las lentejas tampoco me gustaban
- Cuando era pequeño no me gustaban los garbanzos y mi madre me obligaba a comerlos.
- ¿Te gustaban las lentejas?
- No, las lentejas tampoco me gustaban, aunque las prefería antes que los garbanzos.
- Ya veo, no te gustan los garbanzos para nada.
- No, no, ahora sí que me gustan. Un día mi madre me obligó a comer garbanzos durante un mes. Garbanzos con verduras para desayunar, caldo de garbanzos para comer y ensalada de garbanzos para cenar. Comí solo esto durante 30 días y la verdad es que le encontré la gracia. Ahora me encantan.
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