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Fútbol Mundo, ¿Por qué Mourinho se pelea con las estrellas?

José Mourinho fue despedido como técnico del Manchester United después de dos años y medio en el cargo y tras un mal comienzo de temporada cuya gota que colmó el vaso fue la derrota contra el Liverpool este fin de semana.

En un breve comunicado, el club del norte de Inglaterra agradeció el trabajo de Mourinho durante su dirección y expresó deseos de "éxito" para su futuro.

Mourinho, de 55 años, conquistó una Liga Europa y una Copa de la Liga en su primera temporada con los 'Diablos Rojos', pero en su segunda campaña se quedó en blanco, siendo vicecampeón de la Premier League, a 19 puntos del líder.

Este año lo empezó muy mal, siendo ya descartado como uno de los aspirantes al título en las primeras jornadas.

El club de Manchester es sexto en estos momentos en la clasificación liguera, a 19 puntos del Liverpool, con solo 17 jornadas disputadas, y a 11 de la zona Champions que cierra el Chelsea.

En Europa, las cosas le han ido mejor al United, al clasificarse para los octavos de final de la Liga de Campeones como segundo de grupo por detrás de Juventus de Turín, equipo al que vencieron en Italia.

Sin embargo, la mala imagen dada en Old Trafford ante los italianos, además de los pobres resultados cosechados ante el Young Boys y el Valencia -los otros rivales del grupo-, provocaron que los ingleses pasasen ciertos apuros.

El cruce de octavos ha comprometido notablemente el futuro del United en la máxima competición continental, puesto que se tendrá que enfrentar al París Saint Germain, uno de los favoritos de la competición.

A todo ello se une la eliminación en la competición menor de la Copa de la Liga, donde fueron superados por el Derby County, de Segunda división, en los penales en Old Trafford.

La unión de Mourinho y el United ha sido tormentosa en los últimos meses y se ha intensificado por la mala relación del portugués con el vestuario y con la directiva.

Inversión millonaria Bajo la conducción de Mou el United invirtió 434 millones de euros en fichajes, que sirvieron para conquistar una Liga Europa y una Copa de la Liga.

En el capítulo de ventas, las salidas en el United en el periodo Mou han dejado 82 millones en las arcas del club, lo que refleja un balance negativo de 352 millones en los mercados de fichajes, según datos de Transfermarkt.

El champán del gasto se destapó con la incorporación del francés Paul Pogba en el verano de 2016.

Un total de 105 millones pagados a Juventus de Turín por un jugador que quería volver a la fue su casa y que estaba catalogado como uno de los mejores centrocampistas del mundo.

Avalado por su papel en el Juventus Turín que alcanzó la final de la 'Champions' en 2015, Pogba fue el diamante de un mercado veraniego en el que estuvo acompañado por Henrikh Mkhitaryan (42 millones-Borussia Dortmund) y por Eric Bailly (38 millones-Villarreal).

También llegó Zlatan Ibrahimovic, en condición de agente libre.

Esa campaña se conquistó la Liga Europa y la Copa de la Liga, lo que unido al fracaso en la Premier, donde los 'Diablos Rojos' acabaron sextos, animó al gasto.

Romelu Lukaku (84 millones-Everton), Nemanja Matic (44 millones-Chelsea) y Victor Lindelof (35 millones-Benfica) llegaron en verano, para reforzar todos los puntos clave del equipo.

Un plan perfecto, si no fuera porque ni Lindelof ni Matic cumplieron con lo esperado, y porque Lukaku se volvió más irregular.

Para rematar la faena, el United le arrebató al Manchester City a Alexis Sánchez (34 millones-Arsenal) cuando al chileno solo le restaban seis meses de contrato con los Gunner.

A cambio, el United dio a Mkhitaryan al Arsenal, por la misma cantidad, 34 millones, un cambio de cromos en el que el United parecía el mayor beneficiado.

Los 30 partidos y cuatro goles de Alexis con la camiseta roja, no dictan lo mismo.

