image

Spanish Podcast, Perder el control 2

Cursi (c u r s i) suele decirse de una persona que intenta aparecer ante los demás como una persona fina, refinada, elegante,… sin serlo. Una persona cursi es una persona afectada, a veces ridícula, y muchas veces presuntuosa.

Por eso, cuando algo suena un poco cursi, es porque se oye como forzado, con un refinamiento artificial, altisonante…,no natural.

Toni dice que “dicho así, suena un poco cursi”, como para justificarse delante del psicoanalista, disculparse por haber dicho todo lo que suele decir un personaje enamorado de novela barata o de película de serie B.

Y es cierto que, en ocasiones, palabras, expresiones o frases del lenguaje amoroso, según y cómo se digan, pueden resultar un tanto cursis y, a veces, muy, muy, muy cursis.

Cuando el psicoanalista le pregunta qué es, concretamente, lo que le resulta “cursi”, Toni se echa atrás, se desdice:

- No, no, no es que sea cursi, realmente es lo que me pasa, pero…¡Me siento incómodo al decirlo!

¡Ah! Ahora vemos lo que ocurre. Todo eso que ha dicho (lo del colegial, los de las mariposas, lo de contar los minutos,…etc.) es realmente lo que le pasa de verdad, pero que “se siente incómodo al decirlo”.

“Se siente incómodo” es como decir que “no se siente a gusto al decir esas cosas”, o que “le cuesta decirlas”, o que “expone su intimidad al decirlas”, etc.

El estrés de la duda, la necesidad de precisar bien lo que se dice. Titubea, una y otra vez:

- No…no es que sea cursi, realmente es lo que me pasa, pero…

Y añade que…:

- …Se siente raro, o…

Y busca la palabra exacta que define sus sentimientos:

- ¿Cómo lo diría?

Esta frase es la que decimos cuando estamos buscando decir exactamente lo que pensamos. Decimos: “¿Cómo lo diría?”

O:

- ¿Qué expresión sería la más adecuada?

O:

- ¿Cómo decirlo con más precisión?

O:

- ¿Cuáles serían las palabras justas?

¡Eureka! ¡Lo encontré! :

- ¡Esclavo!

Dice:

- ¡Esclavo!

Ésa es la palabra: me siento esclavo de mis propios deseos.

Ahora no duda, parece haber encontrado el término que buscaba, el que define exactamente lo que siente: esclavo, aquél que no tiene libertad, aquél que está bajo el dominio de algo o de alguien.

El psicoanalista le pide que defina que significa sentirse esclavo de su propio deseo.

Toni vuelve a repasar sus síntomas: sentirse esclavo de esta situación es:

- Pensar todo el día en Alice

- Desear verla a todas horas

- Contar los minutos que faltan para encontrarse

- Sentir miedo a que no esté

Cuando el analista rescata este concepto, “miedo”, y le pregunta por él, lo que sale de nuevo es el miedo a comprometerse, y el miedo a que la relación salga mal, fracase.

Toni se dice a sí mismo que nadie puede saber cómo irá una relación, pero…

- …Pero tengo miedo a sufrir

¡Aah! Importante cuestión para todo el mundo, en torno a la cual gira una importante parte de nuestra vida: evitar el sufrimiento emocional, evitar las pérdidas traumáticas, evitar el desamor, evitar que se nos rompa el corazón,..ja ja ja… ¡como si eso fuera posible! ¡Qué ingenuos, verdad?

Y Toni revive su historia, su amor universitario, su ruptura, su depresión, todo, todo…, en pretérito indefinido. Todo pasó hace tiempo y acabó hace tiempo:

- La última vez que me enamoré fue durante el último año de carrera. Estuvimos dos años juntos. Cuando lo dejamos, estuve seis meses hecho polvo; incluso tuve que medicarme porque tuve una pequeña depresión.

Toni dice que estuvieron dos años juntos.

“Estar juntos”:

ésa es la forma de decir que su relación duró dos años, que estuvieron saliendo juntos durante dos años o que fueron novios dos años.

