054 - Cómo el exceso de información sabotea tu aprendizaje de español
054 - Cómo el exceso de información sabotea tu aprendizaje de español Hola, soy Karo Martínez. Soy profesora de español para extranjeros y, como siempre, los martes te traigo un nuevo capítulo del podcast de Español Automático. Mi misión es simple: ayudarte a pasar del estado pasivo de entender español al estado activo de poder hablar español con facilidad y sin esfuerzo. Pero Español Automático es mucho más, porque también ahondamos más profundamente en otros temas, por ejemplo, en cómo tener éxito académico con tu español, en cómo conectar a nivel más profundo con los nativos durante tus vacaciones y tus viajes y, por supuesto, en cómo tener éxito profesional y poder acceder a más oportunidades laborales gracias a tu conocimiento de español. El objetivo de Español Automático es darte consejos prácticos y trucos para que puedas crear increíbles oportunidades en tu vida y para que puedas conseguir tus sueños; para ayudarte a superar la vergüenza y el nerviosismo y darte mayor confianza para hablar español con soltura. Quiero ayudarte a conseguir todo esto a través de mis podcasts, mis vídeos, mis cursos y numerosos Freebies, que puedes descargar en EspanolAutomatico.com/recursos
Me acuerdo de que hace unos cuantos años, no sé bien si a finales de los 90 o a principios del nuevo siglo, fui a visitar a un amigo que estaba viviendo en otra ciudad, en Lugo. Lugo está en Galicia, en el noroeste de España, donde puedes comer el mejor pulpo del mundo, o eso dicen. También hay un excelente marisco. Bueno, pues mi amigo, que se llama Txus, me mostró una cosa que en aquel momento me pareció sorprendente. Txus tenía varios tambores de CDs en los que había grabado un montón de películas que se había descargado con el eMule. Los tambores de CDs son esas cajas circulares en las que venían 25 o 50 CDs. Me dijo que se estaba descargando todo lo que podía antes de que se acabara el chollo. Yo, la verdad, no pensé que se fuera a acabar el chollo, pero me imaginé que en toda su vida no había horas suficientes para ver todas esas pelis.
Yo no sé cuántos años tendrás tú, querido oyente, pero yo me acuerdo de cuando me compraba un disco, (en CD, tampoco es que esté hablando de la era del gramófono), y escuchaba ese nuevo disco durante meses. Me lo aprendía de memoria. Me sabía las letras, cada nota de los instrumentos, …
Creo que no es extraño que esos sean mis discos preferidos. Luego llegó una época en la que empecé a comprarme un disco cada mes. Y finalmente, he comprado algunos discos que he escuchado una sola vez. Creo que sabes lo que quiero decir. Probablemente alguna vez has visto cajas y cajas de revistas que tus abuelos recopilaron durante años... O tal vez se te ocurrió intentar hacer una colección de libros de esas que salen en los quioscos cada semana.
No hace falta que te diga cómo es la situación hoy en día… Ya no guardamos todas esas cosas. Durante unos años estuvimos creando carpetas y carpetas de mp3 y archivos avi, documentos de word, etc, en nuestros discos duros. Ahora, simplemente recopilamos los datos en listas dentro de apps o webs como Spotify, Dropbox, o Google Drive. También guardamos listas de lectura en nuestro navegador, marcadores, links para mirar más tarde… Descargamos un montón de eBooks, freebies, audios o vídeos… Ahora tu estructura de carpetas puede ser imposible de rastrear.
Enciendes el ordenador por la mañana y abres algo: puede ser el correo, Facebook, o haces una primera búsqueda en Google. Empiezas a mirar los feeds, te detienes en una foto o en un vídeo curioso pensando que tal vez sea interesante. Bueno, no lo era. Sigues haciendo scroll. Un artículo que habla de las mejores series… Lo abres en otra pestaña para leerlo después. Más scroll. Encuentras un post de un blog que te gusta bastante. Esta persona sabes que escribe bien, y es sobre un tema que te interesa. Empiezas a leerlo, y dentro del post hay varios links que suenan muy bien. No te los quieres perder. Los guardas en la lista de lectura del navegador. O te suscribes al newsletter, o al feed del blog, para no perderte nada.
