Juana: ¿Hay alguna otra razón por la que usted quiere que Jorge se vaya?
Susana: Si, yo tengo un novio al que no le gusta que yo este viviendo con Jorge.
Juana: Bien.
Su novio tiene razón.
Susana: ¿Por qué todo esto le interesa tanto?
Juana: No importa.
Es mi secreto.
De todos modos, gracias por dejarnos visitarla, y gracias por su ayuda.
Susana: No sé qué decir.
¡Qué descaro el suyo!
Aunque yo siempre estoy feliz de ayudar a la gente hablándole acerca de LingQ.
Juana: No, así no es como usted me ayudó.
Realmente no fue así que me ayudó.
Usted me ha ayudado por otra razón que tiene que ver con Jorge.
No importa.
Susana: Pero Juana, tú deberías aprender idiomas.
Lo harías muy bien.
Tú eres muy determinada y no te avergüenzas fácilmente.
Juana: Sabes, yo siempre he querido viajar y conocer gente de otros países.
Tal vez tú tengas razón.
Susana: En LingQ, creen que cualquiera puede aprender a hablar varios lenguajes.
Ellos piensan que no tiene por qué ser difícil.
La gente tiene que dejar de aprender de la forma en qué lo hizo en el colegio y empezar a aprender de una forma más natural.
Juana: Caramba, tú seguro estás muy entusiasmada con LingQ.
Susana: Debes probarlo y verás el por qué.
Empezarás disfrutar del lenguaje.
Si tú disfrutas aprendiendo, aprenderás mejor.
Tú no rechazarás el lenguaje.
Encontrarás que el aprender un lenguaje es una excitante y satisfactoria aventura.