Ingrid llevaba meses cobrando, pero nunca había leído con atención su nómina, el documento que explica el sueldo. La miró durante mucho tiempo. Arriba ponía el salario bruto. Después, había muchas líneas con descuentos: la Seguridad Social, el IRPF, que es el impuesto sobre la renta, y otros conceptos con nombres muy largos.
Abajo ponía el salario neto, el dinero que de verdad llegaba a su cuenta. La diferencia entre el bruto y el neto era bastante grande. Ingrid le preguntó a una compañera si era normal. Su compañera se rió.
"Eres sueca, Ingrid. En tu país es peor". Ingrid lo pensó un momento. Era verdad.