HIJO SORPRESA
-Hola. -Hola.
¿Todo bien? ¿Quieres algo de tomar?
No, gracias, tengo que regresar a trabajar.
¿Qué pasó?
Pues, hace ya casi 3 años desde aquella noche que pasamos juntos.
¿Y?
Voy a tratar de ser directo, Mónica.
Tú...
eres mamá.
¿Qué?
Después de esa noche, yo adopté un bebé,
-porque fue una noche maravillosa. -Sí, a ver, pero tú lo adoptaste.
Sí, pero en nombre de los dos.
¿Estás loco, Enrique?
Ya va a cumplir 3 años, y le puse Alejandro, como tu papá.
-Pensé que te iba a gustar. -Ese niño no es mío.
Mónica, no usamos condón.
No, pero yo estaba tomando pastillas, Enrique.
Sí, pero ya sabemos que la pastilla no es 100% efectiva.
No, es 150% efectiva, pendejo, por eso, nunca he estado embarazada.
No, tranquila, no te pongas así. No te voy a pedir dinero ni nada.
-Solo quería que lo supieras. -¡Ese niño no es mío!
Tiene muchas ganas de conocerte. Dice que te ama.
En la escuela, le pusieron una actividad
de dibujar a su familia, y a ti te dibujó grandota y puso:
"Mamá, mi reina."
Pendejo, ¿por qué le hablaste de mí, Enrique?
Te sigue en Facebook.
Y en Instagram.
-Tenía miedo que no lo fueras a querer. -Por supuesto que no lo quiero.
Tú y yo estuvimos juntos 5 horas, máximo.
-Pero se sintió como un año. -Yo me voy.
-No, Mónica, espérate. -No vuelvas a buscarme.
Hay una cosa más que tienes que saber.
¿Qué?
Estamos esperando otro.
Mónica, no nos abandones, por favor.
¡Monstruo!
FELIZ DÍA, MAMÁ