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Spanish Podcast, Alice se confiesa 1

Hello and welcome to Spanishpodcast. I´m Mercedes, from Barcelona. Today we are going to learn and to review one of the uses of the imperfect tens in spanish, with explanations and exemples that able you easier to underestand it.

Hola amigos, y bienvenidos a Españolpodcast. Soy Mercedes. En nuestro episodio de hoy vamos a aprender y a repasar el tiempo pasado del indicativo, llamado imperfecto. Vamos a abordar uno de sus usos y os vamos a proporcionar explicaciones sencillas que os permitan comprenderlo fácilmente, así como ejemplos que os permitan generalizar su uso e incorporarlo a vuestro lenguaje habitual.

Samantha: - Pasa Alice, te estaba esperando.

Alice       : - Hola Samantha, ¡qué ganas tenía de verte!

Samantha: - Acabo de hacer té, ¿te apetece una taza?

Alice       : - Sí, con limón, por favor.

Samantha: - Bueeno, y... ¿qué es de tu vida? Ahora apenas te veo. Antes nos íbamos a menudo a tomar algo después del trabajo, pero ahora desapareces como un fantasma.

Alice: - Es que… tengo que contarte una cosa.

Samantha: - ¡Huy, huy, huy…! ¡Qué misteriosa! Venga, dispara.

Alice       : - Estoy saliendo con alguien.

Samantha: - ¡Vaya! Eso sí que es un sorpresa. ¿Le conozco?

Alice       : - ¡Y tanto! Es Toni.

Samantha: - ¡No me digas! Esto es más que una sorpresa…¡Es una bomba!

Alice       : - Hace semanas que quería decírtelo.

Samantha: - ¿Semanas? ¿Pero desde cuándo estáis saliendo?

Alice       : - Desde tu fiesta.

Samantha: - ¿Desde mi fiesta? Pero si ya hace…

Alice       : - Sí, tres meses exactamente. ¡Eh, no me mires así! ¿Qué quieres? Simplemente, pasó. Sin planificarlo.

Samantha: - No, pero… pero si estoy encantada. Es sólo que estoy muy sorprendida.

Alice       : ¿Por qué?

Samantha       : - Bueno, es que Toni…

Alice       : - Ya sé, ya sé. Hace mucho tiempo que no tenía una relación estable.

Samantha: - Sí, y que…

Alice       : - Ya sé, Samantha, ya sé. Que no quería comprometerse. Pero tendrías que verle ahora. Soy yo la que tengo que frenarle, la que quiere ir más despacio. Es como si lo tuviera todo planificado y como si nada le diera miedo: ni el compromiso, ni que esto pudiera salir mal…; no sé..., ¡es como un ciclón!

Samantha: - ¡Me dejas de piedra! Pero…¡cuenta, cuenta!

*     *     *     *

Alice ha telefoneado a Samantha para charlar. Hace semanas que no se ven. Son muy amigas y Alice está deseando explicarle su relación con Toni.

Sam la invita a pasar a su casa, diciéndole:

- Pasa, te estaba esperando.

Alice le corresponde, diciéndole:

- Hola, Samantha, ¡qué ganas tenía de verte!

Hay varias cosas en las que fijarse en este intercambio de saludos, y una de ellas es el tiempo del verbo que usan nuestras dos amigas.

Empecemos por Sam. Ella dice:

- Pasa, te estaba esperando.

¿Por qué “te estaba”? Ella usa aquí el pretérito imperfecto del indicativo para describir la circunstancia en la que estaba durante el tiempo previo a la llegada de Alice. Describe lo que hacía inmediatamente antes de que Alice llegara.

De hecho, no nos importa el tiempo exacto durante el cual Samantha ha estado esperando a Alice, aunque uno supone que es el tiempo lógico de espera en estas situaciones : quince minutos, quizás media hora, cinco minutos,… tanto da.

Pero, vamos al detalle. ¿Por qué no decir : “Te estuve esperando…”? Pues porque decir “te estuve esperando” o “te esperé”, implicaría un principio y un final de esa situación pasada, y ya no tendría sentido como saludo.

Fijaos en la diferencia; ahora, en indefinido:

- Hola Alice. Te esperé (o: te estuve esperando) durante una hora, pero como no viniste, me fui al cine.

O:

- Te esperé (o: te estuve esperando) toda la tarde de ayer, pero no apareciste. Podrías haberme telefoneado.

O:

- Te esperé (o: te estuve esperando) entre las cinco y las seis. Pero sólo disponía de una hora.