Y sigue:

- Cuando lo dejamos…

Es decir, cuando la relación terminó, cuando rompieron el compromiso…Se dice:

- ¿Qué tal con Sonia?

- Pues mal, chico, lo hemos dejado.

“Lo hemos dejado” es “hemos roto nuestro compromiso”, “hemos finalizado nuestra relación””, “ya no salimos juntos”.

Toni dice que estuvo seis meses “hecho polvo”.

“Estar hecho polvo” es una expresión coloquial que usamos para decir que estás destrozado, que estás muy mal. Se usa mucho y en muchos contextos. Por ejemplo:

- He recorrido 3 kilómetros y estoy hecho polvo. Tengo que hacer ejercicio más frecuentemente.

- Había un coche en la vía del tren. Cuando el tren pasó, el coche quedó hecho polvo, ¡imagínate!

- Ha perdido a su novia y su trabajo la misma semana. Está hecho polvo, el pobre.

Etcétera.

Y Toni añade que tuvo que “medicarse” a causa de una pequeña depresión. Es decir, que tuvo que tomar medicinas para reponerse, para salir adelante.

¿Os habéis fijado,pues, en el tiempo del verbo con el que Toni explica estos sucesos pasados? Mira un momento:

- Me enamoré

- Fue

- Estuvimos

- Dejamos

- Estuve

- Tuve

Etc.

Pasado en pretérito indefinido. Pasó, acabó, allá quedó.

El psicoanalista le pregunta:

- ¿Cuánto hace de eso?

Es decir:

- ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que vivió esa experiencia?

Eso pasó hace siete años y el psicoanalista hace que Toni se pregunte a sí mismo sobre si él es el mismo de antes o ya no lo es.

El tiempo pasa y las personas cambian, se supone que maduran, que maduramos…, (en fin,sólo se supone…).

Toni piensa sobre ello e intenta ordenar sus ideas en un mar de dudas.

- Mmmmm…a ver… eeeeeh…. Creo que… creo que no…

Usamos este tipo de producciones lingüísticas cuando estamos dándole vueltas a lo que queremos decir, pero no lo tenemos claro, no nos vienen a la cabeza las palabras justas que queremos y decimos cosas como:

- Mmmmmm….quizás….. Eeeeeeh….

O:

- A ver…….. Creo que …… bueno……….

O:

- Eeeeeeh……en realidad…… mmmmmm……bueno……

Y Toni evalúa estos siete años como un cierto “montaje” (organización) que él mismo se ha hecho para no sufrir:

- … Me lo he montado para…

Claro, al módico precio de no enamorarse, de no tener relaciones estables (sólo esporádicas) y también “para llevar siempre las riendas y tener el control”.

“Llevar las riendas” de algo quiere decir controlar un asunto. “Llevar las riendas de algo” es una expresión coloquial, común y corriente, que indica que quien lleva las riendas, tiene el control de algo.

Literalmente, las riendas son las correas con las que controlamos un caballo para dirigirlo, para frenarlo, para indicarle hacia dónde tiene que ir, qué debe hacer en cada momento.

Se pueden llevar las riendas de la propia vida, se pueden tomar las riendas de una empresa, alguien se puede apoderar de las riendas del Estado…, pero, en todos los casos, es tomar el control.

También se dice que hacer algo “a rienda suelta” es hacerlo sin control, a veces con toda libertad, a veces con violencia, a veces con desenfreno.

Toni llevaba las riendas de su vida porque controlaba lo que pasaba en ella, los personajes que entraban o salían de ella, el modo de relacionarse con ellos, el grado de compromiso que adquiría con ellos,… pero…, pero, pero, pero… ¡nada es eterno! Y resulta que…simplemente, aparece alguien en tu vida, y las riendas que has sujetado con firmeza durante años, se te van de las manos, se desintegran, se hacen polvo, ya no están más.