Estamos encadenados a la pantalla. Leemos en internet constantemente, inundando nuestra cabeza con información. No sé qué sensación tienes tú, pero yo te voy a decir cómo me siento cuando caigo en ello. Primero tengo una sensación de excitación porque empiezo a encontrar cosas que creo que me interesan mucho. Luego crece una sensación de enfado, porque voy abriendo links y, tras mirar un rato el contenido, descubro que no es lo que esperaba. Comienza una sensación de ansiedad, porque me preocupa perderme algo importante; así que abro en otras pestañas todos los links prometedores. Después descubro que estoy en una espiral de estrés y frustración, porque ya ha pasado hora y media y todavía tengo muchas cosas que mirar, y quiero terminar pronto para ponerme a hacer lo que tengo que hacer. Y finalizo con una sensación de urgencia que parece obligarme a mirar varias veces al día para evitar perderme algo importante.
Hace años comprabas un libro en una librería para leerlo y rara vez lo dejabas por la mitad. La mayoría de la información disponible era de cierta calidad. Hoy en día es muy difícil seleccionar la información que es relevante. La mayor parte de lo que lees en internet no te sirve para nada, porque es lo que tienes que leer para buscar lo que quieres. Para hacer honor a la ley de Pareto, digamos que sólo el 20% de lo que lees es relevante para ti. Y la verdad, yo diría que es menos. Pero cuando pasan tres cuartos de hora y sientes que la mayoría de lo que has visto no era de tu interés, te entran las prisas. Te entra el estrés, quieres leer más y más rápido, deseas pasar deprisa sobre lo irrelevante y detenerte solo en lo relevante. Te das cuenta de que la auténtica información está sepultada bajo montañas de desinformación.
Según la Wikipedia, este fenómeno se conoce como sobrecarga informativa, infoxicación o infobesidad. Jejeje, ya sabes que en España somos muy fans de hacer una palabra juntando otras dos. Infoxicación viene de mezclar las palabras información e intoxicación. Lo que viene a significar intoxicarse de información. Infobesidad viene de mezclar información con obesidad. O sea, ponerse gordo de información.
Cuando vamos a una biblioteca hay dos tipos de personas: el estudioso que está sentado en una mesa con algunos libros escogidos, profundizando en su conocimiento. Mantiene un alto grado de introspección, está concentrado en su trabajo, analizando interpretando lo que estudia. También está el bibliotecario, que es capaz de encontrar rápidamente la información relevante. Puedes preguntarle por un libro que andas buscando y no encuentras, y va directo a buscarlo. Parece que sabe dónde están todos y cada uno de los libros. Con el actual consumo de información a través de internet cada vez somos más aptos para catalogar información, guardarla y buscarla. Con los libros y la literatura, en cambio, desarrollamos la capacidad de enfocarnos y profundizar. Una de las grandes fortalezas de la gente exitosa es la capacidad de fijar el foco en sus objetivos. Y el bombardeo de ideas que sufres a través de la web consigue justamente lo contrario: desenfocarte de tu objetivo. Te hace gastar tus minutos estando fuera de foco; buscando.
La falta de concentración puede acarrearte muchos problemas: olvidarte de que le dijiste a tu jefe que este sábado abrirías tú el local una hora antes de lo normal, no acordarte de felicitar a tu pareja por vuestro aniversario, olvidar la cita con el traumatólogo que te dieron hace 4 meses, no acordarte de dónde has aparcado el coche, que tu hijo abra su mochila y vea que te olvidaste de meter su bocadillo, etc. Lo cierto es que, estando disperso, lo normal es que cometas un sinfín de errores; a veces estos errores pueden ser un gran problema, y otras veces no tienen ninguna importancia. Pero esto te indica algo. Estos sucesos ponen al descubierto tu falta de atención. Y sabes que, si te está pasando en esos momentos, tu distracción también abarca muchos otros momentos en los que no te das ni cuenta. Como no sucede nada, no te das cuenta de que estás distraído. Distraerse por períodos breves de tiempo es una costumbre. Distraerse es una forma de pensar a la que te has entrenado sin querer. ¿Y qué pasa si eres distraído? Que no te da tiempo a terminar tu trabajo. O que tardas muchísimo en hacerlo. Es un gran problema. Perjudica a los demás, pero también te perjudicas a ti mismo. Porque el tiempo no te sobra, ¿verdad?