Con el indefinido, especificamos cuándo, y si comunicamos a alguien que le esperamos, es porque no llegó, y le decimos cuánto tiempo le esperamos,  y porqué, en un momento dado, dejamos de hacerlo.

Tenéis otros varios ejemplos, con pretérito perfecto también, en nuestra guía didáctica, en el documento en PDF (I)

Pero, en nuestro caso, cuando Samantha le abre la puerta a Alice, le dice que “la esperaba” o que “la estaba esperando”; en el momento de abrir la puerta, la ve, se lo dice y la invita a pasar. Es como decirle también:

- Acabas de llegar, te estaba esperando, pero ya no te espero, porque ya estás aquí.

Pero describo el proceso en el que yo estaba justo, justo en el pasado inmediato, es decir, justo antes de que llegaras; y que da igual cuánto tiempo ha sido el que te he esperado, eso da igual; lo que enfatizo es que te esperaba, o que lo más importante que hacía, era esperarte.

Es como una especie de presente en el pasado, podríamos decir. Es el pasado inmediato el que describo. Pero es pasado. Y ya no lo digo más, porque ya no te espero. Ya has llegado.

Os ponemos también, sobre esto, bastantes..., muchos ejemplos en la guía didáctica, para que podáis, por un lado, generalizar su uso y entenderlo mejor. Y, por el otro, observar alguna diferencia respecto a los ejemplos que habíamos puesto en el episodio 33. Si recordáis, ya habíamos iniciado el tema y ya habíamos explicado uno de los aspectos(II).

Alice le contesta que tenía muchas ganas de verla, es decir, que ya hace tiempo que quería verla, que deseaba encontrarse con ella.

No importa cuánto tiempo exactamente, ni desde cuándo, tampoco,  sino que, durante una serie de días,  o durante una serie de semanas, o a lo largo de meses (no podemos saberlo), Alice quería ver a Samantha.

Por eso, no le dice:

- Hola Sam. ¡Qué ganas he tenido de verte, chica! Pero mira, ahora ya no tengo ganas de verte, se me han pasado.

(Imaginaos, qué saludo tan cordial...).

O:

- Hola Sam. Tuve muchas ganas de verte el jueves, pero el resto de la semana no me apeteció nada.

(Un chasco para la pobre Samantha).

O:

- Hola Sam. Que ganas tenía de verte hasta hace unos días. Pero se me han pasado de repente.

¿Os habéis fijado en cómo cambiaría radicalmente el sentido de usar uno u otro tiempo del verbo?

Lo que queremos decir es:

- ¡Qué ganas tenía de verte!

Marcando la intencionalidad de nuestro deseo. Haciéndole saber que últimamente, deseaba verte, quería verte, tenía ganas, muchas ganas de verte.

Esta frase, “qué ganas tenía de verte”, es una expresión que solemos usar con gente a la que queremos, o con amigos nuestros a los que queremos mucho y a la que hace tiempo que no vemos.

Os ponemos más ejemplos con el uso de esta frase, con el uso de esta expresión dentro de otras frases, dentro de otros ejemplos(III).

Bien, decíamos que Samantha invita a Alice a tomar un té, y ésta le dice que el té le gusta con limón. Puedes tomar el té solo, con o sin azúcar, o acompañarlo de limón o de leche, a gusto del consumidor.

Samantha empieza la charla con una pregunta muy usual en español, cuando quieres interesarte por las novedades del otro:

- ¿Qué es de tu vida?

Que quiere decir:

- ¿Qué ha pasado en tu vida desde la última vez que nos vimos?

O:

- ¿Qué ha habido de relevante en tu vida, desde la última vez que hablamos?

O:

- ¿Te han pasado cosas importantes últimamente?

Pero esta frase nuestra es más coloquial, más corta y resume con mucha precisión todas esas preguntas:

- Hola, ¿qué es de tu vida?

Samantha se queja, se lamenta de que “antes”, anteriormente, solían  encontrarse a la salida del trabajo y se iban juntas a tomar algo.

Y Sam se queja usando de nuevo el imperfecto de indicativo, el pretérito imperfecto, pero esta vez, en uno de sus usos más claros y más fáciles para vosotros: el que hace referencia a:

- Costumbres (en el pasado)

- Hábitos       (en el pasado)

- Acciones que se repiten en el pasado

- Cosas que se hacían frecuentemente, habitualmente, etc.

