El problema con VENEZUELA - VisualPolitik
Esto que estáis viendo ahora mismo es la CONSTITUCIÓN DE VENEZUELA.
Aquí hay muchas de las claves para entender lo que está pasando en Venezuela y, lo que
es más importante: por qué no podemos hablar de un golpe de estado en este país.
En este vídeo, te lo vamos a explicar.
… Hay muchas formas de derrocar a un dictador:
revoluciones, transiciones pacíficas, pero, al menos que yo recuerde, no hay ningún caso
en el que un líder jura el cargo para deponer a un gobierno autoritario.
Porque, dejemos las cosas claras, lo que hay, en Venezuela, es una dictadura.
La dictadura de Nicolás Maduro.
¡Y sí, ya sé lo que me vais a decir muchos!
¡Fonseca!
En Venezuela hay elecciones ¡Por supuesto que las hay!
También hay elecciones en Bangladesh, Egipto o Azerbaiyán.
Incluso en Corea del Norte tienen elecciones legislativas cada 5 años y hay distintos
partidos políticos.
Tal cual como lo oís.
Sin embargo, una democracia necesita elecciones libres, limpias y libertad de expresión.
Y, si recordáis, en este vídeo ya os explicábamos cómo la libertad de expresión en es tan
escasa en Venezuela como el papel higiénico.
Y sí, ya lo sé, pese a la crisis humanitaria, la violencia y las violaciones constantes
de derechos humanos, Nicolás Maduro todavía cuenta con un enorme apoyo popular ¡Por supuesto
que es verdad!
La lección número 1 del manual de todo dictador consiste en ganarte el apoyo de la mayoría
con enormes campañas de propaganda.
Y, por supuesto, la lección número 2 dice que a cualquiera que te plante cara, le tienes
que meter en la cárcel.
Cuando controlas el poder judicial y legislativo, es muy fácil acusar a un opositor de cualquier
delito.
En el caso de las monarquías árabes, a los opositores se les acusa de estar conectados
con el terrorismo.
Y en el caso de Venezuela, se les acusa de golpistas.
Y ahora estaréis pensando, vale, puede que Nicolás Maduro sea un dictador, pero… Juan
Guaidó ha dado un golpe de estado.
A fin de cuentas, se ha proclamado como presidente del gobierno sin ganar unas elecciones presidenciales
¿verdad?
¡Pues tampoco!
Veréis, un golpe de estado se define como una toma del gobierno mediante el uso de la
fuerza por parte de un grupo que ostenta poder dentro del propio gobierno, normalmente el
ejército.
Sin embargo, Juan Guaidó se ha proclamado presidente a través de un artículo previsto
en la Constitución de Venezuela.
El artículo 233 permite que el presidente de la Asamblea Nacional ocupe temporalmente
la presidencia de la República.
Es decir, que el líder del legislativo se encargue de la jefatura del Estado y del Ejecutivo
venezolano hasta que se realicen nuevas elecciones en menos de 30 días.
Así que quién está respetando escrupulosamente la Constitución es la oposición, no Maduro.
Ahora bien, la pregunta que sí que nos podemos hacer es… ¿Esto que está pasando en Venezuela…
es bueno o es malo?
¿De verdad es tan sencillo acabar con una dictadura?
¿Basta con proclamar a otro presidente, que lo reconozcan distintos países y… ya está?
Pues… mis queridos amigos de VisualPolitik, nada más lejos de la realidad.
Por supuesto que nos encantaría poder descorchar el champán con vosotros.
Sabemos que muchos venezolanos veis nuestro canal.
Muchos nos habéis pedido por mensajes que hagamos este vídeo.
Y sé que queréis una buena dosis de optimismo.
Pero, a veces, en política tenemos que dejar las pasiones a un lado y ver las cosas con
frialdad.
Más que nada porque estamos hablando de la vida de casi 30 millones de personas.
El final violento de muchas dictaduras ha llevado a una guerra civil que ha dejado al
país peor aún de lo que estaba.
