×

We use cookies to help make LingQ better. By visiting the site, you agree to our cookie policy.


image

The Linguist. Una Guía Personal para el Aprendizaje de Idiomas (Latin America), 1. INTRODUCCIÓN. El Árbol Torcido de Zhuangzi

Huizi le dijo a Zhuangzi, “ Este viejo árbol está tan torcido y es tan rugoso que no sirve para madera.

De la misma manera, sus enseñanzas no se pueden llevar a la práctica.”

Zhuangzi respondió, “Este árbol puede no servir para madera, pero puedes descansar bajo la generosa sombra de sus grandes ramas o admirar su apariencia rústica.

Sólo te parece inútil porque quieres convertirlo en otra cosa y no sabes apreciarlo por lo que es. Así son mis enseñanzas.”

Se cree que Zhuangzi, el filósofo taoísta, vivió en China hace más de 2300 años.

Alentaba a las personas a no renegar de su propia naturaleza para poder desarrollar su potencial sin sacrificios.

Su famosa historia sobre el árbol torcido me atrae por varias razones.

Estando en la industria forestal, sé que un árbol torcido no es apropiado para obtener tablas, pero puede transformarse en artículos decorativos de alta calidad que destaquen su belleza y singularidad.

Árboles como éste han llegado a viejos adaptándose a su entorno.

Mientras que los árboles para la industria forestal son todos rectos y parecidos, el árbol torcido creció solo o de la mezcla de otros árboles de diferentes edades y especies. Esta clase de árboles resiste el viento y las enfermedades más que los árboles rectos de una plantación forestal.

Aquellas personas que siguen su naturaleza y construyen su propio camino hacia el aprendizaje de idiomas serán más felices y tendrán más éxito que aquellos estudiantes que tratan de alcanzar metas propuestas por otros.

Un verdadero estudiante de idiomas debe ser como el árbol torcido de Zhuangzi, no debe buscar la perfección de la forma, sino prosperar aprovechando los recursos que lo rodean. Piense en el árbol torcido. Lea este libro para aprender cómo aprovechar los abundantes recursos lingüísticos y las oportunidades de comunicación que lo rodean. Y lo más importante, ¡disfrútelo!

Want to learn a language?

Learn from this text and thousands like it on LingQ.

  • A vast library of audio lessons, all with matching text
  • Revolutionary learning tools
  • A global, interactive learning community.

Huizi le dijo a Zhuangzi, “ Este viejo árbol está tan torcido y es tan rugoso que no sirve para madera.

De la misma manera, sus enseñanzas no se pueden llevar a la práctica.”

Zhuangzi respondió, “Este árbol puede no servir para madera, pero puedes descansar bajo la generosa sombra de sus grandes ramas o admirar su apariencia rústica.

Sólo te parece inútil porque quieres convertirlo en otra cosa y no sabes apreciarlo por lo que es. Así son mis enseñanzas.”

Se cree que Zhuangzi, el filósofo taoísta, vivió en China hace más de 2300 años.

Alentaba a las personas a no renegar de su propia naturaleza para poder desarrollar su potencial sin sacrificios.

Su famosa historia sobre el árbol torcido me atrae por varias razones.

Estando en la industria forestal, sé que un árbol torcido no es apropiado para obtener tablas, pero puede transformarse en artículos decorativos de alta calidad que destaquen su belleza y singularidad.

Árboles como éste han llegado a viejos adaptándose a su entorno.

Mientras que los árboles para la industria forestal son todos rectos y parecidos, el árbol torcido creció solo o de la mezcla de otros árboles de diferentes edades y especies. Esta clase de árboles resiste el viento y las enfermedades más que los árboles rectos de una plantación forestal.

Aquellas personas que siguen su naturaleza y construyen su propio camino hacia el aprendizaje de idiomas serán más felices y tendrán más éxito que aquellos estudiantes que tratan de alcanzar metas propuestas por otros.

Un verdadero estudiante de idiomas debe ser como el árbol torcido de Zhuangzi, no debe buscar la perfección de la forma, sino prosperar aprovechando los recursos que lo rodean. Piense en el árbol torcido. Lea este libro para aprender cómo aprovechar los abundantes recursos lingüísticos y las oportunidades de comunicación que lo rodean. Y lo más importante, ¡disfrútelo!