¿Quienes fueron los Incas?
Fueron llamados “el Pueblo del Sol” y se dice que su imperio fue el más grande
del nuevo mundo. En una canción de Les Luthiers los incas hablan de sí mismos:
“Somos los incas. Somos los incas, un pueblo incansable.
Nuestras riquezas son incalculables. Abominamos de incautos e incapaces,
pero nuestras canciones son todas incantables”
Pero, realmente...¿Quienes fueron los Incas? Cuando se encontraron con los españoles,
a pesar de ser una civilización joven que inició su expansión en 1438, el imperio
tenía 12 millones de habitantes y cubría casi 2 millomes de kilómetros cuadrados,
incluyendo territorios de lo que ahora son Perú, Ecuador, Bolivia, Chile y Argentina.
No tenían el concepto de imperio, y le llamaban a su estado “Tawantisuyu”: las cuatro
regiones. La capital era Cuzco y su gobernante era llamado “El Inca”, a quien se consideraba
descendiente directo de Inti, dios del sol. La leyenda cuenta que el sol mismo mandó
a su hijo Sapa Inca y a su esposa a fundar Cuzco.
Eran un pueblo muy organizado. Del inca dependían los sacerdotes y los gobernantes de cada región.
Había una clase noble y la mayor parte del pueblo estaba formada por grupos de familias
llamados aillu, que tenían bajo su custodia extensiones de tierra y oficios especializados.
Se sabe que los productos del trabajo se entregaban al gobierno, quien después lo repartía a
todo el pueblo. Por eso, aunque los nobles vivían con más lujos, en el imperio no existía
el comercio, ni el dinero ni el desempleo. Cuando un joven llegaba a la edad adulta,
debía servir en el ejército. Así se creó un ejército formidable. La organización
social era tan buena que lograron convencer de forma pacífica a varios reinos vecinos
de unirse al imperio a cambio de enseñarles cómo aplicar el sistema en sus territorios.
Y a quienes no convencían... bueno, para eso estaba su ejército.
Los incas practicaban el cultivo por terrazas de papa, maíz y calabaza, la crianza de alpacas
y llamas (COMO LA ANTORCHA HUMANA DE LOS 4 FANTASTICOS) ¡llamas a mí! Y aunque no trabajaban
ni el acero o el hierro, eran expertos en los textiles que usaban para tejer ropa; armaduras,
barcas y cuentas;. El Oro lo usaban para adornar sus templos y realizar maravillosas artesanías…
lástima que los españoles fundieran muchos de estos trabajos para hacer monedas.
Para los incas la muerte no era más que un pasaje a la siguiente vida en la que todos
aquellos que se adhirieron al código moral Inca (no robes, no mientas y no seas flojo)
llegaron a vivir en un paraíso bajo el calor del sol. Conservaban las momias de sus gobernantes
fallecidos, y sus sucesores les tenían gran respeto y hasta les pedían consejo.
Practicaban la modificación corporal. Era común colgarse objetos en los lóbulos de
las orejas haciendo llegar estos hasta los hombros. Por eso los españoles en un principio
les llamaron “orejones”. Además sujetaban el cráneo de los niños para lograr que se
les alargara. Aparentemente no tenían escritura, por lo
que todo su conocimiento era transmitido por tradición oral. Lo que sí tenían era quipús:
un complejo sistema de cuerdas anudadas con las que llevaban cuentas y registros. También
podía ser que sirviera para contar historias ¡pero nadie sabe con certeza cómo! Lo cierto
es que los mensajeros, llamados “chasqui”, las llevaban como se llevan cartas.
Los incas eran increíbles constructores. Hicieron excelentes caminos para unir su imperio,
como el Camino Real que unía las ciudades de Cuzco con Quito. Como había constantes
terremotos, sus edificios estaban hechos por piedras labradas que encajaban perfectamente,
por lo que no puedes meter un cuchillo entre dos. Otra ciudad importante fue Machu Picchu,
tan aislada que no se descubrió hasta principios de 1900. Se cree que era a donde el Inca se
iba de vacaciones. Cuando el conquistador Francisco Pizarro se
topó con este maravilloso pueblo por 1526, fue a pedirle permiso a la reina para conquistarlo.
De regreso, en 1532, se encontró con un pueblo dividido por la guerra civil entre los sucesores
del Inca: los hermanos Huáscar y Atahualpa. Aliándose con los pueblos conquistados y
gracias a la viruela la tierra del oro cayó bajo el dominio de Pizarro.
Además de su arquitectura, los incas nos dejaron en su idioma, el quechua, palabras
que usamos hasta ahora, como lancha, choclo, cancha, carpa, papa y puma. Su historia está
llena de caudillos, como el último gobernante inca, Tupac Amaru, de quien tomó su nombre
un revolucionario peruano que a su vez inspiró el nombre del célebre rapero Tupac Shakur
¡Curiosamente! Si te gustó la canción de Les Luthiers,
conoce más de sus divertidas creaciones en su canal de YouTube. ¿Te gustan nuestros
videos? Suscríbete haciendo click en la carita morada o en el botón rojo. Y toca la campana
para recibir notificaciones cuando subamos nuevos videos