Ahí está el Iraq de Saddam Hussein o la Libia de Gadafi.
¿Es esto lo que va a pasar en Venezuela?
¿Hay razones para ser optimistas con Venezuela?
Hoy… NO vamos a responder a estas preguntas porque es imposible.
Pero sí vamos a daros unas claves para que podáis formaros vuestras conclusiones con
más rigor.
Y para eso, como siempre, antes vamos a ver un poco de historia.
EL FIN DE LA DEMOCRACIA
Quedaos con esta fecha: 1 de mayo de 2017.
En ese momento, el Parlamento de Venezuela tenía una mayoría anti maduro.
Por supuesto, no hablamos de un único partido que se opone a Maduro.
En realidad, los opositores a Maduro van desde la derecha hasta la izquierda.
Pero esto poco importa.
Desde que arrancó 2016, el Parlamento había sido declarado en desacato.
Y os preguntaréis ¿Qué gran delito cometió la Asamblea Nacional.
Resulta que la causa del desacato fue aceptar la participación de 3 diputados de la oposición
denunciados por el chavismo.
¿Por qué fueron denunciados?
Pues ni más ni menos que porque eran los necesarios por la oposición para conformar
una mayoría de dos tercios.
Los dos tercios suponen una supermayoría suficiente como para bloquear a Maduro.
Pero como el pueblo había elegido a la oposición, Maduro movió los resortes para anular su
poder.
¡Yo convoco el poder constituyente originario para lograr la paz que necesita la república!
¡Para lograr la paz que necesita la república!
¡Para derrotar el golpe fascista!
¡Y para que sea el pueblo, con su soberanía, quien imponga la paz!
En ese momento, Maduro declaraba ilegal al Parlamento del país, la llamada Asamblea
Nacional.
Es decir, anulaba el poder legislativo.
El único órgano que podía hacerle oposición perdió todo su poder ¿Y qué ocurrió después?
Pues, básicamente, Maduro se inventó un nuevo parlamento.
La llamada Asamblea Nacional CONSTITUYENTE.
Según el artículo 348 de la Constitución Venezolana, Maduro puede convocar una asamblea
constituyente.
El objetivo de esta asamblea no es otro que redactar una constitución ¿El problema?
Que esta asamblea nacional constituyente de Maduro se ha convertido en un parlamento paralelo.
Para que os hagáis una idea, han llegado a aprobar impuestos.
Ya me diréis que tiene que ver eso con la constitución.
¡Pero no solo eso!
Que de los 545 diputados que tiene, 503 pertenecen al Partido de Maduro, el Partido Socialista
Unido de Venezuela.
Tal cual como lo oís.
El resto son cargos vacantes.
Es decir, que se trata de un parlamento donde todos los miembros son de la misma formación.
Y os preguntaréis ¿Qué pasa con el Parlamento antiguo?
¿El que tenía distintos partidos políticos?
Pues se siguen reuniendo pero sin ningún poder político.
A fin de cuentas, quien cuenta con el ejército y la policía para hacer cumplir la ley es
Nicolás Maduro y la Asamblea Nacional Constituyente.
¡Pero aquí no termina la historia!
En 2018, Esta Asamblea Nacional Constituyente donde todos sus miembros son del mismo partido,
convoca unas elecciones presidenciales.
Elecciones donde la mayoría de los partidos no pueden presentarse a las elecciones porque
son ilegales y que tienen más trampas que una escopeta de feria.
Tanto es así que el 60% de los votantes inscritos se abstienen de ir a votar.
Como os podéis imaginar, el resultado de esas elecciones fue tan predecible como el
final de La Pasión de Cristo.
Maduro arrasó.
Pero casi ningún país reconoció el resultado ¡Habéis oído bien!
Es decir, ya en Mayo de 2018, Mike Pence, el Vicepresidente de los Estados Unidos decía
lo siguiente.
“Estados Unidos llama a estas elecciones por su nombre: son una imposture.
