EL RARO
¿Estás aquí, Raúl?
-¡Puta madre, güey! -¿Qué pasó?
-¡Gracias a Dios que estás bien! -¿Qué pasó?
-¿Cómo entraste? -Pagué un cerrajero.
Tiene dos horas que te mandé un mail, y no me lo contestas.
-Pero hoy no se trabaja, Guillermo. -Ya sé que no se trabaja,
-pero el Internet sí trabaja, ¿o no? -Pues...
Todos los días, a todas horas, todo el año, cabrón.
Me tienes preocupado.
-¡Ay, no! ¡Ay, no! -Está aquí.
¡Raúl!
-Pensamos que te había pasado algo. -No.
-Hermano, estábamos muy preocupados. -Tranquilos, todos tranquilos.
Nada más no he podido revisar mis correos.
Pero te lo mandé hace dos horas, cabrón.
Es que la compu la dejé allá lejos.
Pero ¿qué te pasó? ¿Te sedaron, te amarraron como puerco?
No, nada. Estoy leyendo un libro aquí, tranquilo.
¿Un libro?
Se me olvida que eres vintage, Raúl.
Pensamos que te habían encajuelado, güey, o algo así.
Sí, Esteban nos obligó a buscarte en todas las camionetas
que veíamos sobre insurgentes.
-Sí. -No, no pasa nada. Gracias.
Gracias a todos por preocuparse.
Nada más no he tenido tiempo de checar mis correos, eso es todo.
Es que no solo fue eso, güey.
Te mandé inbox al Face, después te mandé al Instagram,
te arrobé en un tweet diciéndote que te había escrito al Instagram.
Todavía te mandé un WhatsApp, y solo hizo una palomita,
y me preocupé.
Bueno, lo que pasa es que tiene como dos horas apagado mi teléfono.
-¿Qué? -¿Quién chingados apaga el teléfono?
Solo los secuestradores, para que no lo rastreen.
Y me tienes como pendejo haciendo hashtags.
#freedomforraul, #freeraul,
#todossomosraul, #liberenaraul.
Gracias. Todos muy preocupados,
pero nadie me habló al teléfono de la casa, el fijo.
¿Cómo que el teléfono fijo de la casa?
-¿Tienes teléfono fijo en la casa? -Sí.
Raúl, ¡qué excéntrico eres!
¿Esto qué es?
Mira, aquí está el cable, está conectado.
-¿Se está cargando? -No, este ya no necesita cargarse.
-¿Cómo funciona? -Lo levantas y se oye...
Mira.
¿Y cómo le sacas la pantalla?
Tiene que ser grande.
¿Y cómo te mandan los memes? ¿Es touch?