Springfield, México (1)
DANIEL ALARCÓN, HOST:
Bienvenidos a Radio Ambulante, desde NPR. Soy Daniel Alarcón.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
GUY INCOGNITO: Homer? Who is Homer? My name is Guy Incognito.
HOMER: Oh my God! This man is my exact double. That dog has a puffy tail! (risas) Here, puff! Here, puff!
ALARCÓN: Y esa voz quizá la reconozcan. Él es Homero de la serie animada Los Simpson. Bueno, él es el Homero original, el gringo. También existe el español, de España.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
TIPO DE INCÓGNITO: ¿Hómer? ¿Quién es Hómer? Yo me llamo Tipo de Incógnito.
HOMER: ¡Mosquis! ¡Cómo se parece a mí este hombre! ¡Uy! ¡Ese perro tiene la cola rizada! (risas) ¡Rizitos! ¡Rizitos!
ALARCÓN: Para muchos latinoamericanos, ese acento español nos suena extraño. Sobre todo saliendo de la boca de Homero, porque para la mayoría de latinoamericanos el Homero que conocemos, el que recordamos, es mexicano.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
COSME FULANITO: ¿Homero? ¡Ay ! ¿Quién es Homero? Mi nombre es Cosme Fulanito.
HOMERO: ¡Oh, Dios mío! ¡Este hombre es mi doble exacto! ¡Oh! ¡Ese perro tiene la cola peluda! (risas) ¡Ven aca perrito, ven aca perrito!
ALARCÓN: Es que este está mucho mejor, ¿no? Hómer en España se convierte en México en Homero. Tipo de Incógnito se convierte en Cosme Fulanito. Mosquis, ni idea lo que significa. Tal vez mejor dicho: “Oh, Dios Mío”.
Y es que el doblaje puede hacer o deshacer una serie o película. Cuando ese doblaje es bueno, casi ni se percibe. Cuando es malo, es insoportable.
Hacerlo bien no es fácil, es algo muy sutil. Tienes que hacer que las palabras y la voz de una persona se hagan pasar por las de otra. Tienes que saber expresar solo con tu tono de voz lo que está diciendo y haciendo otro actor. Es casi como falsificar una firma. Lograr que se vea y se sienta creíble es muy difícil.
Con las series animadas es distinto, claro, porque no son movimientos de bocas reales y no le estás cambiando la voz a una persona. Es algo más libre y más creativo, pero igual requiere un esfuerzo enorme. Que lo diga él…
HUMBERTO VÉLEZ: Soy Humberto Vélez, para servirte. Soy actor de doblaje.
ALARCÓN: La voz mexicana original de Homero Simpson.
VÉLEZ: No es cosa de solo llegar y abrir el hocico. Sino hay que abrir el hocico de varias maneras haciendo doblaje, ¿no?
ALARCÓN: Seguramente ustedes no reconocerían a Humberto en la calle si lo vieran. Pero en el círculo del doblaje y entre los verdaderos aficionados a las caricaturas —esos que asisten a conferencias— Humberto es realeza, una estrella.
Es que, en Latinoamérica, Homero Simpson es más que un personaje. Para varias generaciones es un ícono. Lo sentimos tan nuestro que se nos olvida que es gringo. Una representación de nuestro lado más cínico y relajado, pero, a la vez, un amigo que nos hace reír con sus tonterías y nos conmueve con su buen corazón. Y gran parte de eso es por el trabajo de Humberto y los traductores de la serie. Sus fans están en toda Latinoamérica.
MUJER 1: Yo me atrevería a decir que, si no es el mejor, es uno de los mejores doblajes.
HOMBRE: Muchas frases que nos gusta mucho en México de Homero, pues sí son producto del doblaje o al menos de los traductores.
MUJER 2: A veces hay chistes que tú claramente los ves en el… en la serie y en realidad por el tipo de palabras que hacen al doblarlo funciona.
HOMBRE: “Me quiero volver chango”. Cuando dice que... el capítulo donde... no sé, algo le hacen a su coche y grita:
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
HOMERO: ¡Me quiero volver chango! ¡Mi auto!
HOMBRE: ¡Me quiero volver chango! O sea, lo dijo obviamente en inglés, pues quién sabe qué habrá dicho, ¿no?