Maduro debe organizar elecciones libres y limpias y liberar a todos los presos políticos
inmediatamente y sin condiciones”
Y lo mismo pasó con Alemania, Colombia, Costa Rica y, por supuesto, España.
Nadie reconoció la legitimidad de Maduro para ser el presidente de Venezuela ¿El problema?
Que no había otra alternativa.
Y aquí es cuando llegamos a enero de 2019.
En este momento, Nicolás Maduro jura su cargo.
Pero no lo hace ante la Asamblea Nacional sino ante el Tribunal Supremo.
Y ahí es cuando, acabado el primer mandato de Maduro, con una jura inconstitucional para
iniciar su segundo mandato, el presidente del Parlamento Venezolano, Juan Guaidó, se
proclama presidente ante el vacío de poder que se ha generado ¿Por qué?
Pues bueno, porque representa al único órgano que todavía tiene legitimidad democrática
en el país.
Y en ese momento es cuando todos los países que no habían reconocido las elecciones presidenciales
que ganó Maduro, pasan a reconocer a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela: eso
incluye a Estados Unidos, Canadá y, muy probablemente, la Unión Europea.
Pero ya sé lo que estáis pensando muchos ¿Y si todo esto fuera un movimiento orquestado
desde Washington?
A fin de cuentas, 5 minutos después de que Guaidó saliera nombrado presidente interino,
ya contaba con las bendiciones de Washington… ¿Demasiada casualidad?
Ahora mismo lo vamos a ver.
¿A QUIÉN LE IMPORTA VENEZUELA?
Si seguís VisualPolitik desde hace tiempo, ya lo sabéis muy bien: Venezuela es el país
con las mayores reservas de petróleo del mundo.
Mucho más que Arabia Saudita, Rusia o Estados Unidos ¿El problema?
¡Que apenas son capaces de venderlo!
Veréis, una cosa es tener zumo de dinosaurio y otra muy distinta es poder ganar dinero
con tu zumo de dinosaurio.
Fijaos en esta gráfica.
Aquí se puede ver lo que cuesta sacar un barril de crudo en distintos países.
Arabia Saudita tiene el barril más barato.
Por eso, da igual el precio de mercado del petróleo: ellos siempre sacan beneficios.
Sin embargo, Venezuela está en el otro lado.
Es uno de los petróleos más caros del mundo.
Y la empresa que lo extrae, PDVSA, es un auténtico caos.
En otras palabras, a duras penas son capaces de producir crudo para que les salga rentable
con el precio del mercado internacional.
Para que os hagáis una idea, aunque sean el país con más reservas del mundo, producen
menos crudo que Angola o Nigeria ¿Habéis oído hablar alguna vez a algún político
de Washington preocuparse demasiado por el régimen corrupto de Angola?
Pues eso.
Básicamente, por mucho petróleo que tengan, su peso específico en la economía mundial
es más bien poco.
Especialmente en un momento donde, gracias al fracking, todo hijo de vecino vende zumo
de dinosaurio.
Por otra parte, Trump ya se ha encargado de restringir las inversiones a Venezuela.
Es decir, que los intereses que puedan tener los bancos estadounidenses en posicionarse
de un lado u otro de la balanza son muy pocos.
Y sí, es cierto que Trump ha nombrado a ELLIOT ABRAMS para gestionar todos los asuntos con
Venezuela.
ABRAMS colaboró en el intento de golpe de estado contra Chavez en 2002.
Pero… seamos honestos, en principio no parece que Estados Unidos esté demasiado preocupado
por Venezuela.
Ni siquiera por motivos de propaganda.
Por ejemplo, si miráis la portada online de un periódico español como ELPAIS.COM,
veréis muchas noticias dedicadas a Venezuela.
Está claro que es un tema que nos importa a los que hablamos en español.
Pero… llama la atención que la prensa angloparlante apenas ha dedicado un par de noticias.
Esta es la portada de la FOREIGN AFFAIRS, tal vez la revista más influyente en la política
de Estados Unidos.
Esta es la de la FOREIGN POLICY.
