FRECUENCIA CARDIACA
Buenos días.
Marcia, qué bueno que estás aquí. Hola.
Muy bien.
Vamos a comenzar. Cerramos los ojos.
Inhalo.
Sostengo.
Exhalo.
Eso es.
Muy bien.
Ahora quiero que piensen
en la chicharra del reloj despertador
que los levanta todos los días a las cinco de la mañana.
Inhalo. Exhalo.
Vamos a aumentar nuestra frecuencia cardiaca.
Recuerden cómo llegaron hasta aquí.
El tráfico de Insurgentes, el ruido, los coches,
la gente, el gas carbónico, ¿sí?
45 grados como un soplete en el quinto chakra.
Inhalo, exhalo.
Inhalo, exhalo.
¿Qué pasa, Daniel? Te veo muy tranquilo.
¿Ya se te olvidó que compraste un departamento de tres recámaras
que te valió una fortuna y que, el día de hoy,
no cuesta ni la tercera parte de lo que pagaste?
Inhalo, exhalo.
Inhalo, exhalo.
Y el resto de tu dinero lo invertiste en bitcoin,
y hoy el bitcoin se desplomó.
¡Estás jodido, estás pobre, estás miserable! ¡Vámonos!
¡Arriba! ¡Inhalo! ¡Exhalo!
Inhalo, exhalo. Muy bien.
Jessica, vamos a trabajar un poquito sobre esa grasita abdominal. Eso es.
Inhalo, exhalo.
Piensa, recuerda a tu relojito biológico
diciéndote que ya no vas a poder ser madre.
Que tienes 35 años
y no le has presentado a nadie a tu madre.
¿Será que no puedes conseguir un hombre decente?
¡Inhalo, exhalo!
¡Inhalo, exhalo! Pedro...
Pedro, ¿acaso se te olvida que tu hija de 17 años
quiere ganarse la vida vendiendo fotos de sus pies en internet?
¿Y que es novia del mocoso de la cuadra
que lava coches para que no lo regresen al anexo?
¡Inhalo, exhalo! ¡Inhalo, exhalo! ¡Inhalo, exhalo!
¿Qué vas a hacer, Pedro? Le vas echar otro piso a la casa
para que tengan dónde vivir después de que se embaracen?
¡Inhalo! ¡Exhalo!
¡Inhalo! ¡Exhalo! ¡Los quiero arriba!
¡Quiero esta frecuencia cardiaca hasta arriba!
¡Inhalo! ¡Exhalo! ¡Inhalo! ¡Exhalo!
¡Julio! Te veo muy tranquilo.
¿Ya se te olvidó que dejaste tu celular desbloqueado
en casa de tu novia?
¿Y que la muchachita linda de la recepción,
con problemas de autoestima, se la pasa enviándote nudes
para que le digas algunas palabras que la halaguen?
¡Inhalo, exhalo! ¡Inhalo, exhalo! ¡Inhalo, exhalo!
No te basta, eh.
Acuérdate que el otro día que llegaste a tu casa,
tu amigo te preguntó: "Oye, bro, te cogiste a Priscila sin condón?"
Y tú le dijiste que no y pensaste: "Bueno, sí, sí, no pasa nada."
¡Pero sabes que sí, que sí pasa, que sí te la cogiste,
y que sí pasa, y que no vas a volver a dormir hoy,
y no vas a volver a dormir nunca más en tu vida!
¡Arriba! ¡Inhalo! ¡Exhalo! ¡Inhalo! ¡Exhalo! ¡Inhalo! ¡Exhalo!
¡Los quiero arriba! ¡Los quiero arriba!
¡Patricia! Patricia, tu hijo tiene obesidad mórbida,
y todas las madres de la escuela te echan la culpa
¡porque tú no puedes ponerle un sólo límite!
¡Inhalo! ¡Exhalo! ¡Inhalo! ¡Exhalo! ¡Miren aquí!
¡Inhalo! ¡Exhalo! ¡Inhalo! ¡Exhalo!
Muy bien, ahora para finalizar...
¡A ver, hijos de su perra madre, ya se la saben!
¡Rápido, celulares y cartera! ¡Órale, en chinga!
¿Qué me ves, güey? ¿Qué me ves? ¿Quiere ver?
¡Eso es, muy bien! ¡Sáquenlo todo! ¡Lloren, lloren!
¡Suelten! ¡Suelten! ¡Soltamos!
Eso también es sanación, llorar.
Vamos a darle las gracias a Mauricio, maestro de abdomen.
Si quieren, pueden tomar su clase. Muy buena.
-Un placer, maestra. Namasté. -Namasté.
Bueno, perdón.
Todos de regreso. Inhalo.
Recuperándose, Pedro. Sentado. Exhalo.
Inhalo.
Muy bien, vamos a relajarnos.
Inhalo, suelto el perineo, exhalo. Eso es.
Tu Uber está a dos minutos, llegó un Black,
aunque tu pediste Pool.
Pero, por error de la aplicación, no te cobran más.
Eso, muy bien.
Patricia, metiste la mano en tu bolsa
y te encontraste un billete de 100 pesos en un hoyo.
¡Mira, otros 50!
Eso, conecta con la abundancia. Muy bien.
Julio, relaja el quinto chakra.
Tu examen de VIH salió negativo, gracias a Dios. Muy bien.
Pedro, las calificaciones de tu hijo
están por encima del promedio: 8 y 9. Felicidades, papá.
Daniel, el bitcoin volvió a subir. Muy bien.
Inhalo, ah. Exhalo.
Shavasana.