EL QUE TODO LO VE
¡Qué rico!
-¿Quién es ese güey? -¡Cabrón!
Tranquilos, tranquilos, tranquilos. Soy Dios.
-¿Dios? -¿Qué estás haciendo aquí?
Pues, aquí, viendo, tranquilo.
Pero sigan, sigan, sigan...
-¿No ves que estamos cogiendo? -Sí, muy bien. Muy bien, eh.
Háganse de cuenta que ni estoy aquí, de verdad.
Sigan, sigan.
¿Por qué no te vas a la cocina? Tenemos pizza en el horno,
-chelas, tequila... -Gracias. Muchas gracias.
De hecho, estoy allá también ahorita.
Pero estoy lleno, gracias. Sigan, sigan.
Okay.
Eso que huele, ¿es lavanda?
Sí, es lavanda, la uso para refrescar.
-Me gusta mucho la lavanda. -A mí también me gusta mucho.
Pero ¿por qué pararon, hombre? Síganle, no pasa nada,
yo estoy aquí para protegerlos, para bendecirlos, hombre.
Y a mí se me están quitando las ganas.
Bueno, hagan de cuenta que no estoy aquí. Ya está.
-Nos estás incomodando un poco. -¿Quieres que me vaya más lejos?
-Mejor. -Sí, mejor.
Hace calor aquí, ¿no?
¿No nos puedes dejar unos 20-25 minutos, por favor?
Siete.
Síganle, relájense, por favor, sigan en lo suyo.
Así no me puedo concentrar.
Te lo juro que jamás voy a derramar la gotilla así.
-Entonces muévete, bájate... -¡No me pongas las manos, Dios!
O te juro que me convierto en santero.
Suerte con eso. Con permiso.
¿Porno? Oye, mejor video de Backdoor.
No mames, neta. Pero ponlo tú, que tengo la mano llena de crema.
Y ustedes, ¿qué están esperando? Suscríbanse aquí abajo, papá.
Está lo más.