Desde Kiev, en español (1)
Desde Kiev, en español
Hola, chicos, ¿qué tal?
Bienvenidos a un nuevo episodio de nuestro podcast Español Con Juan, un podcast en español para aprender español.
El episodio de hoy es un poco especial porque vamos a charlar con una amiga, con una seguidora de nuestro podcast que se llama Irina.
Es una charla muy especial porque Irina está en Kiev, en la capital de Ucrania y nos va a contar cómo está viviendo ella y su familia estos días tan duros, tan difíciles, para todos los ucranianos.
En la charla, Irina dice que aunque muchas personas se han ido a otras ciudades o incluso a otros países como refugiados, ella no quiere dejar la ciudad y se va a quedar allí hasta el final para ayudar a su familia.
Sus padres y su hermana están en otra ciudad, en una ciudad más pequeña que se llama Irpín, que está bastante cerca de Kiev. Creo que está a unos 20 minutos en coche, más o menos.
El problema es que ahora ella no puede ir a esa ciudad a ver a su familia porque las carreteras están cortadas, los puentes han sido destruidos y la ciudad está siendo atacada constantemente por el ejército ruso.
Así que Irina no sabe nada de su familia. Lleva cuatro días sin saber nada ni de sus padres ni de su hermana.
Al parecer, la ciudad de Irpín está completamente destruida. No hay electricidad, no hay agua y continúan los ataques.
Irina, como es lógico, está muy preocupada por su familia y no quiere irse de Kiev para estar lo más cerca posible de sus padres y de su hermana y tratar de ayudarles.
En la entrevista, ella también nos cuenta un poco como es su día a día ahora en su piso de Kiev, donde vive con su marido y uno de sus hijos, y nos explica un poco sus sentimientos sobre la guerra y sobre algunos temas interesantes de Ucrania.
Disculpad por el sonido, que a veces no es muy bueno, pero os recuerdo que podéis leer la transcripción en nuestro blog y de esa forma seguir mejor la conversación.
Y nada más por ahora. Sin más introducciones, vamos a escuchar esta charla con Irina, desde Kiev.
Irina: [00:00:00] De verdad, Juan, quiero decirte muchas gracias porque todos tus vídeos, el podcast me ayudan mucho y si ahora yo puedo hablar un poco de español es, primeramente, gracias a ti y...
Juan: No, no, yo creo... Tú hablas, tú hablas, hablas muy bien español, hablas muy bien español. No sabía cuál era tu nivel, pero... Nunca, nunca hemos hablado... Pero parece que hablas muy bien. No, no...
Irina: Es (el resultado de) tu trabajo...
Juan: Creo... No creo que sea sólo gracias a mí.Tú has estudiado mucho.
Irina: Sí, creo. Pero cuando es interesante no es simplemente hacer ejercicios y todo eso. Porque la verdad, ya escuchaba (todos) tus podcasts, todos (tus) videos algunas veces. Y la verdad es (que) simplemente me gusta tu manera de hablar, de contar historias con mucha delicadeza, aún cuando hablaste sobre la guerra civil en España. Tú lo hiciste con mucha delicadeza. Es lo que agradezco mucho y en general nos da (la) oportunidad de pensar y de ver cosas (desde) otro punto de vista, creo.
Juan: Oye, pues me alegro mucho de que te gusten mis videos, pero hoy quería hablar contigo para hablar de ti, ¿no? De la situación que está pasando, que estás viviendo ahora allí en Ucrania. Cuéntanos un poco dónde estás en este momento.
Irina: Estoy en Kiev, es la capital. Como sabes, creo que yo no voy a dejar la ciudad hasta el final. No importa qué va a pasar. Por muchas razones. El primer caso es por mi familia, mis padres y mi hermana. Ellos viven en la ciudad que se llama Irpín. Está muy cerca de aquí.
Juan: ¿Cómo se llama? ¿Cómo se llama la ciudad?
Irina: [00:01:57] Irpín.
Juan: Irpín. Sí. He visto, he visto las noticias recientemente. Es una ciudad que está muy cerca de Kiev, ¿no?
Irina: Veinte kilómetros.
Juan: Veinte kilómetros solo. ¿Y allí tienes a tus tus padres y a tu hermana?