En fin… no hay demasiado entusiasmo en Estados Unidos.
¿Y a que no adivináis quién si tiene algo que decir en el futuro de Nicolás Maduro?
¡Lo habéis adivinado!
China se queda con el 28% de la producción de petróleo de Venezuela para repagar su
deuda
¡Exacto!
Lo que ya hemos visto en tantos otros vídeos: pagos de deuda a cambio de materias primas.
China necesita un suministrador de petróleo.
Y por eso ha estado prestando dinero a Maduro como si no existiera mañana.
Beijing le ha prestado más de 50.000 millones de dólares a Caracas.
Y, como no pueden pagar con dinero, pagan con lo único que sobra en el país: zumo
de dinosaurio.
¿Todavía os preguntáis por qué China no ha reconocido a Guaidó?
¡Exacto!
Nicolás Maduro es el único que todavía puede garantizar el suministro de crudo.
A todo esto hay que sumarle el narcotráfico.
Según informes de la DEA, entre el 15 y el 20% de la coca que se mueve cada año pasa
por Venezuela.
Grandes figuras del régimen de Maduro como Diosdado Cabello están implicadas en el tráfico
de drogas ilegales.
Podemos decir que Venezuela es hoy en día un narcoestado.
Un lugar donde los traficantes pueden establecer sus centros de operaciones con la ayuda de
las propias autoridades.
Pero todo esto está muy bien… sin embargo, la gran pregunta es… ¿Puede haber una transición
democrática en Venezuela?
Ahora mismo lo vamos a ver.
¿QUÉ SE PUEDE HACER?
Como decíamos antes, la oposición a Venezuela se caracteriza por una cosa: la fragmentación
absoluta.
Hablamos de montones de partidos políticos con ideologías totalmente dispares: conservadores,
liberales e incluso socialdemócratas.
A diferencia de otros países como Polonia o República Checa, donde sí había líderes
que aglutinaban la oposición al régimen, hasta ahora no había una alternativa clara
a Maduro.
Sin embargo, todo esto parece haber cambiado en muy poco tiempo.
Con tantísimo apoyo internacional, Juan Guaidó sí puede hacer frente a Maduro.
Por supuesto, su cargo oficial es el de presidente interino ¿Y esto qué significa?
Pues que, en cuanto sea posible, debe convocar unas elecciones.
Es decir, que ocupa la presidencia de forma provisional.
¡Pero esperad un momento porque esta es la única buena noticia!
Veréis… las leyes y las buenas palabras son muy importantes pero, en última instancia,
el poder lo tiene aquel con fuerza para imponer la ley.
Por eso controlar a la policía y al ejército es tan importante.
En otras palabras, Guaidó puede tener toda la legitimidad que quiera, pero ¿Cómo puede
convocar unas elecciones si el ejército no se lo permite?
¿Qué pasa con la policía?
Todo esto explica por qué, en los últimos días, tanto Maduro como Guaidó han estado
intentando ganarse el apoyo de las fuerzas de seguridad.
Nicolás Maduro pidió lealtad al Ejército: "Tenemos que hacer respetar el poder de la
nación venezolana, con el poder militar" Por el momento, el ejército siempre se ha
mantenido leal al régimen.
Los altos cargos del ejército venezolano son completamente afines a Maduro.
Durante los últimos años, Caracas ha estado subiendo el sueldo a sus militares año tras
año.
Un soldado raso en este país puede cobrar bastante más que un médico.
Pero aún así, hablamos de alrededor de 80 dólares al mes.
En otras palabras, que tampoco es ninguna fortuna ¿Es esto suficiente como para que
el ejército se subleve contra Maduro?
No lo sabemos.
Pero, desde luego, es importante tenerlo en cuenta.
Quienes si viven mucho mejor son los altos cargos del ejército ¿No me creéis?
Pues venios conmigo de paseo al… ¡BARRIO SALAMANCA!
Para quienes no sois de España, el Barrio Salamanca es algo así como el Manhattan de
Madrid: una de las zonas más lujosas y céntricas de la capital.
