Una ciudad en dos (1)
Bienvenidos a Radio Ambulante, desde NPR. Soy Daniel Alarcón.
OK. Entonces, asumamos que, por la misma naturaleza de nuestro podcast, nos interesan las fronteras. Por todas las razones que se pueden imaginar. Son lugares de tránsito. De fluidez cultural y lingüística. Son zonas de intercambio. Depende de dónde las mires, claro, pero a veces esas mismas fronteras hasta pasan desapercibidas.
VICTORIA ESTRADA: Cuando vuelas a Juárez y llegas —que vienes en el avión— si vas de noche, no hay una diferencia. O sea, es una sola ciudad, si lo ves desde arriba.
ALARCÓN: Esta es Victoria.
ESTRADA: Soy Victoria Estrada. Soy editora en Radio Ambulante.
ALARCÓN: Victoria ahora vive en Xalapa, Veracruz, pero creció en Ciudad Juárez, casi casi en la frontera con Estados Unidos.
ESTRADA: Son como, si no hay tráfico, como 10 minutos.
ALARCÓN: Desde la casa de sus padres hasta el Puente Libre, uno de los cruces que te lleva a El Paso, Texas. Es una zona un poco más nueva de la ciudad. Pero...
ESTRADA: La casa de mis abuelos, esa sí es en el centro. Entonces, las casas viejas son las que están en el centro y son las que están cerca de la frontera.
ALARCÓN: Y cuando dices cerca, ¿qué? ¿como caminando?
ESTRADA: Sí, caminando.
ALARCÓN: Entonces, durante toda su niñez, cruzar la frontera era lo más normal.
¿Te... te acuerdas cuándo fue la primera vez que tenías como reconocimiento de que existía una frontera?
ESTRADA: No, no, no. He estado tratando de pensar si en algún momento pensé como “en la frontera”, pero... pero no recuerdo.
ALARCÓN: Para ella, y para mucha gente de Juárez, cruzar a El Paso es algo cotidiano. Cualquier negocio en Juárez te acepta dólares. Victoria se acuerda incluso de negocios en El Paso que aceptan pesos. Claro, hay diferencias entre las dos ciudades — y no quiero minimizarlas— pero no es un viaje internacional. Por lo menos para los juarenses no se siente así. Más bien es “ir a visitar a la familia que vive a media hora”. Así se entiende. Es “ir de compras”. Es “comer en un restaurante que te gusta”. Es “ir a la chamba”. Solo que la familia, el mall, ese restaurante y ese trabajo, pues quedan en Estados Unidos.
Digámoslo así: para Victoria, El Paso era simplemente una extensión del mundo que ya conocía. Recuerda estar en la camioneta de sus papás, con sus hermanos, en la fila, esperando…
ESTRADA: Pero no recuerdo, o sea, pensar: “Lo que está pasando aquí es que hay una frontera y tenemos como que ir a otro país”. No.
ALARCÓN: Hablé de las diferencias. Las hay, claro. La carretera. La infraestructura. El dinero. La abundancia comercial. Eso se nota al toque.
ESTRADA: Cuando tú cruzas a El Paso, me acuerdo que mi... mi papá nos decía como: “Pónganse los cinturones”, ¿no? O sea, porque para cruzar (risas) necesitas ponerte los cinturones. Entonces, era como: “Ya, siéntense bien. Siéntense en sus lugares”, ¿no? O sea…
ALARCÓN: Como quien llega de visita y hay que tener modales. Y otro detalle...
ESTRADA: En El Paso, sí te tienes que parar en los altos.
ALARCÓN: O sea, Juárez con reglas, más orden y con diversión. Cruzar la frontera, sea cual fuera la razón, siempre le llamaba la atención a Victoria.
ESTRADA: Se me hacía como divertido. Como que a El Paso sólo ibas a hacer cosas divertidas.
ALARCÓN: Iba a ver a sus primos o a su tía. Había una montaña rusa, un zoológico.
ESTRADA: Entonces a mí me gustaba mucho ir a El Paso, mucho.
ALARCÓN: Al punto al que si sus padres iban sin ella…
ESTRADA: Me enojaba mucho, así… Me enojaba mucho que se fueran a El Paso sin mí. Por ejemplo, si traían la visa en la bolsa y luego los veía que la sacaban de la bolsa y la… la guardaba donde iba en la casa y decía: “¡Se fueron a El Paso!”. O sea... (risas).