Esos son los significados similares:

- No controlar

- No tener el control

- Perder el control

- Irse(te) un asunto de las manos (“Esto se me ha ido de las manos”)

- No llevar las riendas

Y Toni dice, entre resignado y asustado:

- Ahora son mis sentimientos los que me controlan a mí.

Los sentimientos controlan ahora, no la cabeza, no un plan preestablecido.

Y eso le hace sentirse mal. Bueno… no mal exactamente…Bien y mal. Mal porque ha perdido el control, pero bien porque…:

-…No hay nada mejor que sentir algo así

Al principio, la duda. Luego, mal. Ahora certeza, mal y bien. Al final, bien, no hay como sentir algo así.

Ahora sí que está saliendo material, ahora sí que Toni está hilvanando el hilo con la destreza de un modisto, pero…la voz del psicoanalista le llega a los oídos como un gong:

- Me lo cuenta el jueves, Sr. Ruiz.

La sesión ha terminado.

Toni se queja. No puede cortar ahora. Ahora es cuando está encontrando las palabras con las que expresar sus sentimientos, con las que aclararse, con las que…

- Adiós, sr. Ruiz.

La despedida del analista corta el aire como una catana afilada.

Y Toni se va, con la cabeza llena de palabras en desorden, pero con el corazón abierto a cualquier propuesta.

El amor, que diría cualquier cursi…

* * * * *

Y ahora, amigos, escuchamos de nuevo el diálogo entre Toni y el psicoanalista, como siempre, sentados en el sofá que hay al lado del diván, para no perdernos ni una coma.

Toni : - Bueno, el otro día le hablé de…, bueno…, le comenté que estaba en crisis, que…¡Uf! ¡Cómo cuesta hilvanar el hilo otra vez!

Psicoanalista : - Lo dejamos en que usted creía estar perdiendo su autonomía.

Toni : - Sí, sí, justo, eso es. Bueno, pues es eso, sí; tengo la sensación de que le estoy diciendo adiós a una vida muy confortable que yo mismo me había construido.

Psicoanalista : - ¿A una “vida”?

Toni : - Bueno, es exagerado decirlo así; quiero decir que es decirle adiós a una etapa de la vida que me resultaba muy cómoda.

Psicoanalista : (Silencio)

Toni : - La razón se la dije, ¿recuerda? Me he enamorado como un colegial, me paso el día con mariposas en el estómago, como poco y cada día cuento los minutos que faltan para encontrarme con ella. ¡Jolín! Dicho así, suena un poco cursi.

Psicoanalista : - ¿Qué es lo que le parece “cursi” concretamente?

Toni : - No, no es que sea cursi, realmente es lo que me pasa., pero…,¡me siento incómodo al decirlo!

Psicoanalista : - ¿Incómodo?

Toni : - Bueno, no sé si incómodo, quizás no es ésa la palabra, pero…, me siento raro, me siento…Mmmm….¿Cómo lo diría? Eeeeh…

¡Esclavo!

Sí, ésa es la palabra, me siento esclavo de mis propios deseos.

Psicoanalista : - ¿Qué es, para usted, ser esclavo de su deseo?

Toni : - Pues esto que me pasa. Pensar todo el día en Alice, desear verla a todas horas, sentir miedo a que no esté,…

Psicoanalista : - ¿Miedo?

Toni : - Bueno, para ser honesto, también tengo miedo a comprometerme y a que la relación no salga bien.

Psicoanalista : (Silencio)

Toni : - Ya sé que nadie puede saber cómo irá una relación, pero tengo miedo a sufrir.

Psicoanalista : (Silencio)

Toni : - La última vez que me enamoré fue durante el último año de carrera. Estuvimos dos años juntos. Cuando lo dejamos, estuve seis meses hecho polvo; incluso tuve que medicarme porque tuve una pequeña depresión.

Psicoanalista : - ¿Cuánto hace de eso?

Toni : - Siete años.

Psicoanalista : - ¿Ahora es usted el mismo que hace siete años?

