El Principito Capítulo 5
Claro que esta nueva ley era una falta de respeto a los derechos humanos de toda la población turca.
Pero una cosa positiva salió de todo esto: El Congreso Internacional de Astronomía iba a reunirse otra vez en Ginebra, Suiza, en agosto. Así que en Agosto de (1922) mil novecientos veintidós, El gran astrónomo turco, el doctor Farqan Esra, viajó otra vez a Ginebra, y otra vez dió su charla acerca de su descubrimiento de un nuevo asteroide en el universo trece (13) años después de su primera charla en 1909 (mil novecientos nueve) Esta vez, el doctor llevaba un saco negro, una camisa blanca planchada con una corbata negra y llevaba zapatos negros lustrados. "¡Aaaaaaa! ", dijeron los otros astrónomos en el auditorio. Este es un hombre serio. ¡Vamos a escucharle! " Entonces, nuestro amigo astrónomo habló acerca de un nuevo planeta que tenía un número por nombre, específicamente, El Asteroide B-612 (Be Seiscientos Doce) La gente en el auditorio escuchó con mucho interés y todos los astrónomos y científicos exclamaron: "¡Esto es un descubrimiento magnífico! ¡Esto es un asunto serio, importante! El doctor turco es un gran científico, un hombre serio! ". Así son las personas mayores. Otra cosa que les gusta mucho a las personas mayores son los números como acabo de explicarle a usted, querido lector en los párrafos arriba. A las personas mayores les encantan, les gustan mucho las cifras.
Si usted no me cree, haz la siguiente prueba. La próxima vez que hablas con una persona mayor, háblale acerca de un nuevo amigo que tienes.
¿Sabes lo que va a pasar? La persona mayor, el adulto en cuestión no va a preguntar sobre las cosas esenciales. Nunca se le va a ocurrir al adulto preguntar:
¿Qué tono tiene su voz?
¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta a tu amigo coleccionar mariposas? ¿Le gusta a tu amigo ir al cine? ¿Le gusta a tu amigo cantar? Le gusta a tu amigo dibujar?
Pero en cambio la persona mayor va a preguntarte cosas como: ¿Cuánto pesa tu amigo? ¿Cuánto dinero tiene? ¿Cuántos hermanos tiene? ¿Cuánto mide? ¿Cuánto dinero ganan sus papás? ¿Cuántos carros tiene? " Solamente con estos detalles de números, de dinero, de cifras, la persona adulta cree que va a poder conocer a tu amigo con tus descripciones. Por ejemplo si tú le dices a la persona mayor, "Hay una casa muy bonita que tiene ventanas muy grandes con lindas flores en las ventanas. Es una casa de ladrillos preciosos", la persona mayor, jamás, nunca, va a poder entender. Es la triste verdad, amigo. Pero, en cambio, si tú le dices, "Hay una casa en el vecindario que vale $1,150,000 un millón ciento cincuenta mil dólares", la persona mayor va a gritar de maravilla, "¡Ay! ¡Qué preciosa es la casa! " Así son las personas mayores, ¿no es cierto? Bueno.
De regreso a mi relato con el Principito. Llegó la noche y el Principito se echó, se acostó en el suelo. Pero siguió observándome mientras yo seguía reparando el motor de mi avión. En un momento dado, comencé a pensar en la pregunta del niño, cuando el Principito me preguntó sobre Paris, y repetí la pregunta para mí mismo pero el Principito me escuchó:
Yo:
¿Paris está en este planeta?
El Principito:
Pues, ¡Claro!
¿Tú no me dijiste eso hace solamente tres horas? ¿Es que lo has olvidado?
Yo: Sí. Es cierto. Yo estaba pensando en voz alta. Eso es todo.
Yo: No. No lo he olvidado. Pero, ¿Por qué lo preguntaste? ¿Por qué preguntaste si París estaba en la tierra, en este planeta?
Pero el Principito no respondió.
No contestó mi pregunta.
Justo en ese momento se me cayó un alicate al suelo con un ruido fuerte: ¡CLANG!
Principito:
¡TSSSSSS!
No hagas ruido. Mi oveja está durmiendo.
Yo: Ay. Lo siento. Trataré de trabajar en silencio.
Bueno. Entonces, pasaron varias horas. Más o menos a la una de la mañana, el Principito se quedó dormido y yo seguí trabajando, reparando el motor. A eso de las tres de la mañana, yo realmente estaba super cansado y me quedé dormido también. Cuando me desperté a las siete de la mañana para continuar reparando el avión, yo ví que el Principito estaba acostado y todavía muy cansado pero despierto. Entonces, yo insistí y le pregunté otra vez: "¿Realmente de dónde eres tú? ¿Quieres decirme de una vez de dónde vienes?
Y entonces, por fin el principito apuntó el dedo hacia las estrellas y dijo:
Principito: Yo vengo del cielo, de allí, arriba. Yo: ¿Sabes que son asteroides? Principito: ¿Qué son qué? Yo: Asteroides Principito: No. Yo: Pues, los asteroides son unos planetas muy pequeños. Y el asteroide más pequeño de todos es el asteroide B-612 (B-seiscientos doce) y ese asteroide fue descubierto por un astrónomo turco, el doctor Furqan Esra en el año 1909 (mil novecientos nueve) Yo creo que tú posiblemente debes vivir en el asteroide B-612 (Be seiscientos doce) ¿Qué me dices? ¿Es verdad? Repito. Creo que tú debes vivir en el asteroide B-612 (be seiscientos doce) ¿Qué me respondes?
Como siempre, el Principito no respondió y no contestó mi pregunta.
Yo seguí reparando el motor. Yo estaba realmente muy frustrado porque después de trabajar toda la noche y todo el día, al día siguiente, todavía no podía prender el motor. Y ya era de noche otra vez. Eso no era bueno porque ahora solamente mi amigo, el Principito y yo teníamos tres días más de agua y comida. Eso realmente era un gran problema y yo estaba muy nervioso, muy preocupado. Y para remate el Principito seguía preguntándome sobre cosas de las ovejas sobre de qué comían las ovejas, si las ovejas eran obedientes. Yo ya estaba irritado porque el niño no estaba entendiendo la gravedad de nuestra situación.
Principito: ¿Qué comen las ovejas? ¿Comen las plantas?
Yo: Sí. Las ovejas comen plantas. Principito: Ah.
Eso es bueno.