La temporada en blanco, con la final de la FA Cup y el subcampeonato liguero como mayores éxitos, restringió el bolsillo de los Blazer -familia dueña del United- que solo se dejaron 82 millones en incorporaciones.

Fred, apenas utilizado por Mourinho, fue fichado al Shakhtar Donetsk por 59 millones de euros, mientras que Diogo Dalot, joven lateral del Oporto, firmó por 22 millones.

Lee Grant llegó como tercer portero, por 1,7 millones.

Las ventas no se dispararon.

Mou se deshizo de Daley Blind, llegado de la mano de Louis Van Gaal en el pasado y vendió al arquero Sam Johnstone al West Bromwich Albion.

En total, 434 millones gastados en dos años y medio (si no se cuenta el gasto del cambio Mkhitaryan-Alexis) que han dado para poco más que rescatar al United del olvido con una Liga Europa y un título menor como la Copa de la Liga.

Un desembolso que no ha colmado las expectativas y que ha terminado con Mou despidiéndose de Old Trafford.

Su batalla con Guardiola Con tan solo unos meses de diferencia, José Mourinho y Pep Guardiola, predestinados a entenderse, o, al menos, a juntarse, volvieron a cruzar sus caminos en la fría Manchester y dos años y medio después, es el portugués Mourinho y Guardiola confluían en una misma ciudad tres años después de que el portugués abandonase Madrid y cercenase tres temporadas que erizaron el fútbol español y convirtieron la rivalidad Madrid-Barcelona en una lucha sin cuartel que se libraba desde el terreno de juego hasta la sala de prensa.

Los cruces incendiarios, las salidas de tono, las encarnizadas batallas en el césped y los continuos reproches desde ambos bandos sirvieron de inspiración para una confrontación que se convirtió en historia del fútbol.

Dos estilos contrapuestos, la posesión y el toque de Guardiola y la sobriedad defensiva y el contraataque de Mou, se dieron un 'hasta luego' el día que Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, anunció que el luso ya no era el entrenador del equipo blanco.

Ambos buscaron su nuevo reto en Manchester.

Mourinho al amparo del legado del United y Guardiola al de los millones del City.

Antes del inicio de la temporada 2016/2017, Guardiola dominaba a Mourinho con un balance de siete victorias, seis empates y tres derrotas y la tendencia no cambió en Manchester.

En su primer enfrentamiento, Guardiola golpeó primero y se llevó el derbi en Old Trafford por 1-2.

Mourinho se cobró la venganza eliminando a los 'Celestes' en la Copa de la Liga con un gol de Juan Mata, aunque en la vuelta del choque liguero, un empate a cero frenó las aspiraciones de Champions del United.

La temporada siguiente, Guardiola volvió a llevarse el duelo en Old Trafford por 1-2, en el camino a su primer título de la Premier con los 'Citizens'.

Mourinho, que acabaría segundo, logró su victoria particular al vencer 2-3 en la vuelta en el Etihad, en un encuentro que sirvió para retrasar el la celebración del título del City.

El último ejemplo se produjo el pasado mes de noviembre, cuando el City certificó su hegemonía sobre el United con un 3-1 que dejó claras las aspiraciones de unos y otros.

Compleja personalidad La personalidad de Mourinho es difícil de entender.

Su ego se alimenta del conflicto.

Resulta extraño que genere problemas hasta en su propio plantel.

Y lo curioso del caso es que no se mete con cualquiera.

No, Mou tiende a discutir con los mejores, con los líderes de vestuario.

La lista de estrellas con las que se peleó es interminable: Casillas, Ronaldo, Eto'o, Schweinsteiger, Quaresma, Alexis Sánchez y Pogba fue su última víctima.

En el libro de Jimmy Burns, “Cristiano y Leo.

La carrera por ser el mejor jugador de todos los tiempos”, se revela que Mourinho funciona con la tensión.

Si hubo un método característico tras la llegada de Mourinho al Real Madrid era el de hablar más alto que nadie y provocar enfrentamientos reveló el periodista deportivo Jonathan Wilson en la citada obra.