La falta de enfoque no es un problema pasajero. No es que puedas enfocarte más porque de repente digas, “¡voy a concentrarme!”. No depende de una decisión. No es cuestión de fuerza de voluntad. Cuando tu profesor en la escuela te llamaba la atención y te decía, “¡Atiende, que estás mirando las musarañas!”, realmente no servía de mucho. La mente que tiene ese hábito se volverá a distraer. Nicholas Carr dice que la ausencia de foco de la atención provoca la atrofia de nuestra memoria a largo plazo. El hábito de no enfocarnos nos vuelve más distraídos. Dejamos de usar las capacidades interpretativas de nuestro cerebro. Y aquello que no se trabaja, se atrofia. ¡Se atrofia nuestra capacidad para interpretar la información! ¡Se atrofia nuestra capacidad de formar nuestra opinión!
Todo este exceso de estímulos de información del que estamos hablando está disponible a cada momento. Tienes conexión en cualquier lugar y puedes acceder al contenido con un simple teléfono cuando quieras. Las interrupciones no ocurren únicamente cuando trabajas con un ordenador. Ahora mismo tu vida es interrumpida constantemente. Y esto te ha obligado a mejorar tu habilidad de trabajar en multitarea. O a vivir en multitarea (multitasking), porque esto no solo afecta a tu trabajo, sino a cada momento de tu vida; a todas tus horas. La multitarea es una habilidad que tiene su lado positivo, pero, ¡mucho cuidado! Esta manera de funcionar modifica la forma en que piensas. Te entrena para tener un pensamiento fragmentado.
El exceso de estímulos provoca excitación. Al igual que al tirarse en paracaídas, se produce una liberación hormonal. Se ha descubierto que al exponerse a una sobrecarga de información se libera dopamina. Y la dopamina genera adicción. ¿Cuánto tiempo pasa la gente en Facebook, Instagram o Twitter? Es de locos, ¿verdad?
El hombre tiene el instinto de detectar peligros para poder escapar. Por esta razón, el ser humano está programado para prestar atención, principalmente, a los estímulos visuales y acústicos. Las compañías publicitarias y los expertos de marketing lo saben muy bien. Diseñan los anuncios y las estrategias web para apelar a este instinto. Así, cada nuevo mensaje de Whatsapp, cada nuevo email, cada twit, cada publicación de Instagram, etc, está preparado para captar tu atención con imágenes en movimiento, con sonidos o con vibraciones en tu bolsillo.
El psicólogo David Lewis definió en los años 90 el síndrome de fatiga informativa o síndrome de fatiga por exceso de información (Information fatigue syndrome, IFS). Consiste en la fatiga y cansancio causados por estar desbordado por la información. Provoca problemas físicos como dolor de estómago o pérdida de visión. También causa problemas psicológicos, como ya hemos visto: ansiedad, estrés, trastornos del sueño… Y también problemas mentales, como la dificultad para el análisis y la toma de decisiones.
Querido oyente, este problema también afecta a tu aprendizaje de español. Aprender un idioma de forma eficaz requiere un trabajo activo. Recibir español de forma pasiva es una ayuda, sí, pero la capacidad de generar español, es decir, hablar o escribir aquello que quieres comunicar, precisa de un aprendizaje activo, enfocado y concentrado. Y esto no necesariamente significa mayor esfuerzo.