Irina: Sí, mis padres y mi hermana. Y la ciudad casi totalmente está destruida. No hay ni electricidad, ni gas, ni agua, nada, ni conexiones. Ya es cuatro días que yo no sé nada de ellos.
Juan: ¡Ah! ¿No sabes nada de ellos? ¿No has hablado con ellos recientemente?
Irina: Esperar es (lo) peor de todo porque todos sabemos que allí matan (a) la gente civil muy fácil, porque... Por supuesto que todos (los) conocidos, todos (los) familiares, estamos conectados ahora para poder ayudar a la gente (a) salir de la ciudad. Pero lamentablemente antes de ayer, enfrente de la gente, (los) rusos dispararon, sí, dispararon (a un) coche con (una) familia y mataron a tres de los niños pequeños, simplemente porque quisieron (querían) salir de la ciudad de Irpín.
Juan: Sí, he visto las noticias de refugiados, de personas que querían salir de la ciudad y en fin... Había disparos y bombas y tal...
Irina: Es terrible... Allí hay un río que se llama también Irpín. Todos (los) puentes están destruidos. Y era (había) sólo una posibilidad para la gente civil: salir de Irpín por ferrocarril. Pero (los) rusos también impidieron esta oportunidad y ahora no permiten salir a nadie. Lamentablemente... A veces algunos autobuses pueden salir de la ciudad, pero mucha gente ahí están en sótanos, simplemente esperando, porque... Ahora aquí en Kiev hace mucho frío o está nevando y no imagino cómo, cómo es posible vivir ahí.
Juan: ¿Tú tienes...? Tú, en tu casa, ahí en Kiev, ¿estás sola o estás con otras personas?
Irina: No, estoy con mi marido y con mi hijo menor.
Juan: Vale... Y los tres habéis decidido quedaros
Irina: Sí, es... Ahora la situación es complicada porque ya muchas muchas madres con niños salieron de Kharkiv, de Sumy, de Kiev y nuestras nuestras ciudades en (el) oeste están llenas de gente y simplemente es imposible ayudar a todos.
Juan: Y entonces... No me imagino... No sé cómo es el día a día vuestro, tuyo y de tu familia. O sea, ¿podéis salir a la calle, podéis, no sé, hacer la compra o cómo, cómo es la vida...?
Irina: La situación aquí en Kiev es más o menos estable porque (desde) hace unos días no (podemos) comprar casi nada en las tiendas. Todas o casi todas las farmacias están cerradas. Y no podemos salir a la calle sin necesidad, solo a la farmacia o al supermercado, pero algunos días no (tenemos) algunas horas no (tenemos) la luz o agua, pero, en general, en general la situación aquí es estable.
Juan: Pero continúa...
Irina: Vivo en la parte de Kiev... Nuestro barrio está tranquilo.
Juan: Ah, vale. Pero puedes escuchar, me imagino, puedes escuchar las bombas...
Irina: Sí, todo el tiempo. Por supuesto, es como el día 24 de febrero hemos despertado (con) este sonido de bombas y era terrible porque... Es imposible creer, todavía es imposible creer (lo) que pasa ahora aquí... Y yo creo que tú sabes que la Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, para la Unión Soviética empezó aquí en Kiev. A las 4 de la mañana, los alemanes empezaron a bombardear Kiev. Y es lo mismo lo que pasó ahora: a las 4 de la mañana, todos nos hemos despertado (con) estos sonidos de bombas y era terrible, la verdad. Y los primeros días, oímos (la) alarma aérea, no sé, una o dos veces cada hora. Es imposible ni dormir ni hacer cosas tranquilamente.
Juan: Claro, me imagino, me imagino que, no sé, por la noche dormiréis muy mal, ¿no? Estaréis muy cansados...
Irina: Sí, hasta (las) 4 de la mañana ya no pude quedarme dormida, pero a las cuatro y veinte me desperté por (una) explosión.
Juan: ¿Esta noche?
Irina: Sí, esta noche también. Y cuando hay explosiones bastante cerca, empiezas a escuchar alarmas de coches también. Es caos...
Juan: Claro, esas cosas es que son... Hasta que no las vives son inimaginables, ¿no? Esos pequeños detalles del día a día, ¿no?