“Es un entrenador que prospera con el conflicto, alguien que no está contento si no hay algo por lo que estar descontento.

La tensión es sencillamente su manera de funcionar.

Si no la hay, tiene que crearla y no le importa demasiado a quién pueda dañar haciéndolo”.

Los ejemplos abundan, Wilson explicó que “en el Real Madrid, Mourinho buscó pelea con el joven y popular extremo Pedro León tras un partido ante el Levante en setiembre de 2010, aparentemente solo para crear un ambiente de incertidumbre y evitar que se arraigara la autocomplacencia”.

Casillas humillado Un hecho más que comentado durante el pasaje de Mou en Real Madrid fue la forma en que humilló públicamente a un referente del club como Iker Casillas.

Lo sacó del arco con el objetivo de controlar su autoridad en el vestuario.

El mensaje fue “nadie es lo bastante grande, emblemático, o cercano a Mourinho como para estar a salvo”.

El técnico sacó a Iker para poner a Adán y Diego López.

La medida dividió el camarín del Madrid.

El capitán Casillas se despidió llorando y partió a Porto.

Bastian Schweinsteiger Cuando Mourinho desembarcó en el United, ocupando el lugar de Louis Van Gaal, una de sus primeras medidas fue radiar al alemán.

Quedó claro que no entraba en sus planes y lo mandó entrenar con la filial durante algunas semanas.

Más tarde Bastian decidió rescindir contrato y marchar a la MLS estadounidense.

Samuel Eto'o De la mano del camerunés Mourinho pudo disfrutar de la conquista de la Champions League en su pasaje por el Inter de Milán.

Pero cuando volvieron a coincidir en Chelsea chocaron.

Mou criticó a Eto'o por su forma física haciendo referencia a su edad: “Tengo a Eto'o pero tiene 32 años, quizá 35.

¿Quién sabe?”, dijo el técnico.

Y Eto'o, que también es de lengua picante, lo esperó.

El camerunés anotó un gol en Stamford Bridge se fue derecho al banderín y lo tomó como bastón fingiendo que era un anciano encorvado.

Luego dijo: “Un tonto me llamó viejo”.

Cristiano Muchos pueden pensar que Cristiano Ronaldo, por ser portugués, gozó de determinados privilegios con Mou.

Dicen que los tuvo, como también peleas.

En un clásico con Barcelona, Cristiano criticó a su técnico en el vestuario porque quedó colgado arriba en la mayor parte del partido.

Le culpaba del hecho de no haber podido disparar una sola vez al arco.

¿Cuál fue la respuesta de Mou?

Cristiano no fue convocado para el siguiente partido contra Zaragoza.

¡Para qué!

Ardió Madrid.

Pero el plantel recibió el mensaje de que Mourinho no toleraría rebeliones en el vestuario.

Entrenador y jugador terminaron sellando la paz.

Es loco pero no mastica vidrio.

Pedro León Pedro León fue otra de sus víctimas en su pasaje por la Casa Blanca.

Los pocos minutos que gozó en el Madrid fueron el detonante de otra polémica que generó infinidad de comentarios por la chicana de Mourinho.

En plena conferencia, cuando le preguntaron por Pedro León, Mou respondió: “”Habláis de Pedro León y parece que me preguntáis por Zidane o Maradona”.

Ricardo Quaresma El portugués sufrió un calvario con su compatriota.

Cuando le plantearon pasar de Porto a Inter de Milán no lo dudó.

Su traspaso fue a cambio de 18,6 millones de euros.

Quaresma arrancó deslumbrando con goles y asistencias pero una lesión lo dejó un tiempo fuera de las canchas.

Cuando volvió no se adaptó a lo que quería Mou.

Se fue diciendo: “De lo que más me arrepiento es de haber ido al Inter de Milán.

Me sentí marginado de la plantilla y me levantaba llorando cuando tenía que ir a entrenar”.