Toni : - Mmmm…, a ver…, eeeeeh…, creo que no, seguro que no, pero me lo he montado para no sufrir. He tenido relaciones esporádicas y siempre llevaba yo las riendas…,¿entiende, no? Yo tenía el control.

Psicoanalista : ¿Y ahora?

Toni : - No, ahora ya no llevo las riendas de la situación. Ya no tengo el control…, lo he perdido… El asunto se me ha ido de las manos. De hecho, ahora sucede lo contrario…, ahora son mis sentimientos los que me controlan a mí.

Psicoanalista : - Y ¿cómo le hace sentir eso?

Toni : - ¡Mal! ¡Y bien! Ya sé que es una contradicción, pero así es. Mal, porque no soy yo quien controla la relación. Mal, porque he perdido el control Y bien, porque no hay nada mejor que sentir algo así, es… es como…

Psicoanalista : - Me lo cuenta el jueves, Sr. Ruiz.

La sesión ha terminado.

Toni : ¡Por Dios! ¡Maldito reloj! Ahora mismo, lo único que quiero es seguir hablando. Me ayuda.

Psicoanalista : - Adiós, Sr. Ruiz.

Toni : - Adiós, doctor.

* * * *

Well, my friends, it´s all for tody. I hope you enjoyed our episode and it be useful you can express your feeling in spanish language, of course. We´ll see you soon. Our best from Barcelona. Bye.

Bien, amigos, es todo por hoy. Deseamos que hoy hayáis aprendido un poquito más sobre cómo expresar sentimientos, contradicciones emocionales, afectos íntimos, etc.

Escuchad podcasts en español, ved películas habladas y subtituladas en español, leed el periódico en español, chatead en español, repasad nuestras guías pdf en español, y seguiréis progresando.

Nos vemos prontito, en una semana. Saludos cariñosos. Adiós.

Wo zhongguo pengyou, zaijian.

* * * * *

http://www.spanishpodcast.org

info@spanishpodcast.org



Want to learn a language?


Learn from this text and thousands like it on LingQ.

  • A vast library of audio lessons, all with matching text
  • Revolutionary learning tools
  • A global, interactive learning community.

Language learning online @ LingQ

Cursi (c u r s i) suele decirse de una persona que intenta aparecer ante los demás como una persona fina, refinada, elegante,… sin serlo. Una persona cursi es una persona afectada, a veces ridícula, y muchas veces presuntuosa.

Por eso, cuando algo suena un poco cursi, es porque se oye como forzado, con un refinamiento artificial, altisonante…,no natural.

Toni dice que “dicho así, suena un poco cursi”, como para justificarse delante del psicoanalista, disculparse por haber dicho todo lo que suele decir un personaje enamorado de novela barata o de película de serie B.

Y es cierto que, en ocasiones, palabras, expresiones o frases del lenguaje amoroso, según y cómo se digan, pueden resultar un tanto cursis y, a veces, muy, muy, muy cursis.

Cuando el psicoanalista le pregunta qué es, concretamente, lo que le resulta “cursi”, Toni se echa atrás, se desdice:

- No, no, no es que sea cursi, realmente es lo que me pasa, pero…¡Me siento incómodo al decirlo!

¡Ah! Ahora vemos lo que ocurre. Todo eso que ha dicho (lo del colegial, los de las mariposas, lo de contar los minutos,…etc.) es realmente lo que le pasa de verdad, pero que “se siente incómodo al decirlo”.

“Se siente incómodo” es como decir que “no se siente a gusto al decir esas cosas”, o que “le cuesta decirlas”, o que “expone su intimidad al decirlas”, etc.

El estrés de la duda, la necesidad de precisar bien lo que se dice. Titubea, una y otra vez:

- No…no es que sea cursi, realmente es lo que me pasa, pero…

Y añade que…:

- …Se siente raro, o…

Y busca la palabra exacta que define sus sentimientos:

- ¿Cómo lo diría?

Esta frase es la que decimos cuando estamos buscando decir exactamente lo que pensamos. Decimos: “¿Cómo lo diría?”

