En el zoológico cercano al parque vivía un orangután muy tranquilo. Leo, sin pensarlo demasiado, pensó: "Voy a lanzar este orangután. Así habrá todavía más peso arriba y por fin la cometa bajará". Con mucho esfuerzo, cogió el orangután, lo transportó hasta el árbol y lo lanzó con mucha fuerza hacia arriba, hacia el árbol, hacia las ramas donde estaban la cometa, los dos zapatos, la pelota, la escalera, el cubo de pintura, la bicicleta y la barca de madera.
El orangután subió volando por el aire. Subió y subió y llegó hasta las ramas del árbol