Mohamed Salah El egipcio, que el pasado fin de semana fue uno de los que le amargó la tarde y terminó propiciando su salida de Manchester United, sufrió con Mou.

Salah feu conducido por Mourinho en Chelsea.

El técnico portugués no anduvo con pelos en la lengua cuando dijo que era “uno de los pocos que se tenían que ir” del plantel.

Kevin De Bruyne Cuando se encontró con Mou en el Chelsea, De Bruyne era uno de los jugadores más prometedores del club.

Sin embargo, el joven se cansó de no ser tenido en cuenta y buscó la salida.

“Solamente hablé con él dos veces”, dijo De Bruyne que se terminó convirtiendo en figura y estrella mundial en el equipo del archienemigo de Mourinho, Pep Guardiola.

Paul Pogba Fue uno de sus últimos episodios.

Cierto día el francés Pogba se presentó en el entrenamiento del United.

Sus compañeros se divertían jugando al monito cuando el volante se metió a las risas.

De pronto su entrenador, el portugués José Mourinho, se arrimó con las manos en los bolsillos y le comenzó a hablar.

La cara de Pogba se transformó.

El francés respondió y gesticuló en varias oportunidades ante los reclamos de su técnico, que no tuvo problemas en llevar el conflicto al frente del grupo de jugadores y asistentes.

En la previa del partido entre Manchester United y Derby County, Mourinho había anunciado públicamente que Pogba dejaría de ser el segundo capitán del equipo, luego de que el volante le echara la culpa a su DT del empate frente a Wolverhampton por 1 a 1.

“Yo tomé la decisión de que no sea más el segundo capitán.

Yo soy el entrenador y puedo tomar estas decisiones.

No hay problema con él, es simplemente una decisión que no tengo que explicar” comentó Mou.

Luke Shaw El defensa tuvo una temporada sufrida con las lesiones desde que aterrizó en Old Trafford.

Para colmo, cuando estuvo a la orden fue centro de las críticas del portugués en más de una ocasión, quién llegó a pedir en público un sustituto para Shaw porque no daba el nivel.



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José Mourinho fue despedido como técnico del Manchester United después de dos años y medio en el cargo y tras un mal comienzo de temporada cuya gota que colmó el vaso fue la derrota contra el Liverpool este fin de semana.

En un breve comunicado, el club del norte de Inglaterra agradeció el trabajo de Mourinho durante su dirección y expresó deseos de "éxito" para su futuro.

Mourinho, de 55 años, conquistó una Liga Europa y una Copa de la Liga en su primera temporada con los 'Diablos Rojos', pero en su segunda campaña se quedó en blanco, siendo vicecampeón de la Premier League, a 19 puntos del líder.

Este año lo empezó muy mal, siendo ya descartado como uno de los aspirantes al título en las primeras jornadas.

El club de Manchester es sexto en estos momentos en la clasificación liguera, a 19 puntos del Liverpool, con solo 17 jornadas disputadas, y a 11 de la zona Champions que cierra el Chelsea.

En Europa, las cosas le han ido mejor al United, al clasificarse para los octavos de final de la Liga de Campeones como segundo de grupo por detrás de Juventus de Turín, equipo al que vencieron en Italia.

Sin embargo, la mala imagen dada en Old Trafford ante los italianos, además de los pobres resultados cosechados ante el Young Boys y el Valencia -los otros rivales del grupo-, provocaron que los ingleses pasasen ciertos apuros.

El cruce de octavos ha comprometido notablemente el futuro del United en la máxima competición continental, puesto que se tendrá que enfrentar al París Saint Germain, uno de los favoritos de la competición.

A todo ello se une la eliminación en la competición menor de la Copa de la Liga, donde fueron superados por el Derby County, de Segunda división, en los penales en Old Trafford.

La unión de Mourinho y el United ha sido tormentosa en los últimos meses y se ha intensificado por la mala relación del portugués con el vestuario y con la directiva.

Inversión millonaria Bajo la conducción de Mou el United invirtió 434 millones de euros en fichajes, que sirvieron para conquistar una Liga Europa y una Copa de la Liga.

