Historias de nuestra Historia (España), El asesinato de los Romanov

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Sin duda el magnicidio de Ekaterimburgo pasa a los anales de la historia como uno de los hechos más espantosos de toda la crónica humana. Fue el fin de una dinastía, la Romanov y la verdad es que aquel episodio cruento dejó tantas brumas como incógnitas. La verdad es durante más de ochenta años se estuvo dilucidando si alguno de los integrantes de aquella familia real rusa pudo sobrevivir al inmenso castigo al que fueron sometidos. Hoy vamos a intentar aclarar algunos asuntos en estos pasajes de la historia sobre el asesinato, sobre el magnicidio de los Romanov, pero nuestra historia comienza en el año 1920, dos años después del regicidio. Nos encontramos en Berlín.

 

Diecisiete de Febrero de 1920. Alemania está desolada tras el fin de la Primera Guerra Mundial.

 

Han pasado apenas trece meses desde el fin del conflicto y los alemanes intentan mirar al futuro. Berlín como ...

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Sin duda el magnicidio de Ekaterimburgo pasa a los anales de la historia como uno de los hechos más espantosos de toda la crónica humana. Fue el fin de una dinastía, la Romanov y la verdad es que aquel episodio cruento dejó tantas brumas como incógnitas. La verdad es durante más de ochenta años se estuvo dilucidando si alguno de los integrantes de aquella familia real rusa pudo sobrevivir al inmenso castigo al que fueron sometidos. Hoy vamos a intentar aclarar algunos asuntos en estos pasajes de la historia sobre el asesinato, sobre el magnicidio de los Romanov, pero nuestra historia comienza en el año 1920, dos años después del regicidio. Nos encontramos en Berlín.

 

Diecisiete de Febrero de 1920. Alemania está desolada tras el fin de la Primera Guerra Mundial.

 

Han pasado apenas trece meses desde el fin del conflicto y los alemanes intentan mirar al futuro. Berlín como tantas ciudades germanas se debate en una tremenda tragedia humana y económica, y en medio de todo eso, un policía, un policía que en aquella noche del diecisiete de Febrero realiza su ronda muy cerca de las riberas de un canal, un canal que transporta no sólo agua, sino un cuerpo.

 

Una noche fría de 1920, el policía atónito contempla cómo una joven intenta zafarse del abrazo de las aguas. Con presteza recupera a la joven del canal y contempla a una mujer temerosa, trémula, pero de tremenda belleza.

 

La joven en principio parece... muda, no… no realiza ninguna... ningún intento por contar quién es, y esto en principio pues no preocupa al policía porque como tantas que han inventado suicidarse antes… eh... puede ser un caso más y la lleva a un hospital de Berlín.

 

En el hospital, la joven recupera el calor y parece recuperar la memoria y en medio de la emoción confiesa a una enfermera ser la gran Duquesa Anastasia, la única superviviente de una matanza provocada meses antes.

 

Es una joven bellísima, y que parece... mostrar sinceridad en sus afirmaciones.

 

Le confiesa a esta enfermera alemana que fue recuperada in extremis por un... joven soldado ruso, miembro de aquel pelotón de ejecución y que este soldado… eh... enamorado ante la belleza, ante la inteligencia de Anastasia pues la salvó para vivir un tierno romance que se prolongó justo lo que vivió el joven muchacho, el joven soldado, y que tras eso ella ya no recordaba más.

 

La historia se propagó como la espuma. ¿Acaso había sobrevivido la gran Duquesa Anastasia? ¿Acaso los Romanov conservaban todavía la posibilidad de algún día recuperar el trono de Rusia?

 

La historia circuló por Europa, por Estados Unidos, por todo el mundo. En realidad era una inmigrante americana llamada Ann Anderson, de un parecido extraordinario con la original Duquesa rusa y como es de... de suponer, los supervivientes del clan Romanov exiliados en cualquier punto de Europa, pues rápidamente quisieron conocer a la joven, entre esos supervivientes se encontraba la propia hermana del Zar Nicolás II, Olga, Olga Romanov y también la hermana de la Zarina Alexandra, Irene de Prusia.

