un ejercicio. Vamos a ello. Disfruta y aprende mucho. Hoy me gustaría hablar de la ansiedad, es decir, de ese estado de agitación que todos sentimos alguna vez. Una respuesta automática de nuestra mente cuando algo no va bien. La ansiedad, sin embargo, puede convertirse en un enemigo si aparece de forma frecuente en nuestras vidas. Aquí podemos diferenciar dos tipos de ansiedad, la ansiedad sana y la ansiedad patológica. La ansiedad sana es aquella que nos prepara ante una posible amenaza. Nuestros antepasados, por ejemplo, tenían que enfrentarse a situaciones muy peligrosas, como por ejemplo que un león se cruzara en su camino, poniendo en peligro su vida. Así, la ansiedad sana les preparaba para huir, correr y así salvar su vida. El cerebro mandaba una descarga de adrenalina para dar impulso a nuestras piernas y poder correr más rápido. Es decir, este tipo de ansiedad tiene valor, nos ayuda a preservar nuestra vida y evitar riesgos innecesarios. Por otro lado, tenemos la ansiedad patológica. Es la ansiedad que sentimos sin tener una justificación real. Sentimos ese estado de agitación aunque en realidad no exista una amenaza real para nosotros. A veces tenemos una ansiedad general que no está relacionada con ninguna situación. Es la ansiedad inespecífica. Otras veces sabemos muy bien su origen. Es la específica, por ejemplo, una fobia. Hablemos de datos. Según la OMS, Organización Mundial de la Salud, alrededor de 260 millones de personas en el mundo sufrieron trastornos asociados a esta emoción en 2017. Y si nos centramos en España, la cifra es alarmante en mi opinión. El Consejo General de Psicología de España estima que 9 de cada 10 españoles padecieron ansiedad y estrés ese mismo año.

Decíamos que la ansiedad es un estado de agitación. Realmente ese estado se puede presentar de diferentes formas, maneras. Podemos sentir nerviosismo, taquicardia, cuando nuestro corazón funciona más rápido de lo habitual sin estar haciendo ejercicio, náuseas u hormigueos. Sentimos hormigueos en las manos, en los pies, cuando estos parecen dormidos. Todos estos efectos físicos de la ansiedad pueden ser muy desagradables y afectar a nuestra salud si se repiten frecuentemente. El problema es que si sentimos ansiedad frecuentemente, podemos llegar a tener miedo a la misma, generando un círculo vicioso. Tengo ansiedad porque me da miedo sentirla. Es el miedo al miedo. Pero ¿por qué la ansiedad se ha convertido en una epidemia? Según Noam Chomsky, filósofo y científico americano, vivimos en la cultura del miedo, término para definir el proceso en el que se difunde este sentimiento a través de los medios de comunicación, los discursos políticos, etc. y que influencia el comportamiento de las personas. Y ahora nos preguntamos ¿por qué los seres humanos hemos desarrollado este estado mental tan poco útil? La respuesta, según la psicología cognitiva, está en lo que pensamos, nuestros pensamientos. Existen diferentes perfiles de pensamiento que pueden producirnos ansiedad. Hay 10 perfiles en concreto. 1. Pesimismo. Tendencia a focalizarse, a centrarse en el problema sin poder, sin ser capaz de ver las soluciones. 2. Generalización. Los pensamientos son del tipo siempre, nunca, todo, nada. 3. Pensamiento negativo. El foco está en los aspectos negativos y se olvidan o descalifican, es decir, no se dan valor a los positivos. 4. Catastrofismo. Ver los aspectos negativos de una situación de una manera excesiva y exagerada. 5. Leer el pensamiento. Creen saber lo que los otros están pensando y sus motivos negativos ocultos. 6. Adivinar el futuro. Tendencia a anticipar que las cosas van a salir mal. 7. Comparación. Medirse y compararse con los demás para acabar siempre sintiéndose inferior. 8. Exageración. Si a alguien le sale mal una cosa se le llama fracasado en todas las áreas. 9. Culpabilidad. Sentir que las cosas malas, desagradables, que suceden siempre están en relación con uno mismo. 10. Perfeccionismo. Establecer exigencias poco realistas a los demás, a uno mismo o a cómo deberían ser las cosas. ¿Podéis identificaros con algunos de estos perfiles? Como decía antes, parece que la ansiedad es algo bastante extendido en el mundo moderno y el hecho de que sea tan común también ha impulsado un nuevo movimiento en el que las personas ya no se avergüenzan de decir que experimentan ansiedad. El estigma de la ansiedad es cada vez menor y eso ayuda a combatirla o al menos a reducirla. Además de la terapia, en los últimos años otros métodos que ayudan a reducir la ansiedad se han popularizado, por ejemplo la meditación o el mindfulness. En mi experiencia estos ayudan a dominar la mente. Con práctica podemos llegar a reducir la velocidad de nuestros pensamientos y a detectar los pensamientos que sabemos pueden llevarnos a sentirnos ansiosos. Yo mismo sufrí ansiedad de forma intensa durante una temporada de mi vida y tuve que buscar cuáles eran los mejores métodos para reducirla. A pesar de haber sido un momento complicado en mi vida, ya que la ansiedad puede ser muy paralizante, creo que obtuve algo muy positivo de ese periodo. Aprendí a conocerme más. La ansiedad al final nos manda una señal. Nos avisa de que la forma que tenemos de relacionarnos con el mundo no es correcta. Es decir, que nuestro patrón de pensamiento está posiblemente equivocado y necesitamos buscar alternativas. En definitiva, cambiamos las gafas con las que vemos el mundo. Muchas gracias por escuchar hasta el final del episodio. Espero que lo hayas disfrutado. Ahora es tu turno de practicar tu español escrito. Escribe un comentario dando tu opinión sobre este tema. Escribe tres frases también con tres palabras nuevas que hayas aprendido. Un abrazo y hasta la próxima.

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