En el capítulo de ventas, las salidas en el United en el periodo Mou han dejado 82 millones en las arcas del club, lo que refleja un balance negativo de 352 millones en los mercados de fichajes, según datos de Transfermarkt.

El champán del gasto se destapó con la incorporación del francés Paul Pogba en el verano de 2016.

Un total de 105 millones pagados a Juventus de Turín por un jugador que quería volver a la fue su casa y que estaba catalogado como uno de los mejores centrocampistas del mundo.

Avalado por su papel en el Juventus Turín que alcanzó la final de la 'Champions' en 2015, Pogba fue el diamante de un mercado veraniego en el que estuvo acompañado por Henrikh Mkhitaryan (42 millones-Borussia Dortmund) y por Eric Bailly (38 millones-Villarreal).

También llegó Zlatan Ibrahimovic, en condición de agente libre.

Esa campaña se conquistó la Liga Europa y la Copa de la Liga, lo que unido al fracaso en la Premier, donde los 'Diablos Rojos' acabaron sextos, animó al gasto.

Romelu Lukaku (84 millones-Everton), Nemanja Matic (44 millones-Chelsea) y Victor Lindelof (35 millones-Benfica) llegaron en verano, para reforzar todos los puntos clave del equipo.

Un plan perfecto, si no fuera porque ni Lindelof ni Matic cumplieron con lo esperado, y porque Lukaku se volvió más irregular.

Para rematar la faena, el United le arrebató al Manchester City a Alexis Sánchez (34 millones-Arsenal) cuando al chileno solo le restaban seis meses de contrato con los Gunner.

A cambio, el United dio a Mkhitaryan al Arsenal, por la misma cantidad, 34 millones, un cambio de cromos en el que el United parecía el mayor beneficiado.

Los 30 partidos y cuatro goles de Alexis con la camiseta roja, no dictan lo mismo.

La temporada en blanco, con la final de la FA Cup y el subcampeonato liguero como mayores éxitos, restringió el bolsillo de los Blazer -familia dueña del United- que solo se dejaron 82 millones en incorporaciones.

Fred, apenas utilizado por Mourinho, fue fichado al Shakhtar Donetsk por 59 millones de euros, mientras que Diogo Dalot, joven lateral del Oporto, firmó por 22 millones.

Lee Grant llegó como tercer portero, por 1,7 millones.

Las ventas no se dispararon.

Mou se deshizo de Daley Blind, llegado de la mano de Louis Van Gaal en el pasado y vendió al arquero Sam Johnstone al West Bromwich Albion.

En total, 434 millones gastados en dos años y medio (si no se cuenta el gasto del cambio Mkhitaryan-Alexis) que han dado para poco más que rescatar al United del olvido con una Liga Europa y un título menor como la Copa de la Liga.

Un desembolso que no ha colmado las expectativas y que ha terminado con Mou despidiéndose de Old Trafford.

Su batalla con Guardiola Con tan solo unos meses de diferencia, José Mourinho y Pep Guardiola, predestinados a entenderse, o, al menos, a juntarse, volvieron a cruzar sus caminos en la fría Manchester y dos años y medio después, es el portugués Mourinho y Guardiola confluían en una misma ciudad tres años después de que el portugués abandonase Madrid y cercenase tres temporadas que erizaron el fútbol español y convirtieron la rivalidad Madrid-Barcelona en una lucha sin cuartel que se libraba desde el terreno de juego hasta la sala de prensa.

Los cruces incendiarios, las salidas de tono, las encarnizadas batallas en el césped y los continuos reproches desde ambos bandos sirvieron de inspiración para una confrontación que se convirtió en historia del fútbol.

Dos estilos contrapuestos, la posesión y el toque de Guardiola y la sobriedad defensiva y el contraataque de Mou, se dieron un 'hasta luego' el día que Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, anunció que el luso ya no era el entrenador del equipo blanco.