 

Ambas familiares interrogaron a la joven pero titubearon ante el testimonio mostrado por Ann Anderson, supuesta gran Duquesa Anastasia. Esto acontecía en 1923, y la verdad es que no fue la única que afirmó ser Anastasia, fueron decenas de jóvenes las que se arrogaron el derecho de ser la única superviviente del clan Romanov y eso hasta 1997, año en el que se desveló el gran enigma y todo gracias a las investigaciones en ADN, pero tuvieron que pasar casi ochenta años para saber la auténtica verdad.

 

Bueno, será por tanto que nos… eh... retrotraigamos en el tiempo, vamos a retroceder en el tiempo para saber cómo fue aquella noche fatídica en la que murieron asesinados un zar, sus descendientes y sus… eh... mejores hombres de confianza. Viajamos por tanto hasta el año 1918.

 

Es la historia del último zar de todas las Rusias, es la historia de Nicolás II.

 

Un hombre perseguido por la desgracia, vituperado, vilipendiado, denostado por su pueblo tras el desastre de la Primera Guerra Mundial, conflicto bélico en el que habían fallecido millones de rusos y el estallido de la Revolución de Octubre, la Revolución Bolchevique, la situación para la Rusia Imperial estaba muy comprometida, tanto que los nuevos ideólogos, los nuevos gobernantes comunistas los hombres que habían tomado el poder de la gran nación rusa, Lenin, Troski, Stalin, comenzaban a preparar planes de futuro y en esos planes de futuro, desde luego, no contaban los Romanov.

 

El veinte de Mayo de 1918 el zar Nicolás, su mujer la zarina Alexandra, el zarevich Alexei y sus cuatro hijas Olga, Tatiana, María y Anastasia, se encontraban en la localidad de Katerinburgo, un pueblecito cito en Rusia Central, con ellos muy pocos servidores, tan sólo su médico personal Eugenio Vodkin y tres eh... ayudantes, once personas en total.

 

En aquel día, en ese veinte de Mayo, la Familia Imperial esperaba mejores acontecimientos. ¿Acaso un exilio en Crimea y posteriormente en Europa? ¿Los bolcheviques les permitirían la salida del país? ¿Algún día recuperarían el trono? Como digo, los bolcheviques dominaban por entero la situación. Lo que nadie podía suponer era el fin de todo un linaje, un linaje iniciado de en los mismísimos tiempos de Iván IV El Terrible cuando se casó con una mujer de idéntico nombre a la gran Duquesa Anastasia, Anastasia Romanov, de aquella unión surgiría años más tarde el primer Romanov, el primer zar Romanov Miguel.

 

Pero era el siglo XVII pasaron muchos años, pasaron muchas guerras, muchas vicisitudes, muchas humillaciones para el pueblo ruso. Situaciones de auténtica esclavitud, miseria para un pueblo que se alzó en armas a principios del siglo XX y que finalmente consumó su revolución en ese momento de Octubre de 1917.

 

Antes había muerto un tal... Grigory Yefimovich, llamado por todos Rasputín, que significaba disoluto. El príncipe Yusupov lo había asesinado y en ese momento del asesinato se supo un pronóstico fatal, una profecía fatal. Rasputín auguraba que si él era asesinado, que si a él le pasaba algo gravísimo, algo fatal, la familia Romanov no tardaría en acompañarle, por desgracia, aquel vaticinio se cumplió, el profeta... disoluto acertó en su último pronóstico.

 

El veinte de Mayo de 1918 una columna de soldados bolcheviques comandados… eh... por un hombre llamado Yakov Yurovsky se dirigieron a hacia Ekaterimburgo, tenían una misión, una misión terrible. Debían custodiar a la familia Romanov hasta recibir órdenes del Kremlin, órdenes de Moscú, Yurovsky temía... lo peor, sabía que tarde o temprano esa orden fatídica de la que nadie quería hablar terminaría por llegar, el teléfono estaba siempre dispuesto y los bolcheviques custodiaban algo temerosos la residencia de los Romanov.