No sé si juegas al golf, o al tenis, o te gusta pintar al óleo, o hacer punto de cruz. Tal vez te encanta el cine y te sabes de memoria los directores, actores, directores de fotografía, creadores de la banda sonora, años de las películas, etc. O a lo mejor te sabes todos los jugadores de los equipos de la NBA o del fútbol, y los resultados de los partidos más importantes de la historia. Es indudable que todas estas actividades requieren mucho trabajo y horas de dedicación. Requieren un trabajo activo. Pero, ¿esfuerzo? Lo cierto es que no. Porque te encanta. Hay muchas razones por las que puede apasionarte esa actividad; no solo es porque “siempre me ha gustado”. Hay otros factores que incluso pueden despertarte el interés por una tarea que ahora mismo detestas. Y mientras estás escuchando mis palabras seguro que te das cuenta de que has tenido profesores que te enseñaron esa asignatura que odiabas de tal manera que empezó a interesarte. Tal vez las matemáticas, o la historia. ¡O el aprendizaje de idiomas! Bueno, no quiero desviarme del tema. Ya hablaremos más detenidamente de esto en otro podcast. Es importante, porque si adquieres la habilidad de apasionarte por aquello que estás “obligado” a hacer y aprender, es una gran ventaja. Hablaremos de ello en otro podcast si te interesa, querido oyente.
Bueno, a lo que iba. Mientras escuchas esto que te digo y recuerdas los ejemplos que te explico, te das cuenta de que conmigo estás aprendiendo español sin esfuerzo, pero de forma activa. Mis materiales y metodología están encaminados precisamente a que estés enfocado y tengas un aprendizaje activo, pero que no te exija esfuerzo. Que te sea agradable. Que te guste, e incluso quieras más. Y, sobre todo, que veas unos resultados que no te podías ni imaginar. Si habías pensado en los beneficios que te traería aprender español, si tu decisión era más o menos firme, si no escuchas mis podcasts como una mera música de fondo, no tengo ninguna duda de que estás teniendo resultados impresionantes.
He mencionado mis materiales, muchos de ellos gratuitos, que puedes descargar en EspanolAutomatico.com/recursos
Pero hoy me gustaría hablarte de uno en concreto, que es mi nuevo curso gratuito (esta vez por email) que he llamado “5 días para activar tu español”. Estoy todavía trabajando en ello. El curso todavía no se ha publicado porque el timing no era el mejor y porque me he puesto enferma y no pude trabajar. Pero ahora estoy recuperándome y vuelvo a trabajar. Así que, pronto me gustaría ponerlo online a tu disposición… Solo que no estoy segura de que antes de vacaciones sea la mejor época para ello. ¿Tú qué crees, querido oyente?
Bueno, total. El curso email: 5 días para activar tu español.
Como su propio nombre indica, será por email; durante 5 días recibirás un email con mis tips y consejos para activar tu español, para darte el empujoncito que te falta para alcanzar la fluidez.
Yo, por supuesto, avisaré en el podcast cuando esté listo online, pero si quieres ser el primero en recibirlo, entonces te puedes inscribir en la lista de espera en EspanolAutomatico.com/recursos o en EspanolAutomatico.com/podcast/054 (en los shownotes del programa de hoy). Cuando te suscribas a la lista recibirás un email de confirmación de que estás suscrito en la lista de espera, y en breve recibirás el curso mismo por email.
PRONUNCIACIÓN
Vamos a practicar tu pronunciación. Si eres nuevo por aquí, te explico rápidamente en qué consiste esta sección. Yo diré unas frases usando la nueva expresión, y tú repites, imitando mi pronunciación, entonación etc. Sería bueno si lo pudieras hacer en voz alta, pero si estás en el metro rodeado de otras personas, entonces quizá mejor que lo repitas en tu cabeza. Si no, la gente puede pensar que estás como una cabra.
Comenzamos. Repite las frases, la primera vez con el texto y la segunda vez, sin el texto: La falta de concentración puede acarrearte muchos problemas. ...
Cuando estás disperso cometes un sinfín de errores. ...
La ausencia de atención atrofia nuestra memoria a largo plazo. ...
“¡Atiende, que estás mirando las musarañas!” ...
Carmen está desbordada por la información.
VOCABULARIO
Algunas palabras un poco más complicadas que han aparecido en el capítulo del podcast de hoy:
Tambores de CDs - un tambor es un instrumento musical de percusión consistente en una caja cilíndrica, hueca, cubierta en sus dos bases con membranas de piel estirada, que se toca con dos palillos. Y de ahí que se dé el nombre de “tambor” a algunos objetos o piezas de forma cilíndrica, como los tambores de CDs.