Ambos buscaron su nuevo reto en Manchester.

Mourinho al amparo del legado del United y Guardiola al de los millones del City.

Antes del inicio de la temporada 2016/2017, Guardiola dominaba a Mourinho con un balance de siete victorias, seis empates y tres derrotas y la tendencia no cambió en Manchester.

En su primer enfrentamiento, Guardiola golpeó primero y se llevó el derbi en Old Trafford por 1-2.

Mourinho se cobró la venganza eliminando a los 'Celestes' en la Copa de la Liga con un gol de Juan Mata, aunque en la vuelta del choque liguero, un empate a cero frenó las aspiraciones de Champions del United.

La temporada siguiente, Guardiola volvió a llevarse el duelo en Old Trafford por 1-2, en el camino a su primer título de la Premier con los 'Citizens'.

Mourinho, que acabaría segundo, logró su victoria particular al vencer 2-3 en la vuelta en el Etihad, en un encuentro que sirvió para retrasar el la celebración del título del City.

El último ejemplo se produjo el pasado mes de noviembre, cuando el City certificó su hegemonía sobre el United con un 3-1 que dejó claras las aspiraciones de unos y otros.

Compleja personalidad La personalidad de Mourinho es difícil de entender.

Su ego se alimenta del conflicto.

Resulta extraño que genere problemas hasta en su propio plantel.

Y lo curioso del caso es que no se mete con cualquiera.

No, Mou tiende a discutir con los mejores, con los líderes de vestuario.

La lista de estrellas con las que se peleó es interminable: Casillas, Ronaldo, Eto'o, Schweinsteiger, Quaresma, Alexis Sánchez y Pogba fue su última víctima.

En el libro de Jimmy Burns, “Cristiano y Leo.

La carrera por ser el mejor jugador de todos los tiempos”, se revela que Mourinho funciona con la tensión.

Si hubo un método característico tras la llegada de Mourinho al Real Madrid era el de hablar más alto que nadie y provocar enfrentamientos reveló el periodista deportivo Jonathan Wilson en la citada obra.

“Es un entrenador que prospera con el conflicto, alguien que no está contento si no hay algo por lo que estar descontento.

La tensión es sencillamente su manera de funcionar.

Si no la hay, tiene que crearla y no le importa demasiado a quién pueda dañar haciéndolo”.

Los ejemplos abundan, Wilson explicó que “en el Real Madrid, Mourinho buscó pelea con el joven y popular extremo Pedro León tras un partido ante el Levante en setiembre de 2010, aparentemente solo para crear un ambiente de incertidumbre y evitar que se arraigara la autocomplacencia”.

Casillas humillado Un hecho más que comentado durante el pasaje de Mou en Real Madrid fue la forma en que humilló públicamente a un referente del club como Iker Casillas.

Lo sacó del arco con el objetivo de controlar su autoridad en el vestuario.

El mensaje fue “nadie es lo bastante grande, emblemático, o cercano a Mourinho como para estar a salvo”.

El técnico sacó a Iker para poner a Adán y Diego López.

La medida dividió el camarín del Madrid.

El capitán Casillas se despidió llorando y partió a Porto.

Bastian Schweinsteiger Cuando Mourinho desembarcó en el United, ocupando el lugar de Louis Van Gaal, una de sus primeras medidas fue radiar al alemán.

Quedó claro que no entraba en sus planes y lo mandó entrenar con la filial durante algunas semanas.

Más tarde Bastian decidió rescindir contrato y marchar a la MLS estadounidense.

Samuel Eto'o De la mano del camerunés Mourinho pudo disfrutar de la conquista de la Champions League en su pasaje por el Inter de Milán.

Pero cuando volvieron a coincidir en Chelsea chocaron.

Mou criticó a Eto'o por su forma física haciendo referencia a su edad: “Tengo a Eto'o pero tiene 32 años, quizá 35.

¿Quién sabe?”, dijo el técnico.

Y Eto'o, que también es de lengua picante, lo esperó.

