Clara entra rápido. Busca entre la gente. No está en la mesa. No está en el jardín.
¿Dónde está? Sale fuera otra vez. Y entonces lo ve. Daniel está sentado en un banco, solo, mirando al suelo.
Clara se acerca. He recibido tu mensaje. Daniel levanta la vista. Pensaba que no vendrías.
Yo también. Silencio. Habla, dice Clara. Daniel respira hondo.