En el colegio, un compañero mayor retó a Hugo a subirse a la valla más alta del patio durante el recreo, algo que estaba prohibido porque era peligroso. Sin dudarlo ni un segundo, Hugo aceptó el reto, seguro de que no le iba a pasar nada. Hugo subió rápido por la valla, pero al bajar resbaló y se hizo daño en el brazo delante de todos los compañeros de su clase