El camerunés anotó un gol en Stamford Bridge se fue derecho al banderín y lo tomó como bastón fingiendo que era un anciano encorvado.

Luego dijo: “Un tonto me llamó viejo”.

Cristiano Muchos pueden pensar que Cristiano Ronaldo, por ser portugués, gozó de determinados privilegios con Mou.

Dicen que los tuvo, como también peleas.

En un clásico con Barcelona, Cristiano criticó a su técnico en el vestuario porque quedó colgado arriba en la mayor parte del partido.

Le culpaba del hecho de no haber podido disparar una sola vez al arco.

¿Cuál fue la respuesta de Mou?

Cristiano no fue convocado para el siguiente partido contra Zaragoza.

¡Para qué!

Ardió Madrid.

Pero el plantel recibió el mensaje de que Mourinho no toleraría rebeliones en el vestuario.

Entrenador y jugador terminaron sellando la paz.

Es loco pero no mastica vidrio.

Pedro León Pedro León fue otra de sus víctimas en su pasaje por la Casa Blanca.

Los pocos minutos que gozó en el Madrid fueron el detonante de otra polémica que generó infinidad de comentarios por la chicana de Mourinho.

En plena conferencia, cuando le preguntaron por Pedro León, Mou respondió: “”Habláis de Pedro León y parece que me preguntáis por Zidane o Maradona”.

Ricardo Quaresma El portugués sufrió un calvario con su compatriota.

Cuando le plantearon pasar de Porto a Inter de Milán no lo dudó.

Su traspaso fue a cambio de 18,6 millones de euros.

Quaresma arrancó deslumbrando con goles y asistencias pero una lesión lo dejó un tiempo fuera de las canchas.

Cuando volvió no se adaptó a lo que quería Mou.

Se fue diciendo: “De lo que más me arrepiento es de haber ido al Inter de Milán.

Me sentí marginado de la plantilla y me levantaba llorando cuando tenía que ir a entrenar”.

Mohamed Salah El egipcio, que el pasado fin de semana fue uno de los que le amargó la tarde y terminó propiciando su salida de Manchester United, sufrió con Mou.

Salah feu conducido por Mourinho en Chelsea.

El técnico portugués no anduvo con pelos en la lengua cuando dijo que era “uno de los pocos que se tenían que ir” del plantel.

Kevin De Bruyne Cuando se encontró con Mou en el Chelsea, De Bruyne era uno de los jugadores más prometedores del club.

Sin embargo, el joven se cansó de no ser tenido en cuenta y buscó la salida.

“Solamente hablé con él dos veces”, dijo De Bruyne que se terminó convirtiendo en figura y estrella mundial en el equipo del archienemigo de Mourinho, Pep Guardiola.

Paul Pogba Fue uno de sus últimos episodios.

Cierto día el francés Pogba se presentó en el entrenamiento del United.

Sus compañeros se divertían jugando al monito cuando el volante se metió a las risas.

De pronto su entrenador, el portugués José Mourinho, se arrimó con las manos en los bolsillos y le comenzó a hablar.

La cara de Pogba se transformó.

El francés respondió y gesticuló en varias oportunidades ante los reclamos de su técnico, que no tuvo problemas en llevar el conflicto al frente del grupo de jugadores y asistentes.

En la previa del partido entre Manchester United y Derby County, Mourinho había anunciado públicamente que Pogba dejaría de ser el segundo capitán del equipo, luego de que el volante le echara la culpa a su DT del empate frente a Wolverhampton por 1 a 1.

“Yo tomé la decisión de que no sea más el segundo capitán.

Yo soy el entrenador y puedo tomar estas decisiones.

No hay problema con él, es simplemente una decisión que no tengo que explicar” comentó Mou.

Luke Shaw El defensa tuvo una temporada sufrida con las lesiones desde que aterrizó en Old Trafford.

Para colmo, cuando estuvo a la orden fue centro de las críticas del portugués en más de una ocasión, quién llegó a pedir en público un sustituto para Shaw porque no daba el nivel.


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