O:

- ¿Qué expresión sería la más adecuada?

O:

- ¿Cómo decirlo con más precisión?

O:

- ¿Cuáles serían las palabras justas?

¡Eureka! ¡Lo encontré! :

- ¡Esclavo!

Dice:

- ¡Esclavo!

Ésa es la palabra: me siento esclavo de mis propios deseos.

Ahora no duda, parece haber encontrado el término que buscaba, el que define exactamente lo que siente: esclavo, aquél que no tiene libertad, aquél que está bajo el dominio de algo o de alguien.

El psicoanalista le pide que defina que significa sentirse esclavo de su propio deseo.

Toni vuelve a repasar sus síntomas: sentirse esclavo de esta situación es:

- Pensar todo el día en Alice

- Desear verla a todas horas

- Contar los minutos que faltan para encontrarse

- Sentir miedo a que no esté

Cuando el analista rescata este concepto, “miedo”, y le pregunta por él, lo que sale de nuevo es el miedo a comprometerse, y el miedo a que la relación salga mal, fracase.

Toni se dice a sí mismo que nadie puede saber cómo irá una relación, pero…

- …Pero tengo miedo a sufrir

¡Aah! Importante cuestión para todo el mundo, en torno a la cual gira una importante parte de nuestra vida: evitar el sufrimiento emocional, evitar las pérdidas traumáticas, evitar el desamor, evitar que se nos rompa el corazón,..ja ja ja… ¡como si eso fuera posible! ¡Qué ingenuos, verdad?

Y Toni revive su historia, su amor universitario, su ruptura, su depresión, todo, todo…, en pretérito indefinido. Todo pasó hace tiempo y acabó hace tiempo:

- La última vez que me enamoré fue durante el último año de carrera. Estuvimos dos años juntos. Cuando lo dejamos, estuve seis meses hecho polvo; incluso tuve que medicarme porque tuve una pequeña depresión.

Toni dice que estuvieron dos años juntos.

“Estar juntos”:

ésa es la forma de decir que su relación duró dos años, que estuvieron saliendo juntos durante dos años o que fueron novios dos años.

Y sigue:

- Cuando lo dejamos…

Es decir, cuando la relación terminó, cuando rompieron el compromiso…Se dice:

- ¿Qué tal con Sonia?

- Pues mal, chico, lo hemos dejado.

“Lo hemos dejado” es “hemos roto nuestro compromiso”, “hemos finalizado nuestra relación””, “ya no salimos juntos”.

Toni dice que estuvo seis meses “hecho polvo”.

“Estar hecho polvo” es una expresión coloquial que usamos para decir que estás destrozado, que estás muy mal. Se usa mucho y en muchos contextos. Por ejemplo:

- He recorrido 3 kilómetros y estoy hecho polvo. Tengo que hacer ejercicio más frecuentemente.

- Había un coche en la vía del tren. Cuando el tren pasó, el coche quedó hecho polvo, ¡imagínate!

- Ha perdido a su novia y su trabajo la misma semana. Está hecho polvo, el pobre.

Etcétera.

Y Toni añade que tuvo que “medicarse” a causa de una pequeña depresión. Es decir, que tuvo que tomar medicinas para reponerse, para salir adelante.

¿Os habéis fijado,pues, en el tiempo del verbo con el que Toni explica estos sucesos pasados? Mira un momento:

- Me enamoré

- Fue

- Estuvimos

- Dejamos

- Estuve

- Tuve

Etc.

Pasado en pretérito indefinido. Pasó, acabó, allá quedó.

El psicoanalista le pregunta:

- ¿Cuánto hace de eso?

Es decir:

- ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que vivió esa experiencia?

Eso pasó hace siete años y el psicoanalista hace que Toni se pregunte a sí mismo sobre si él es el mismo de antes o ya no lo es.

El tiempo pasa y las personas cambian, se supone que maduran, que maduramos…, (en fin,sólo se supone…).

Toni piensa sobre ello e intenta ordenar sus ideas en un mar de dudas.