MUJER 3: O sea, no hay nada como los chistes mexicanos, para mí. No, o sea, yo considero que son los más graciosos, los más ocurrentes. No. Son lo mejor.
ALARCÓN: Entonces muchos de los fans se sorprendieron cuando después de casi 15 años de ser la voz de Homero, en el 2005 despidieron a Humberto y pusieron a un nuevo actor.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
HOMERO: Bueno, si seremos totalmente honestos, ese dibujo que hiciste de mí cuando tenías tres años no se parecía en nada a mí.
ALARCÓN: Quizá para el que veía Los Simpson de vez en cuando no fue tan evidente. Pero, para los fans de verdad, cambiar las voces se sintió como una traición. Porque no solo cambiaron la voz de Homero, sino de casi todos los personajes de la serie. Y este cambio de actores no fue menor. Detrás de él hubo problemas legales y luchas laborales que cambiaron la industria del doblaje en México. Una industria que tuvo su época de oro, pero que hoy vive en la precariedad.
Victoria Estrada, nuestra asistente editorial, nos cuenta la historia.
Aquí Victoria.
VICTORIA ESTRADA: Todo comenzó en 1990, cuando Twentieth Century Fox, la productora de la serie, le encargó a Audiomaster 3000 —una empresa de doblaje en México— hacer un casting para los personajes principales de Los Simpson. Y ese casting iba a estar supervisado por Matt Groening, su creador.
Que el mismísimo creador de la serie se involucrara tanto en el doblaje era algo insólito. En especial en una empresa con renombre, como Audiomaster, que en ese momento era la empresa más grande de doblaje en el país. Y ser grande en México significa ser grande en toda la región. No hay otro país latinoamericano donde se haga más doblaje.
Pero Matt Groening…
PACO RESÉNDEZ: Estaba muy exigente porque era como su hijo, como su bebé.
ESTRADA: Este es Francisco Reséndez, o Paco, como lo conocen en la industria. Él fue el director de doblaje a quien le encargaron la serie y nos contó que el casting tardó muchísimo tiempo, mucho más de lo que tardaba normalmente para cualquier otro doblaje.
RESÉNDEZ: Tres meses nos tardamos en ha… haciendo pruebas de… de los famosos Simpson.
ESTRADA: Le mandaban a Matt Groening un cassette tras otro, tras otro, tras otro, con diferentes actores haciendo el casting para que escogiera.
Pero seguía inconforme, así que viajó a México —junto con otros ejecutivos de Fox— para dar la última palabra en la elección de voces y dar instrucciones sobre cómo se tenía que hacer el doblaje. Habló con los directivos de Audiomaster. Habló con Paco y, después de unos días en México, regresó a Estados Unidos, confiado de que todo iba bien.
Así que, en mayo de 1990 —después de esos tres meses de casting— citaron a todos los actores en la sala 11 de Audiomaster, a las nueve de la mañana, para grabar el primer capítulo. Aunque Groening ya no estaba, se habían quedado otros ejecutivos de Fox a supervisar.
Llegaron las actrices que iban a hacer de Marge —la mamá—, Lisa —la hija— y para Bart —el hijo— habían escogido a un niño actor, pero…
RESÉNDEZ: El niño nunca llegó.
ESTRADA: Y ese no fue el único problema.
RESÉNDEZ: El famoso Homero, el que iba a ser Homero, el día anterior había sido el aniversario de la ANDA.
ESTRADA: De la Asociación Nacional de Actores, el sindicato de actores más importante de México.
RESÉNDEZ: Y éste se quedó a la fiesta y llegó amanecido, de… de la fiesta se vino acá.
ESTRADA: Apestaba a alcohol, estaba impresentable. Paco y los directores de Audiomaster 3000 empezaron a entrar en pánico. Después de meses de probar voces, parecía que todo se venía abajo. Así que pensaron rápido: sacaron a ese actor del estudio y empezaron a buscar a alguien para reemplazar a los actores que faltaban.
Justo en ese instante Humberto Vélez...
VÉLEZ: Yo iba corriendo de un lado a otro para... sa… saliendo de una… de una sala de doblar quién sabe qué, a… a otra sala que ya tenía un llamado para doblar quién sabe qué.
ESTRADA: Algo que era normal en la industria del doblaje: ir de un estudio a otro sin descanso, doblando a diferentes personajes. En uno de los pasillos, se encontró con uno de los gerentes de Audiomaster.
