AMIGA DATE CUENTA
¿Ale?
¿Ale?
Es que creo que soy muy mala persona.
-Ay, no. -Sí.
-No. Seguro, yo soy peor. -No, es que te tengo que contar.
Tengo un vecino que es un dolor de huevos, es un fastidio, neta,
ya me tiene hasta la madre.
Se la pasa haciendo fiestas hasta las 7 de la mañana,
hace ruidos raros. Te juro que siento que me odia.
Pero no sabes lo que hice hoy.
Me desperté a las 8 de la mañana y le puse una canción de Maná.
La de...
Rayando el sol
Esa me encanta.
Toda la discografía, desde sus inicios,
desde que se llamaban Sombrero Verde.
¡École!
-Eres mala, Teresa. -Un poquito.
Ya que estamos en esto de las confesiones...
Ay, es que yo estoy haciendo algo que me da mucha culpa,
-pero no puedo parar. -¿Qué?
Ay, está bien, les voy a decir.
Ok.
Abrí una cuenta de Instagram falsa para estoquear a la novia de mi ex.
-¡No! -¡E insultarla!
Le digo que sus tobillos están gordos,
le pregunto si está embarazada, cuando no está,
le digo que las botas no van con los shorts en ninguna época del año.
-Y nunca va a saber que soy yo. -¡Qué perra eres! ¡Me encanta!
Oye...
Pues, ya que estamos en confesiones malas...
¡Yo... yo robo!
-¿Cómo? -¿Qué tipo...?
Sí. O sea, le robo a la gente sus cosas.
La neta, cosas que ni necesito. ¡Me encanta!
Ay, qué pillina. Con razón, me hacían falta unos post-it.
-Ay, a mí un lápiz. Ay, Michele. -No, en serio.
¿Nunca han robado a un mendigo?
¿Cómo, Michele? ¿Les robas a mendigos?
Pero no piensen mal. O sea, cosas pequeñas,
no sé, su cobija, sus migajas de comida.
-Es muy divertido, la verdad. -Michele, estás loca.
Lo sé, estoy loca.
No, no lo digo como: "Ay, qué loca". Digo como: "Estás loca".
Chinga.
O sea, ahora resulta, o sea, hay comité de ética, güey.
Seguro tú sí has hecho esto. Te mama el pedo.
¿A poco no has ido al baño de los antros
y le robas el dinero a la señora que cuida?
-¿No? -¿Haces eso?
Sí, ¿tú?
-Michele. -¿Qué?
Estás podrida por dentro.
Necesitas terapia. Eso sí está muy cabrón.
O sea, a ver.
Cogerte a un güey para que no te cobre
por ir a mandar a madrear a la vieja
que te anda insultando en Instagram, güey, ¿eso está mal?
-¿Está mal? -Michele, las travesuras
tienen un límite.
O sea, ¿y quién pone ese límite?
¿Quién dice cuál es el límite?
A ver, Cantinflas, haciendo chistes de gente pobre.
Después, Chespirito, de niños huérfanos.
Y dice a la gente...
O sea, pero si yo le meto un pinche cachetadón a una viejita
que se chinga mi lugar en el metro, ¿está mal?
Hola. Soy Ana. Quería que supieras que la persona
que te ha estado diciendo cosas horribles por Instagram soy yo.
¿Bueno? ¿Vecino? Soy Andrea, del 308.
Oiga, le dejé una llave debajo del tapete de la entrada.
Es una llave de repuesto. Puede abrir y puede bajar la música,
la música de Maná, soy yo. La puede cambiar cuando quiera.
Y también le dejé una lasaña en el refri.
La hice ayer, está bonísima.
Le puedes poner su quesito, su cremita, si le gusta la cremita.
Si no, no importa.
No, para nada. No creo que tu pelo sea grasoso.
Creo que más bien que está extra hidratado.