- Mmmmm…a ver… eeeeeh…. Creo que… creo que no…

Usamos este tipo de producciones lingüísticas cuando estamos dándole vueltas a lo que queremos decir, pero no lo tenemos claro, no nos vienen a la cabeza las palabras justas que queremos y decimos cosas como:

- Mmmmmm….quizás….. Eeeeeeh….

O:

- A ver…….. Creo que …… bueno……….

O:

- Eeeeeeh……en realidad…… mmmmmm……bueno……

Y Toni evalúa estos siete años como un cierto “montaje” (organización) que él mismo se ha hecho para no sufrir:

- … Me lo he montado para…

Claro, al módico precio de no enamorarse, de no tener relaciones estables (sólo esporádicas) y también “para llevar siempre las riendas y tener el control”.

“Llevar las riendas” de algo quiere decir controlar un asunto. “Llevar las riendas de algo” es una expresión coloquial, común y corriente, que indica que quien lleva las riendas, tiene el control de algo.

Literalmente, las riendas son las correas con las que controlamos un caballo para dirigirlo, para frenarlo, para indicarle hacia dónde tiene que ir, qué debe hacer en cada momento.

Se pueden llevar las riendas de la propia vida, se pueden tomar las riendas de una empresa, alguien se puede apoderar de las riendas del Estado…, pero, en todos los casos, es tomar el control.

También se dice que hacer algo “a rienda suelta” es hacerlo sin control, a veces con toda libertad, a veces con violencia, a veces con desenfreno.

Toni llevaba las riendas de su vida porque controlaba lo que pasaba en ella, los personajes que entraban o salían de ella, el modo de relacionarse con ellos, el grado de compromiso que adquiría con ellos,… pero…, pero, pero, pero… ¡nada es eterno! Y resulta que…simplemente, aparece alguien en tu vida, y las riendas que has sujetado con firmeza durante años, se te van de las manos, se desintegran, se hacen polvo, ya no están más.

Esos son los significados similares:

- No controlar

- No tener el control

- Perder el control

- Irse(te) un asunto de las manos (“Esto se me ha ido de las manos”)

- No llevar las riendas

Y Toni dice, entre resignado y asustado:

- Ahora son mis sentimientos los que me controlan a mí.

Los sentimientos controlan ahora, no la cabeza, no un plan preestablecido.

Y eso le hace sentirse mal. Bueno… no mal exactamente…Bien y mal. Mal porque ha perdido el control, pero bien porque…:

-…No hay nada mejor que sentir algo así

Al principio, la duda. Luego, mal. Ahora certeza, mal y bien. Al final, bien, no hay como sentir algo así.

Ahora sí que está saliendo material, ahora sí que Toni está hilvanando el hilo con la destreza de un modisto, pero…la voz del psicoanalista le llega a los oídos como un gong:

- Me lo cuenta el jueves, Sr. Ruiz.

La sesión ha terminado.

Toni se queja. No puede cortar ahora. Ahora es cuando está encontrando las palabras con las que expresar sus sentimientos, con las que aclararse, con las que…

- Adiós, sr. Ruiz.

La despedida del analista corta el aire como una catana afilada.

Y Toni se va, con la cabeza llena de palabras en desorden, pero con el corazón abierto a cualquier propuesta.

El amor, que diría cualquier cursi…

* * * * *

Y ahora, amigos, escuchamos de nuevo el diálogo entre Toni y el psicoanalista, como siempre, sentados en el sofá que hay al lado del diván, para no perdernos ni una coma.

Toni : - Bueno, el otro día le hablé de…, bueno…, le comenté que estaba en crisis, que…¡Uf! ¡Cómo cuesta hilvanar el hilo otra vez!

Psicoanalista : - Lo dejamos en que usted creía estar perdiendo su autonomía.

Toni : - Sí, sí, justo, eso es. Bueno, pues es eso, sí; tengo la sensación de que le estoy diciendo adiós a una vida muy confortable que yo mismo me había construido.

Psicoanalista : - ¿A una “vida”?