Para ello usamos:

- Soler (el verbo “soler”):

“Cuando era pequeña, solía ir con mi familia a la playa, a pasar las vacaciones”.

Expresiones, o marcadores temporales, como:

- Todos los días ( “Para ir al colegio, cogía el autobús todos los días”)

- Todos los meses (“Visitaba a mis abuelos todos los meses”)

- Todos los años (“Todos los años, por las fiestas del pueblo, me compraban un vestido nuevo”)

- A menudo (“A menudo íbamos al río a bañarnos”)

- Con frecuencia (“Aquella maestra, nos reñía con frecuencia”)

- Cada… (“Cada invierno, los prados se cubrían de nieve”)

- Antes… (“Antes, siempre celebrábamos la Navidad en familia”)

- Siempre (“Siempre que venía mi primo, yo me escondía, porque me pegaba”).

Hay más, pero me parece que, por hoy, es más que suficiente.

Samantha dice:

- Antes nos íbamos a menudo a tomar algo después del trabajo.

Es decir, en un periodo anterior, pasado, solíamos ir a tomar algo después del trabajo; no cada día, pero sí a menudo, frecuentemente.

Pero, ahora ya no. Ahora, Alice desaparece como un fantasma. Desaparece quiere decir que se va sin ser vista, sin dejar ni rastro.

Alice le dice una frase que anuncia una explicación para estas ausencias, para explicar el porqué de sus “desapariciones”, para explicar por qué ya no espera a Sam después del trabajo y desaparece rápida y silenciosamente, como un fantasma.

Por el tono de Alice, Samantha se da cuenta de que va a decirle algo especial. Cuando, en español, decimos:

- Tengo que contarte una cosa

O

- Tengo que explicarte algo

Es porque anunciamos al otro que vamos a decirle algo importante, algo que requiere su atención.

Por eso Samantha le dice:

- ¡Huy, huy, huy! ¡Qué misteriosa! ¡Venga, dispara!

“Dispara”  es el imperativo de “disparar” y quiere decir:

- ¡Venga, dilo ya!

- ¡Vamos, háblame de ello! Te escucho.

- ¡Cuéntame qué pasa!

Coloquialmente:

- ¡Dispara!

Y Alice le dice la frase:

- Estoy saliendo con alguien.

En la guía didáctica encontraréis muchos ejemplos con las diversas formas que tenemos de utilizar “salir con”, cuando estamos manteniendo una relación con otra persona (IV).



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Hola amigos, y bienvenidos a Españolpodcast. Soy Mercedes. En nuestro episodio de hoy vamos a aprender y a repasar el tiempo pasado del indicativo, llamado imperfecto. Vamos a abordar uno de sus usos y os vamos a proporcionar explicaciones sencillas que os permitan comprenderlo fácilmente, así como ejemplos que os permitan generalizar su uso e incorporarlo a vuestro lenguaje habitual.

Samantha: - Pasa Alice, te estaba esperando.

Alice       : - Hola Samantha, ¡qué ganas tenía de verte!

Samantha: - Acabo de hacer té, ¿te apetece una taza?

Alice       : - Sí, con limón, por favor.

Samantha: - Bueeno, y... ¿qué es de tu vida? Ahora apenas te veo. Antes nos íbamos a menudo a tomar algo después del trabajo, pero ahora desapareces como un fantasma.

Alice: - Es que… tengo que contarte una cosa.

Samantha: - ¡Huy, huy, huy…! ¡Qué misteriosa! Venga, dispara.

Alice       : - Estoy saliendo con alguien.

Samantha: - ¡Vaya! Eso sí que es un sorpresa. ¿Le conozco?

Alice       : - ¡Y tanto! Es Toni.

Samantha: - ¡No me digas! Esto es más que una sorpresa…¡Es una bomba!

Alice       : - Hace semanas que quería decírtelo.

Samantha: - ¿Semanas? ¿Pero desde cuándo estáis saliendo?

Alice       : - Desde tu fiesta.

Samantha: - ¿Desde mi fiesta? Pero si ya hace…

Alice       : - Sí, tres meses exactamente. ¡Eh, no me mires así! ¿Qué quieres? Simplemente, pasó. Sin planificarlo.

Samantha: - No, pero… pero si estoy encantada. Es sólo que estoy muy sorprendida.

Alice       : ¿Por qué?

Samantha       : - Bueno, es que Toni…

Alice       : - Ya sé, ya sé. Hace mucho tiempo que no tenía una relación estable.

