Ingrid quería Internet en casa. Trabajaba algunos días desde el piso y lo necesitaba rápido. Contrató fibra óptica con una compañía. Le dijeron que el técnico vendría el martes entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde.
Ingrid pidió el día libre. Esperó en casa desde las ocho. A las tres, el técnico no había llegado. Llamó a la compañía.
Le dijeron que el técnico vendría el jueves. El jueves llegó a las dos y media. Tardó veinte minutos en instalarlo todo. ¿El martes?
Dijo el técnico. Ah, sí, es que había mucho trabajo