Toni : - Bueno, es exagerado decirlo así; quiero decir que es decirle adiós a una etapa de la vida que me resultaba muy cómoda.

Psicoanalista : (Silencio)

Toni : - La razón se la dije, ¿recuerda? Me he enamorado como un colegial, me paso el día con mariposas en el estómago, como poco y cada día cuento los minutos que faltan para encontrarme con ella. ¡Jolín! Dicho así, suena un poco cursi.

Psicoanalista : - ¿Qué es lo que le parece “cursi” concretamente?

Toni : - No, no es que sea cursi, realmente es lo que me pasa., pero…,¡me siento incómodo al decirlo!

Psicoanalista : - ¿Incómodo?

Toni : - Bueno, no sé si incómodo, quizás no es ésa la palabra, pero…, me siento raro, me siento…Mmmm….¿Cómo lo diría? Eeeeh…

¡Esclavo!

Sí, ésa es la palabra, me siento esclavo de mis propios deseos.

Psicoanalista : - ¿Qué es, para usted, ser esclavo de su deseo?

Toni : - Pues esto que me pasa. Pensar todo el día en Alice, desear verla a todas horas, sentir miedo a que no esté,…

Psicoanalista : - ¿Miedo?

Toni : - Bueno, para ser honesto, también tengo miedo a comprometerme y a que la relación no salga bien.

Psicoanalista : (Silencio)

Toni : - Ya sé que nadie puede saber cómo irá una relación, pero tengo miedo a sufrir.

Psicoanalista : (Silencio)

Toni : - La última vez que me enamoré fue durante el último año de carrera. Estuvimos dos años juntos. Cuando lo dejamos, estuve seis meses hecho polvo; incluso tuve que medicarme porque tuve una pequeña depresión.

Psicoanalista : - ¿Cuánto hace de eso?

Toni : - Siete años.

Psicoanalista : - ¿Ahora es usted el mismo que hace siete años?

Toni : - Mmmm…, a ver…, eeeeeh…, creo que no, seguro que no, pero me lo he montado para no sufrir. He tenido relaciones esporádicas y siempre llevaba yo las riendas…,¿entiende, no? Yo tenía el control.

Psicoanalista : ¿Y ahora?

Toni : - No, ahora ya no llevo las riendas de la situación. Ya no tengo el control…, lo he perdido… El asunto se me ha ido de las manos. De hecho, ahora sucede lo contrario…, ahora son mis sentimientos los que me controlan a mí.

Psicoanalista : - Y ¿cómo le hace sentir eso?

Toni : - ¡Mal! ¡Y bien! Ya sé que es una contradicción, pero así es. Mal, porque no soy yo quien controla la relación. Mal, porque he perdido el control Y bien, porque no hay nada mejor que sentir algo así, es… es como…

Psicoanalista : - Me lo cuenta el jueves, Sr. Ruiz.

La sesión ha terminado.

Toni : ¡Por Dios! ¡Maldito reloj! Ahora mismo, lo único que quiero es seguir hablando. Me ayuda.

Psicoanalista : - Adiós, Sr. Ruiz.

Toni : - Adiós, doctor.

* * * *

Well, my friends, it´s all for tody. I hope you enjoyed our episode and it be useful you can express your feeling in spanish language, of course. We´ll see you soon. Our best from Barcelona. Bye.

Bien, amigos, es todo por hoy. Deseamos que hoy hayáis aprendido un poquito más sobre cómo expresar sentimientos, contradicciones emocionales, afectos íntimos, etc.

Escuchad podcasts en español, ved películas habladas y subtituladas en español, leed el periódico en español, chatead en español, repasad nuestras guías pdf en español, y seguiréis progresando.

Nos vemos prontito, en una semana. Saludos cariñosos. Adiós.

Wo zhongguo pengyou, zaijian.

* * * * *

http://www.spanishpodcast.org

info@spanishpodcast.org


×

We use cookies to help make LingQ better. By visiting the site, you agree to our cookie policy.