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CuriosaMente - Videos Interessantes, ¿Qué es la mecánica cuántica?

¿Qué es la mecánica cuántica?

“Física cuántica” es un término que oímos con frecuencia, pero del que se tiene

una idea tan vaga que incluso hay quien lo usa para vender engañosas “curas mediante

la mente” o supuestamente cumplir tus deseos con tan sólo pensarlo… Realmente...

¿Qué es la mecánica cuántica? A finales del siglo XIX los físicos estaban

muy satisfechos. Newton había descrito el movimiento tanto de planetas como de manzanas

por medio de sencillas ecuaciones y gracias a Maxwell se había comprendido que electricidad

y magnetismo formaban parte de un mismo fenómeno. Al parecer, si tenías los datos suficientes,

era posible predecir (o determinar) cómo funcionaría cualquier sistema.

Hasta que llegó Max Planck. Se preguntaba por qué y cómo los objetos cambian de color

cuando se calientan. Sucede que es porque, la energía que absorben la liberan en forma

de luz con diferentes frecuencias. Según la mecánica clásica, a mayor energía introducida,

la “radiancia espectral” aumentaría exponencialmente, ¡tendiendo al inifinito! Pero los experimentos

mostraban que no sucedía tan rápido, y que había un límite. A este fallo de la teoría

clásica se le conoce como “la catástrofe ultravioleta”.

Para resolver este problema, justo en 1900, a Plank se le ocurrió que en vez de medir

la energía de manera continua, la podía medir en cantidades indivisibles, o paquetes,

a los que llamó “cuantos” (o en inglés “quantum”). ¡Ahora todo encajaba! La

unidad mínima de magnitud de acción (relación entre energía y tiempo) ahora se conoce como

“Constante de Planck”, y cualquier proceso físico sólo se puede medir en múltiplos

enteros de esta constante. Para Planck esta era una solución meramente matemática, pero

poco tiempo después Einstein recuperó el concepto y lo usó para explicar y predecir

el efecto fotoeléctrico, lo que le valió el premio Nobel. La realidad subatómica es

cuántica. Tanto así que Niels Bohr lo usó para construir

su modelo de átomo. En él, los electrones pueden estar en ciertas órbitas, pero nunca

en un punto intermedio: están “cuantizadas”. Y cuando pasan de una órbita a otra menor,

emiten un fotón: la partícula de la luz. Pero ¿la luz es una partícula? Científicos

como Christian Huygens, al ver fenómenos como la difracción y la refracción de la

luz, vieron que se comportaba de manera muy similar a las olas que se hacen en el agua.

Concluyeron que se trataba de una onda. Pero otros científicos, como Newton, pensaron

que entenderla como partículas explicaba mejor el asunto. Y de hecho, el efecto fotoeléctrico

Antes de la teoría cuántica, Thomas Young había hecho un experimento: entre una fuente

de luz y una pared oscura colocó un cartón con dos pequeñas rendijas. La imagen que

se proyectaba no mostraba dos barras de luz, sino varias. Esto era un clásico patrón

de interferencia que se obtendría sólo si la luz se comportaba como ondas que se reforzaban

en unas partes y se cancelaban en otras. Este experimento, conocido como “el experimento

de la doble rendija”, se puede llevar a cabo lanzando una partícula a la vez, por

ejemplo un fotón, el cual podría rebotar en la barrera o pasar por alguna de las dos

rendijas y dejar una marca al chocar con la pantalla. Si hiciéramos el experimento con

objetos como, digamos, municiones, no habría interferencia, sólo dos franjas de marcas

donde la munición ha pegado. En cambio, si lo hacemos con partículas subatómicas el

resultado es el patrón de interferencia que ya conocemos. ¡Un momento! si hemos lanzado

sólo una partícula a la vez ¿cómo puede interferir con la partícula del futuro?

Y la cosa se pone todavía más rara. Si colocamos un detector en las rendijas para saber por

cuál de ellas ha pasado el fotón ¡el patrón de interferencia desaparece y la luz se comporta

como municiones! Es como si la mera observación cambiara el resultado del experimento. A este

fenómeno se le llama “dualidad onda-partícula” de la luz. La verdad es que tanto “onda”

como “partícula” son ideas de nuestro mundo cotidiano que intentamos usar para explicar

el mundo cuántico, cuya naturaleza muchas veces va en contra de nuestra intuición.

Sucede que la realidad cuántica no es determinística, como en la física clásica, sino probabilística.

Otra consecuencia extraña de la mecánica cuántica es el principio de indeterminación

o de incertidumbre de Heisenberg: está matemáticamente demostrado que no se pueden saber dos magnitudes

de una partícula al mismo tiempo. Si conoces su posición, es imposible saber la cantidad

de movimiento, y viceversa. La indeterminación cuántica también se

aplica en el llamado “efecto Hamlet”: los materiales radioactivos tienden a decaer

hasta dejar de serlo. si no se observa, un átomo radioactivo se encuentra en dos estados

simultáneamente: ser y no ser radioactivo. De ahí el experimento mental ideado por Schrödinger:

si la vida de un gato depende de un átomo en superposición de estados ¿el gato está

vivo y muerto al mismo tiempo? Pareciera que así es, hasta que alguien lo observa.

Estos extraños resultados han tenido múltiples interpretaciones, entre ellas una que dice

que existen universos paralelos… una pregunta que resolveremos en otro video ¡CuriosaMente!

Si quieres saber más de física cuántica, te recomendamos estos videos de los canales

Date un Voltio y Quantum Fracture. ¡Y suscríbete a nuestro canal!

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