Vales la Sagona, obras ruidosas en la comunidad de vecinos. Llevaba dos años como presidente de la comunidad cuando empecé a recibir quejas constantes de varios vecinos. El propietario del tercero estaba reformando su piso desde hacía semanas con un ruido de taladros que empezaba a las 8 de la mañana. Esto ocurría mucho antes del horario permitido por las ordenanzas municipales.
Al principio, intenté resolverlo de manera informal, hablando directamente con él. Él, sin embargo, se justificó diciendo que los operarios solo podían acudir tan temprano porque tenían otras obras por la tarde. No entendía por qué los demás se quejaban tanto de un ruido que, según él, apenas duraba un par de horas al día. Le expliqué con toda la paciencia que pude reunir que la normativa de la comunidad prohibía expresamente cualquier obra antes de las nueve.
Le advertí que si seguían incumpliéndola, me vería obligado a convocar una reunión extraordinaria. Como no cambié de actitud, terminé convocando la reunión en la que varios propietarios expresaron su malestar con bastante más contundencia de la que yo había anticipado. Ante la presión del resto de la comunidad, el vecino accedió finalmente a que los operarios retrasaran su llegada hasta las nueve. Además, propuso compensar las molestias organizando él mismo la próxima fiesta de verano del edificio.