Samantha: - Sí, y que…

Alice       : - Ya sé, Samantha, ya sé. Que no quería comprometerse. Pero tendrías que verle ahora. Soy yo la que tengo que frenarle, la que quiere ir más despacio. Es como si lo tuviera todo planificado y como si nada le diera miedo: ni el compromiso, ni que esto pudiera salir mal…; no sé..., ¡es como un ciclón!

Samantha: - ¡Me dejas de piedra! Pero…¡cuenta, cuenta!

*     *     *     *

Alice ha telefoneado a Samantha para charlar. Hace semanas que no se ven. Son muy amigas y Alice está deseando explicarle su relación con Toni.

Sam la invita a pasar a su casa, diciéndole:

- Pasa, te estaba esperando.

Alice le corresponde, diciéndole:

- Hola, Samantha, ¡qué ganas tenía de verte!

Hay varias cosas en las que fijarse en este intercambio de saludos, y una de ellas es el tiempo del verbo que usan nuestras dos amigas.

Empecemos por Sam. Ella dice:

- Pasa, te estaba esperando.

¿Por qué “te estaba”? Ella usa aquí el pretérito imperfecto del indicativo para describir la circunstancia en la que estaba durante el tiempo previo a la llegada de Alice. Describe lo que hacía inmediatamente antes de que Alice llegara.

De hecho, no nos importa el tiempo exacto durante el cual Samantha ha estado esperando a Alice, aunque uno supone que es el tiempo lógico de espera en estas situaciones : quince minutos, quizás media hora, cinco minutos,… tanto da.

Pero, vamos al detalle. ¿Por qué no decir : “Te estuve esperando…”? Pues porque decir “te estuve esperando” o “te esperé”, implicaría un principio y un final de esa situación pasada, y ya no tendría sentido como saludo.

Fijaos en la diferencia; ahora, en indefinido:

- Hola Alice. Te esperé (o: te estuve esperando) durante una hora, pero como no viniste, me fui al cine.

O:

- Te esperé (o: te estuve esperando) toda la tarde de ayer, pero no apareciste. Podrías haberme telefoneado.

O:

- Te esperé (o: te estuve esperando) entre las cinco y las seis. Pero sólo disponía de una hora.

Con el indefinido, especificamos cuándo, y si comunicamos a alguien que le esperamos, es porque no llegó, y le decimos cuánto tiempo le esperamos,  y porqué, en un momento dado, dejamos de hacerlo.

Tenéis otros varios ejemplos, con pretérito perfecto también, en nuestra guía didáctica, en el documento en PDF (I)

Pero, en nuestro caso, cuando Samantha le abre la puerta a Alice, le dice que “la esperaba” o que “la estaba esperando”; en el momento de abrir la puerta, la ve, se lo dice y la invita a pasar. Es como decirle también:

- Acabas de llegar, te estaba esperando, pero ya no te espero, porque ya estás aquí.

Pero describo el proceso en el que yo estaba justo, justo en el pasado inmediato, es decir, justo antes de que llegaras; y que da igual cuánto tiempo ha sido el que te he esperado, eso da igual; lo que enfatizo es que te esperaba, o que lo más importante que hacía, era esperarte.

Es como una especie de presente en el pasado, podríamos decir. Es el pasado inmediato el que describo. Pero es pasado. Y ya no lo digo más, porque ya no te espero. Ya has llegado.

Os ponemos también, sobre esto, bastantes..., muchos ejemplos en la guía didáctica, para que podáis, por un lado, generalizar su uso y entenderlo mejor. Y, por el otro, observar alguna diferencia respecto a los ejemplos que habíamos puesto en el episodio 33. Si recordáis, ya habíamos iniciado el tema y ya habíamos explicado uno de los aspectos(II).

Alice le contesta que tenía muchas ganas de verla, es decir, que ya hace tiempo que quería verla, que deseaba encontrarse con ella.

No importa cuánto tiempo exactamente, ni desde cuándo, tampoco,  sino que, durante una serie de días,  o durante una serie de semanas, o a lo largo de meses (no podemos saberlo), Alice quería ver a Samantha.

Por eso, no le dice:

- Hola Sam. ¡Qué ganas he tenido de verte, chica! Pero mira, ahora ya no tengo ganas de verte, se me han pasado.

(Imaginaos, qué saludo tan cordial...).

O:

- Hola Sam. Tuve muchas ganas de verte el jueves, pero el resto de la semana no me apeteció nada.

(Un chasco para la pobre Samantha).

O:

- Hola Sam. Que ganas tenía de verte hasta hace unos días. Pero se me han pasado de repente.