En este zona, prácticamente todo el mundo vota a partidos conservadores y prácticamente
todo el mundo tiene una renta media alta.
Hacia el año 2010, los únicos venezolanos que vivían por aquí eran los miembros de
la oposición en el exilio.
Gente como la familia de Henrique Capriles han hecho varias inversiones por aquí.
Pero, con el paso de los años, han llegado más y más chavistas.
Tanto es así que, algunos empiezan a llamar al Barrio Salamanca la “little Venezuela”.
"Me encuentro algunas veces sentado en restaurantes en Madrid al lado de personas a quienes no
me sentiría cómodo de ver en Caracas", dijo Leopoldo López Gil, padre de Leopoldo López,
un líder opositor en arresto domiciliario.
Algunos casos fueron tan sonados como el de la enfermera de Hugo Chávez.
En 2015 compró una casa por más de 1,8 millones de euros en metálico.
Tal cual.
Y así otros tantos casos.
Gente que llega con maletines de billetes y compra auténticos apartamentos de lujo
con precios nachovidalianos.
Por ejemplo, también se ha visto varias veces saliendo por Madrid a una de las hijas del
Ministro de Defensa de Venezuela.
En otras palabras, que hay una huída de capitales por parte de muchos oficiales de Maduro.
Gente que quiere asegurarse un lugar al que marcharse en caso de que todo se vaya a pique.
Y esto es una oportunidad para hacer presión.
Por ejemplo, España puede poner sanciones económicas a los oficiales venezolanos.
Medidas que impedirían este tipo de movimientos.
No es nada nuevo.
Es exactamente lo mismo que se ha hecho en otros casos como Corea del Norte.
Este tipo de medidas podrían ser muy efectivas para poner más presión a todos estos cargos
del ejército para que pasaran a apoyar a la oposición democrática.
¡Pero ya sé lo que me vais a decir algunos!
¿Y qué pasaría si el ejército no se posiciona a favor de Guaidó?
¿Van a seguir apoyando a un presidente a quien no reconocen ni en los países vecinos
ni en Estados Unidos?
Lo cierto es podríamos vernos en otra situación de estancamiento perpetuo.
Sí, Venezuela podría aislarse aún mas y mantener el régimen de Maduro.
Hay varios precedentes de esto.
Sin ir más lejos, la China de Mao Tse Tung.
Estados Unidos no reconocía el gobierno de Beijing.
Para ellos, el auténtico gobierno de China era el de Tsan Kai Tsek en Taiwan.
Esta situación se prolongó durante varias décadas.
Otra posibilidad sería una guerra abierta.
Es decir, que Maduro lanzara toda la fuerza de su ejército contra Guaidó y este tuviera
que pedir ayuda internacional.
Francamente, y esta es nuestra percepción personal, es difícil que ocurra.
No parece que Estados Unidos o la Unión Europea estén dispuestos a arriesgar tanto.
Y, desde luego, sería un escenario malo para todos.
Incluído el propio Maduro.
Las guerras son impredecibles.
Y no sería la primera vez que un dictador intenta escapar de su palacio y, por el camino,
le encuentran unos opositores.
Fijaos en lo que pasó con Mussolini, Ceaucescu o Gadafi.
Dudo mucho que Maduro esté dispuesto a arriesgarse a tener un final parecido.
Pero todo esto no son más que conjeturas.
Y por eso, turno para ti ¿Qué crees que va a pasar en Venezuela?
¿Realmente veremos una transición democrática?
¿Conseguirá aferrarse al poder Nicolás Maduro?
¿O tal vez una facción de su propio ejército le termine dando la espalda?
Podéis dejarme vuestra respuesta en los comentarios.
Y por cierto, muchas gracias a GERARDO ROBLEDILLO, de EXPATISTAN.COM por poner las voces en off
de este vídeo.
Y como siempre no olvidéis que publicamos vídeos nuevos todas las semanas así que
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Un abrazo y hasta pronto.