Susana: ¿Desde cuándo la gente puede ir a dormir en la cama de otra persona?
¿No deberían pedir permiso?
Juana: No había nadie aquí a quién preguntar.
¿Por qué esto le molesta tanto?
¿Es usted es la novia de Jorge?
¿Es por eso?
Susana: No, yo no soy la novia de Jorge, y usted debería saberlo.
Yo soy la alumna de idiomas de Jorge.
Juana: ¿Está bromeando?
¿Usted es la alumna de idiomas de Jorge?
Usted no puede hacerme pasar por tonta.
Susana: No, es la verdad.
Jorge ha estado ayudándome a aprender Inglés.
Juana: Pero usted habla Inglés muy bien.
No le creo que usted sea su estudiante.
Susana: Bueno sí lo soy, o mejor dicho, lo fui.
Cuando vine por primera vez yo no podía hablar muy bien.
Juana: ¿Y solo por vivir con Jorge usted aprendió a hablar tan bien?
¿Él la ayudó tanto?
Susana: Yo no sólo lo hablo bien, también escribo bien y no tengo problemas leyendo libros complicados.
Juana: ¿Cómo aprendió?
¿Cuál es el secreto?