 

Pasaron algunas semanas, semanas plagadas de incertidumbre, los dirigentes comunistas, los dirigentes bolcheviques no sabían muy bien qué hacer con los Romanov, aunque… eh... el sector duro se empeñaba en imponer sus tesis: había que eliminar cualquier vestigio de la Rusia Imperialista y eso implicaba asesinar, eliminar, ejecutar al zar Nicolás II y a toda su descendencia.

 

Julio de 1918, un verano muy agradable en Rusia, que sin embargo a pesar de... el clima benigno se debate en una guerra fraticida, en una guerra civil, el zar Nicolás todavía sueña con... ser recuperado, con ser liberado por sus seguidores los blancos, incluso le llegan noticias, le llegan rumores, de sobre que algunas columnas, algunos contingentes… eh... de sus ejércitos pueden estar cerca de Ekaterimburgo. Los bolcheviques deciden actuar. No pueden consentir que los Romanov sean liberados.

 

Yakov Yurovsky recibe una llamada de Moscú y en esa llamada alguien le ordena ejecutar a los Romanov.

 

Nos encontramos en la madrugada, en la noche del dieciséis al diecisiete de Julio de 1918.

 

Yurovsky prepara concienzudamente su plan de actuación. La familia Imperial, la familia Real, se encuentra en sus estancias durmiendo, no sospechan nada sobre lo que les va a ocurrir. El zar Nicolás II, la zarina Alexandra, el enfermizo zarevich Alexei, sus hermanas, Anastasia, por cierto estaba muy unida a Alexei, Alexei tenía hemofilia y la verdad es que estaba en una situación muy débil, muy debilitado, tenía apenas catorce años y todos temían por su... salud y por su futuro. Anastasia… eh... estaba muy apegada a su hermano, le cuidaba, siempre da... dio muestras de… de gran inteligencia, de gran serenidad. Anastasia tenía... dieciséis años, había nacido el cinco de Junio de 1901. Acababa de cumplir los diecisiete años, por tanto... cuando se acercaba a su gran y último momento, en mitad de la madrugada, Yurovsky y sus hombres suben las escaleras, acceden a las estancias y levantan a los adormecidos miembros de la Familia Real. Nadie entiende nada, pero aceptan con… eh... resignación la orden del comandante, del joven comandante bolchevique, tienen que bajar a una lúgubre bodega de... del palacio para… eh... realizarles una foto, un retrato fotográfico, es un mero trámite, simplemente quieren tener una fotografía de la familia en su conjunto, el zar Nicolás II empieza a sospechar que algo raro está ocurriendo.

 

Con prisa son… eh... incorporados de sus camas… eh... la zarina protesta, se queja, las… eh... chicas, las niñas están también algo aturdidas y el... pobre zarevich… eh... debilitado por la enfermedad ni siquiera tiene fuerzas para bajar las escaleras, las baja… eh... cogido por... su padre. Es una imagen… eh... terrible, patética, también bajan los servidores… eh… los ayudantes y el médico.

 

Once personas que se encaminan hacia su particular patíbulo. Yurovsky, joven y nervioso, les… eh... anima a que aceleren el paso, que sólo será el trámite de la fotografía y que después vol... podrán volver a... a dormir en sus habitaciones.

 

La familia se interna en esa bodega, un sitio… eh... húmedo, inhóspito y sin ninguna silla, sin ningún adorno… eh... la zarina vuelve a protestar y vuelve a pedir que por lo menos les den un par de sillas para… para sentar a su hijo, al zarevich, ya que no tiene fuerzas para permanecer en pie. Los bolcheviques acceden, introducen dos sillas en la estancia, en una de las sillas se sienta la zarina, en otra silla acomodan al pequeño Alexei. Tras ellos se sitúan... los… eh... el resto de los integrantes de… de la Familia Real, el zar, las hijas y el médico, los tres sirvientes. Impacientes esperan que aparezca el fotógrafo, pero el fotógrafo no aparece.