Se acaba el chollo- un chollo es una cosa que se obtiene por bajo precio o poco esfuerzo, pero no es una cosa cualquiera. Es una cosa que tiene valor. Por tanto, conseguirlo con poco dinero o esfuerzo se considera como una ganga, una suerte.
Gramófono - era un aparato para la reproducción de música en el cual había un plato giratorio sobre el cual se colocaba un disco (de vinilo) y con una aguja leía la música. Ahora los gramófonos se vuelven de moda otra vez, ya que todo lo “retro” está de moda...
Un quiosco - local comercial de pequeño tamaño destinado a la venta de periódicos, revistas, golosinas y otros artículos, que puede estar construido con materiales ligeros y emplazado en las calles y lugares públicos.
Ley de Pareto - es también conocido como la regla del 80-20: La Ley de distribución de los ingresos afirma que el 80% de la riqueza y los ingresos son producidos por el 20% de la población.
Curiosamente, esto puede aplicarse a otros ámbitos muy distintos al económico y, de hecho, puede encontrarse en casi cualquier parte: el 80% de los guisantes del jardín de Pareto salían del 20% de las vainas que había plantado. ¿Curioso? ¿Casualidad? Ni mucho menos. parece ser que esta ley podemos aplicarla de muchas formas en nuestras vidas:
El 80% de las consecuencias se deriva del 20% de las causas.
El 80% de los resultados procede del 20% de los esfuerzos realizados y del tiempo invertido.
Acarrearte - acarrearte muchos problemas = ocasionar o provocar, originar.
Sinfín de errores - infinidad, sinnúmero, innumerable, incontable. Un sinfín implica abundancia de algo, un montón, mucho. Que no tiene fin.
Mirando las musarañas - mirar a, o pensar en, o estar uno en las musarañas loc. col. Estar distraído, no prestar atención: “Deja de mirar a las musarañas y atiende a la lección”.
Atrofiar - debilitarse, padecer debilitamiento = paralizar el desarrollo, deteriorarse como una mera (algo insignificante, sin importancia) música de fondo.
MOTIVACIÓN
Y, como siempre, no puede faltar un poco de motivación para ti, para que puedas cargar las pilas para toda la semana. La frase es de Henry Ford
“Cualquier persona que deja de aprender es vieja, ya sea a los veinte o a los ochenta. Cualquier persona que continúa aprendiendo se mantiene joven. La cosa más grande en la vida es mantener la mente joven”.
Pues eso, encanto. Sigue aprendiendo con Español Automático para mantenerte joven. ¿Quizás ese sea el elixir de la juventud? Eso da mucho que pensar, ¿verdad? Cualquier persona que deja de aprender es vieja, ya sea a los veinte o a los ochenta. Cualquier persona que continúa aprendiendo se mantiene joven. La cosa más grande en la vida es mantener la mente joven.
Pues, nada, ¡encanto! Hasta aquí el programa de hoy. Hoy hemos visto que tener una mente dispersa es un problema. Bien. Pero, ¿qué puedes hacer para evitarlo? La semana que viene te voy a dar 7 sugerencias para que tu mente sea una máquina funcionando a pleno rendimiento.
Y, como siempre muchísimas gracias por todo, por tus valoraciones de 5 estrellas en iTunes, tus ME GUSTAS y comentarios en YouTube, Facebook y Twitter. Muchas gracias por votarnos y hacer posible conseguir ser el Número 1 de los Top 100 Language Lovers 2017. Muchas gracias por estar ahí, al otro lado, por apuntarte a mi curso gratuito de las 7 Leyes, y por ser una persona tan estupenda y fantástica… ¡Es que eres la leche, encanto! Espero tus comentarios y pensamientos sobre lo que hemos hablado en el programa de hoy, como siempre, en EspanolAutomatico.com. Encanto, nos vemos dentro de una semana, dentro de 7 días. Hasta entonces: ¡muy buenaaa semanaaaa! Ciao!