ALARCÓN: En fin. Lo resumo así. El Paso estaba tan cerca de Ciudad Juárez que algunos cruzaban la frontera para comprar helado. Y a pesar del calor del desierto, llegaban tranquilamente a casa antes de que se derritiera.
La niñez y la adolescencia de Victoria coincide con dos olas de violencia que le dieron a Juárez su reputación. 1993 fue el año en que empezó a llevarse un registro de los feminicidios en la ciudad. Victoria tenía seis años.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
PERIODISTA: Nos vamos a México en donde siguen sin conocerse oficialmente las cifras de jóvenes asesinadas en Ciudad Juárez durante las últimas décadas.
ALARCÓN: Y luego, ya más grande, vio la llegada de la llamada “guerra contra el narco”. La que el presidente Felipe Calderón empezó en 2006.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
PERIODISTA 1: Juárez es uno de los campos de batalla más duros de esta narcoguerra.
PERIODISTA 2: La violencia explotó en la ciudad, por la lucha de los cárteles, por el territorio y el mercado.
PERIODISTA 3: Ver personas asesinadas en las calles de esta ciudad se ha convertido en algo casi cotidiano.
ALARCÓN: Quiero mencionar estas dos etapas tan crudas, porque si no eres de allí y de algo te suena el lugar, es probablemente por esto. En mi caso, confieso, es así.
Pero para los de la zona, eso viene a ser la música de fondo de una vida que es, en todos los sentidos, normal.
Victoria, por ejemplo, no vivía encerrada, ni nada por el estilo. Iba al colegio, a casas de sus amigas. Trabajaba al otro lado, en El Paso. Se iba con sus amigos en carretera, a conciertos de rock en Texas, en Arizona. Una vez hasta Los Ángeles. Pero como tantos adolescentes, soñaba con ver el mundo.
ESTRADA: Londres, París, Nueva York.
ALARCÓN: La idea era estudiar afuera. Pero sus padres le dijeron:
ESTRADA: “Pues, no. No tenemos dinero, ¿no? Entonces no te puedes ir a otro lado". Pero yo siempre… como que siempre lo pensé. O sea, siempre pensé que me iba a ir a otro lugar.
ALARCÓN: Ya tendría su oportunidad. En todo este tiempo, esos años en que Juárez aparecía como titular de noticieros internacionales, Victoria me dijo que la violencia de Juárez no la afectó, no directamente. Uno se acostumbra a convivir con cierta violencia. Pasa en otro barrio, a las afueras de la ciudad, a veces hasta a la vuelta de la esquina, pero cada vez lo notas menos. Aprendes a ignorarlo.
ESTRADA: Simplemente como que pasa una balacera y es como: eso nunca había pasado antes, estás asustado y después como de “mmm”, sigues viviendo. Entonces, siempre... la violencia es así, es como: sigues viviendo.
ALARCÓN: Y fue hasta años después que se dio cuenta de que todo lo que se había convertido en normal para ella, no era, en realidad, tan normal. Fue cuando llegó de Juárez a la Ciudad de México por primera vez y vio la forma en que la gente reaccionaba al enterarse que de dónde venía. Primero cuando les contaba que había estudiado literatura, como que no le creían.
ESTRADA: “¿Hay literatura en Juárez? ¿Hay cultura en ese lugar?”. O sea, como si nadie estuviera haciendo otra cosa más que, no sé, comer carne asada y disparándose, ¿no? O sea...
ALARCÓN: Y parecía que eso era lo que querían escuchar. No sobre literatura, claramente, sino sobre los tiroteos. Sobre los muertos. Ese folclor norteño.
Una fascinación casi morbosa.
ESTRADA: Quiere que le cuentes, ¿no? Así como cuántos baleados has visto. Entonces, como que parece que siempre tienes algo que decir, ¿no? O sea, si eres de Juárez, vas a tener algo que contar porque ahí han pasado cosas, ¿no? Porque ser de Juárez es como haber sobrevivido algo.
ALARCÓN: Victoria se dio cuenta de cómo reaccionaba la gente y vio una posibilidad. Total, estaba en una ciudad desconocida. Y no cualquier ciudad, sino la Ciudad de México, inmensa, infinita, fuera de control.