Irina: Pero ayer mi marido pudo comprar pan. Ahora agradecemos todas estas cosas pequeñas.
Juan: Porque normalmente es difícil encontrar comida.
Irina: Ahora, sí, los productos lácteos y pan es bastante (difícil)
Juan: ¡Ah, sí! Quería preguntarte también... La televisión, por ejemplo, recibís noticias a través de internet, de la televisión, de los periódicos...
Irina: Sí, es imposible no... Estamos pegados (a la televisión). Todo el tiempo escuchamos noticias porque por supuesto tenemos muchos amigos, familiares en las partes diferentes del país y todos estamos muy preocupados por ellos. Hasta (los) 20 años yo vivía en Donetsk y mi lengua materna es ruso.
Juan: Es interesante lo que dices. Tú hablas ruso.
Irina: Sí, yo nací en Rusia y yo hablo ruso y la cultura rusa (la literatura rusa porque soy filóloga) es parte de mí. Después de 1991 en Ucrania poco a poco empezaron a hablar ucraniano en la tele, por la tele, por (la) radio. Poco a poco empezaron a usar ucraniano más porque antes, cuando Ucrania era una parte de la Unión Soviética, por supuesto que la lengua principal era ruso y en el colegio yo hablaba en ruso. Estudiaba todas (las) asignaturas en ruso. Pero después yo creo que en (el) Este del país, como todas estas regiones, como Donetsk, Lugansk y algunas otras... Todo este tiempo hasta, hasta esta situación, en los colegios, en las universidades, todas (las) asignaturas (seguían estudiándose) en ruso y no era ningún problema. Nunca. Porque la mayoría de la gente aquí en Kiev también habla ruso, pero en el colegio mis hijos aprenden todo en ucraniano. No hay ningún problema. Somos bilingües casi todos... No hay ninguna razón...
Juan: Este tipo de problemas con las lenguas, no sé, yo, yo, sabes, yo no, yo no, no sé los detalles de nada, pero lo veo muy a menudo en muchos, muchos países... En España en España tenemos esta discusión también en Cataluña, Pais Vasco, sobre cuánto utilizar, qué cantidad utilizar de español, de castellano, de catalán en las escuelas, en fin, todo... Este tema, yo creo que también se da, por ejemplo, en Bélgica y en otros países, en Canadá también. Pero lo que me sorprende un poco es el extremo y las posiciones tan radicales que se pueden dar ¿no? y la agresividad que se puede dar en torno a estos temas de las lenguas, porque no debería ser un problema tan tan grande. En fin, si un país tiene dos lenguas, es bilingüe, pues yo creo que es algo positivo ¿no? No, no... Es una riqueza, ¿no? Y entonces... En fin. Y, bueno, llegar al extremo de que muera gente por esto de... En fin, no sé, me parece una cosa... Que yo pensaba, yo pensaba que esto ya estaba superado, ¿sabes? Yo creo que a muchas personas nos ha chocado mucho todo esto, porque es algo como del pasado, es algo como que nadie se esperaba que ahora en el año 2022 una guerra en Europa por, por, por, por, en fin, por fronteras y las lenguas y todo eso. A mí me suena a una cosa como de la Segunda Guerra Mundial, algo muy antiguo que hoy en día esto no tiene sentido, ¿no? Es... En fin.
Irina: Sí, estoy de acuerdo. Yo creo que cualquier idioma es para (entenderse), no para pelear.
Juan: Desde tu punto de vista, ¿las personas que hablan ruso están más discriminadas, quizás ahora?
Irina: No, es (una) tontería. Es mentira totalmente.
Juan: ¿Tú puedes hablar ruso? Si, si vas...
Irina: Yo hablo ruso toda la vida. Ahora por la guerra muchos jóvenes, por (ejemplo) mi prima, dejó de hablar en ruso porque... Porque muchos jóvenes no pueden aceptar lo que pasa. Ahora es como (una) forma de protesta. Hay esta palabra, no?
Juan: De protesta, sí, de protesta.
Irina: Sí, de protesta y... Pero en general, en general, todavía mucha gente aquí en Kiev también habla ruso. Es normal. Para mí y para toda la gente, aquí no hay diferencia qué idioma hablar y no siento nada, no escuché nada (malo) porque yo puedo hablar ruso aquí.