VÉLEZ: Y estaba desesperado y me… me agarró y me dijo: “Ah, qué bueno que lo veo”. Y me agarró de la mano y le dije: “¡Oiga! Pero 'péreme que tengo un llamado en la sala”. Y me decía: “‘Pérese, usted va con el gerente. Yo le digo que no vaya a ese llamado”.
ESTRADA: No tenía idea de lo que estaba pasando.
VÉLEZ: Yo no sabía ni que existía la serie en Estados Unidos, ni que había llegado para su doblaje a Audiomaster, ¿no? Y tampoco sabía que habían estado haciendo, por supuesto, el casting, las pruebas, para ver quién rayos hacia los doblajes de estos personajes, ¿no?
ESTRADA: Pero para él esa situación no era impensable. El doblaje es un poco así: improvisado. No hay presupuesto ni tiempo para ensayos largos. Y Humberto ya tenía bastante experiencia, así que doblar un episodio sin saber de qué se trataba no era lío.
Una vez en la sala, Humberto vio el monitor del operador.
VÉLEZ: Y por supuesto cuando ves la imagen de Homero pues nunca te imaginas que es una cosa importante, ¿no? cuando lo ves por primera vez. Nunca dices: “Esto es una obra de arte”. O sea, yo no lo dije.
ESTRADA: Los que han visto Los Simpson, saben a lo que se refiere Humberto. Y para los que no, se los describo: Homero es este hombre completamente amarillo, que parece un cuarentón, calvo, panzón, con los ojos saltones. Para nada el dibujo de un héroe o de un protagonista común.
Así que Humberto no sabía qué pensar. El dibujo le pareció bastante feo. Peor aún, el ambiente estaba tenso con los ejecutivos de Audiomaster y de Fox ahí. Así que en ese momento, Paco tomó las riendas y le dijo a la mujer que iba a ser Marge...
RESÉNDEZ: “Tú haces al niño". Porque tenía la voz así ronquita y dije: “Tienes esa cosa como pícara para el Bart”.
ESTRADA: Y en los pasillos habían encontrado a otra actriz a quien le dijeron que hiciera Marge. La voz de Lisa se quedó igual. Y con Humberto haciendo de Homero, estaban completos. Les dieron unas cuantas instrucciones, no muchas: Homero es el papá, es perezoso, torpe y le gusta la cerveza. Marge es la mamá, siempre preocupada, y…
RESÉNDEZ: La… la Marge hace: “Mmmm”.
ESTRADA: Bart es el hijo mayor, un travieso. Lisa es la hija del medio, un poco nerd. Y Maggie es la bebé, no habla.
Entonces, empezaron a grabar la escena. Y para sorpresa de todos…
RESÉNDEZ: Lo hicieron perfecto.
VÉLEZ: Entonces el… el gringo se… se volteó y dijo: “That's exactly what I want”. ESTRADA: El gringo, o sea, uno de los gerentes de Fox dijo: “Eso es exactamente lo que quiero”
Y listo.
(SOUNDBITE DE TEMA DE LOS SIMPSON)
ESTRADA: Los Simpson estaban vivos en español.
Unos meses después —en la navidad de 1990, un año después de que salieron en Estados Unidos— Los Simpson se estrenaron en México y pronto el programa se empezó a transmitir por todo Latinoamérica.
(SOUNDBITE DE ARCHIVO)
PRESENTADOR 1: Los Simpson, éste y todo los jueves a las 21 horas por el Sistema.
PRESENTADOR 2: Los Simpsons, de lunes a viernes a las cinco por Venevisión.
PRESENTADOR 3: Los Simpsons, estreno. La familia más loca y divertida de la televisión...
ESTRADA: Fue un éxito inmediato: los veías en todos lados. En poco más de un año desde su estreno en Estados Unidos, se generaron en todo el mundo ventas de dos mil millones de dólares por mercancía de Los Simpson: camisetas, figuras, bolsos, tazas, todo lo que se puedan imaginar.
La serie era el retrato de una familia disfuncional gringa y algo que la hacía única en su tiempo era que usaba muchísimas referencias culturales de ese país…
RESÉNDEZ: Me lo dijo Matt Groening. Dice: “Tú lo que tienes que hacer es voltear la tortilla”.