TATIANA
Mi amor. No me vas a creer a quién me encontré en el súper.
-¿A quién? -A Tatiana.
¿Tatiana? La reina de los niños? ¡Qué padre!
¿Te acuerdas cuando llevamos a Isa a su show
cuando todavía traía su botarguita de Pimpom, el muñeco,
y los diez perritos?
Sí, pero eso ya tiene como 15 años.
Sí, pero ¿te acuerdas que yo me la quedaba viendo mucho?
Tú te diste cuenta. Me dijiste:
"Si una vez Tatiana te dice que sí, puede ser tu canita al aire."
-¿Te acuerdas? -Sí, me acuerdo.
¿Y qué crees? Tatiana me quiere coger.
-¿Qué? -Sí. Es rarísimo.
Estaba en el súper, comprando una salsa para la pasta,
de repente, oigo una voz de atrás: "Oye, ¿qué pasa?"
Volteo, Tatiana.
¿Tatiana estaba en el súper comprando una salsa?
-Para la pasta. -¿Casual?
Sí, rarísimo. Además, es nuestra vecina.
Vive aquí a la vuelta. Obviamente, iba de incógnita,
su gorra, sus lentes.
Como la había visto mucho en su programa, la reconocí.
Claro, claro.
¿Y cómo fue que llegaron a hablar de esto?
O sea, empezamos con lo de la salsa:
"Oye, no, que luego viene bien grumosa."
Pero estábamos junto a frutas y verduras.
Entonces, rápido.
Como que la plática nos llevó para allá.
"No, que el pepino, no, ahora el melón viene bien aguado".
Mete y saca, que las cebollitas...
Bueno, no me di cuenta, ya estaba hablando de la curvatura de mi pito,
-que se me va como a la izquierda. -Sí.
Y ella intrigadísima. Me dijo: "Yo sí quiero probar."
¿Y qué le dijiste?
Bueno, le dije: "No, yo soy un hombre casado,
amo mucho a mi esposa, soy un hombre fiel.
Pero hay un acuerdo previo,
que será cosa nomás de venirte a avisar,
antes de consumar el acto."
-¿Y ella qué te dijo? -Me dijo que sí.
De hecho, me está esperando allí en el área de congelados,
por las pizzitas, las chiquitas que te gustan mucho.
La verdad, no creí que fuera a pasar.
Pero ¡yo tampoco! Imagínate.
Pero pensé. Bueno, como tú también dijiste:
"Yo me daría al Keanu Reeves." Dije: "Una y una".
Sí. Sí, ¿verdad?
Ojalá que venga Keanu aquí a filmar a México.
Si te lo encuentras, ya sabes.
Me mandas un WhatsApp: "Tuve la oportunidad", y vas.
Gracias, mi amor. Ojalá que sí venga Keanu, ¿verdad?
Ojalá.
Bueno, está bien, ve, cógete a Tatiana.
Ok. Bueno, este, te amo, mi amor.
Yo también. Oye, una cosa nada más.
¿Me puedes traer más crema para la pasta?
-Ok. Sí. Te la traigo. -No te tardes.
-No. Ya ves que yo casi no me tardo. -No, nada.
El patio de mi casa es particular
si llueve se moja como los demás
agáchense y vuélvanse a agachar
las niñas bonitas se vuelven a agachar