ESTRADA: Estaba súper perdida porque no conocía nada y como que era una gran ciudad y yo nunca había estado en un lugar así. Y como que intentaba usar esta cosa como de ser de Juárez, como si eso me hiciera una persona como más ruda de lo que soy.
ALARCÓN: Y se dio cuenta que el hecho de ser de Juárez la podía proteger.
Estamos hablando de todo esto, de Juárez, específicamente, por algo que sucedió, no ahí, sino en El Paso. El 3 de agosto, del 2019. Un tiroteo.
El día del ataque, ¿dónde estabas tú?
ESTRADA: Eh, en mi casa en Xalapa, en mi departamento.
ALARCÓN: Para estas alturas, Victoria ya llevaba ocho años fuera de Juárez. Después de ese primer viaje a la Ciudad de México había pasado por varias ciudades y tenía ya unos meses viviendo en Xalapa.
ESTRADA: Era sábado en la mañana. Entonces estaba todavía... como, creo que hasta en mi cama. O sea, como leyendo o algo así.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
PERIODISTA 1: We begin with breaking news: A deadly mass shooting at a Walmart in El Paso, Texas.
PERIODISTA 2: Hace algunos momentos se reportó una balacera en una tienda comercial ubicada aquí en El Paso, Texas.
PERIODISTA 3: Police say several people have been killed, numerous injuries at this time.
PERIODISTA 4: En la ciudad de El Paso confirman múltiples víctimas a causa de un tiroteo en un centro comercial.
ESTRADA: Ese sábado estuve como todo el día en la computadora, ¿no? O sea, checando updates y... y como... como que empezaron a salir videos.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
MUJER: Un herido. Tenemos un herido por aquí, señoras. Tirado aquí afuera en la vendimia que tenían los de la escuela. Un señor herido.
ESTRADA: O sea, empezaron a... empezaron a haber videos como en… en Facebook, en unos grupos que hay que son como de grupos de Juárez, ¿no? O sea que de gente que está ahí.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
MUJER: ¡Ay no!
ESTRADA: Y Facebook también tiene esta cosa ahora, que está muy feo, que es como de: “Mark yourself as safe”, como de: “Pasó este evento y marca que estás bien”, ¿no? Entonces como que la gente que conozco que está en El Paso o en Juárez, así se empieza a marcar que están bien.
Y empieza como a subir la cuenta.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
PERIODISTA 1: More than a dozen people are dead.
PERIODISTA 2: Al menos 15 personas han muerto.
PERIODISTA 3: At least 18 people have been killed.
4: Mataron al menos a 19 personas.
PERIODISTA 5: Las autoridades confirman 20 muertos y 26 heridos en un tiroteo en un centro comercial en la ciudad estadounidense de El Paso.
ALARCÓN: Poco después de las 10 de la mañana, un hombre entró con un rifle semiautomático a un Walmart en El Paso y empezó a disparar. El tiroteo duró pocos minutos. Luego, el asesino salió de la tienda, se subió a su auto, manejó a un lugar cerca y se entregó a la policía.
La cifra final de víctimas en el ataque fue de 22 muertos y 26 heridos.
Ese mismo día empezaron a salir en los medios la identidad y las historias de las personas que habían muerto.
ESTRADA: El chavito ese que tenía 15 años. Y luego así la ma... la señora que era maestra. Y entonces como que es... es como mucho, ¿no? O sea, cómo se empieza a volver mucho.
O sea, ese sábado, como en el transcurso del día, de tener una noticia como de una balacera, se empieza a volver como una cosa mucho más fea, ¿no? O sea, como más emocionalmente dañina, ¿no?
ALARCÓN: Más dañina, según Victoria, que la violencia en Juárez. Quizá porque esa violencia ya era normal.
Hay que reconocer cierta contradicción, o por lo menos incongruencia en esa reacción. ¿Por qué un muerto, o diez, o quince, allá en El Paso, duele más que la misma cifra en Juárez? Suena insensato. Suena, hasta se podría decir, cruel.
ESTRADA: En Juárez hay como muchas masacres, ¿no?, o sea, muchas. Y te enteras como cada cierto tiempo de...