¿Os habéis fijado en cómo cambiaría radicalmente el sentido de usar uno u otro tiempo del verbo?

Lo que queremos decir es:

- ¡Qué ganas tenía de verte!

Marcando la intencionalidad de nuestro deseo. Haciéndole saber que últimamente, deseaba verte, quería verte, tenía ganas, muchas ganas de verte.

Esta frase, “qué ganas tenía de verte”, es una expresión que solemos usar con gente a la que queremos, o con amigos nuestros a los que queremos mucho y a la que hace tiempo que no vemos.

Os ponemos más ejemplos con el uso de esta frase, con el uso de esta expresión dentro de otras frases, dentro de otros ejemplos(III).

Bien, decíamos que Samantha invita a Alice a tomar un té, y ésta le dice que el té le gusta con limón. Puedes tomar el té solo, con o sin azúcar, o acompañarlo de limón o de leche, a gusto del consumidor.

Samantha empieza la charla con una pregunta muy usual en español, cuando quieres interesarte por las novedades del otro:

- ¿Qué es de tu vida?

Que quiere decir:

- ¿Qué ha pasado en tu vida desde la última vez que nos vimos?

O:

- ¿Qué ha habido de relevante en tu vida, desde la última vez que hablamos?

O:

- ¿Te han pasado cosas importantes últimamente?

Pero esta frase nuestra es más coloquial, más corta y resume con mucha precisión todas esas preguntas:

- Hola, ¿qué es de tu vida?

Samantha se queja, se lamenta de que “antes”, anteriormente, solían  encontrarse a la salida del trabajo y se iban juntas a tomar algo.

Y Sam se queja usando de nuevo el imperfecto de indicativo, el pretérito imperfecto, pero esta vez, en uno de sus usos más claros y más fáciles para vosotros: el que hace referencia a:

- Costumbres (en el pasado)

- Hábitos       (en el pasado)

- Acciones que se repiten en el pasado

- Cosas que se hacían frecuentemente, habitualmente, etc.

Para ello usamos:

- Soler (el verbo “soler”):

“Cuando era pequeña, solía ir con mi familia a la playa, a pasar las vacaciones”.

Expresiones, o marcadores temporales, como:

- Todos los días ( “Para ir al colegio, cogía el autobús todos los días”)

- Todos los meses (“Visitaba a mis abuelos todos los meses”)

- Todos los años (“Todos los años, por las fiestas del pueblo, me compraban un vestido nuevo”)

- A menudo (“A menudo íbamos al río a bañarnos”)

- Con frecuencia (“Aquella maestra, nos reñía con frecuencia”)

- Cada… (“Cada invierno, los prados se cubrían de nieve”)

- Antes… (“Antes, siempre celebrábamos la Navidad en familia”)

- Siempre (“Siempre que venía mi primo, yo me escondía, porque me pegaba”).

Hay más, pero me parece que, por hoy, es más que suficiente.

Samantha dice:

- Antes nos íbamos a menudo a tomar algo después del trabajo.

Es decir, en un periodo anterior, pasado, solíamos ir a tomar algo después del trabajo; no cada día, pero sí a menudo, frecuentemente.

Pero, ahora ya no. Ahora, Alice desaparece como un fantasma. Desaparece quiere decir que se va sin ser vista, sin dejar ni rastro.

Alice le dice una frase que anuncia una explicación para estas ausencias, para explicar el porqué de sus “desapariciones”, para explicar por qué ya no espera a Sam después del trabajo y desaparece rápida y silenciosamente, como un fantasma.

Por el tono de Alice, Samantha se da cuenta de que va a decirle algo especial. Cuando, en español, decimos:

- Tengo que contarte una cosa

O

- Tengo que explicarte algo

Es porque anunciamos al otro que vamos a decirle algo importante, algo que requiere su atención.

Por eso Samantha le dice:

- ¡Huy, huy, huy! ¡Qué misteriosa! ¡Venga, dispara!

“Dispara”  es el imperativo de “disparar” y quiere decir:

- ¡Venga, dilo ya!

- ¡Vamos, háblame de ello! Te escucho.

- ¡Cuéntame qué pasa!

Coloquialmente:

- ¡Dispara!

Y Alice le dice la frase:

- Estoy saliendo con alguien.

En la guía didáctica encontraréis muchos ejemplos con las diversas formas que tenemos de utilizar “salir con”, cuando estamos manteniendo una relación con otra persona (IV).


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