 

Alexei está tremendamente debilitado y le dice a su padre que cuándo acabará aquello, cuándo podrá regresar a la cama que se encuentra agotado. El padre, nervioso, coloca su mano en la cabeza del pequeño temiéndose ya lo peor, lo inevitable. Son minutos angustiosos, la familia no sabe muy bien qué va a pasar, qué va a ocurrir y tras esos minutos… eh... Yurovsky da la orden. En la sala irrumpen… eh... los bolcheviques, un pelotón… eh... de ellos y con pistolas apuntan hacia los Romanov e inician la refriega. La situación como podéis figurar es... dantesca, porque… eh... se da una terrible circunstancia y es que los Romanov habían acumulado... joyas y dinero en previsión de su exilio y la zarina Alexandra había animado a sus hijas a coser… eh... todas sus joyas en la ropa íntima, en sus ropajes interiores, las hijas lo habían hecho y esas joyas sirvieron, sirvieron como escudo protector ante los primeros impactos, por tanto, después de esos primeros impactos habían muerto… eh... los varones, pero las mujeres, las jóvenes y la zarina no habían… eh... fallecido, estaban mal heridas pero no habían fallecido, con lo que Yurovsky dio la orden de rematarlas y eso fue a bayonetazo. Fue algo tremendo el... se sabe por los estudios posteriores, que el padre había intentado tapar los ojos de… de su hijo para evitarle ver la… la situación final de su vida, todos murieron. Yurovsky ahora tenía que deshacerse de los cadáveres, tenía once cuerpos en aquella sala y tenía que sacarlos de allí y sobre todo ocultarlos para la historia. La idea inicial era eh... situarles en un camión y en ese camión transportarles hasta el pozo de una mina cercana para dejarles allí sepultados. También se habían hecho con una buena cantidad de ácido sulfúrico para deformar… eh... los cuerpos, los cadáveres. Ocurre que el camión estaba averiado, no se podía mover, no podía circular, por lo que tuvieron que optar por una fosa común cerca del lugar del magnicidio, cerca del lugar de la ejecución y allí depositar… eh... los cadáveres, les rociaron con ácido sulfúrico, les sepultaron en... en esa cavidad, en esa fosa, y Yurovsky ordenó camuflar el sitio a fin de que... se olvidara, se olvidara para la historia, que nadie pudiera descubrir jamás aquel... crimen que habían cometido.

 

Nadie volvió a preguntar sobre los Romanov, todos sabían que lo peor había ocurrido, pero nadie pudo, dada la posición política, dadas las circunstancias del país, nadie quiso buscar los cuerpos, los restos de… de aquel crimen horrendo. Y pasaron los años, como digo… eh... la falta de información hizo que afloraran numerosísimas leyendas urbanas y en esas leyendas se afirmaba que alguien de la familia había logrado sobrevivir. Volvemos al principio de nuestro pasaje, diecisiete de Febrero de 1920, Ann Anderson es encontrada en una canal de Berlín y afirma ser la gran Duquesa Anastasia.

 

Todo mundo empieza a creer esa versión porque de hecho, según algunos familiares, la joven se parecía enormemente a Anastasia Romanov, la propia Olga Romanov hermana del zar Nicolás II y también Irene de Prusia, hermana de… de la zarina Alexandra quisieron investigar. Incluso la… la hija Tatiana… eh... Vodkin, la hija del médico personal de la familia Romanov estuvo… eh... allí interrogando a... a esta supuesta Anastasia. El propio hijo de Irene de Prusia… eh... creó un formulario con preguntas que solo podía saber Anastasia Romanov. Bien, pues… eh... la respuesta fue dispar y las averiguaciones dieron como consecuencia que unos se inclinaron por… eh... que aquello era un fraude, pero otros en cambio dijeron que esa mujer era Anastasia, que las cosas a las que había respondido eran ciertamente propias de los Romanov. Eso es al menos lo que afirmó el hijo de Irene de Prusia y la hija del doctor Eugenio Vodkin. Sin embargo, Olga Romanov, la hermana del zar titubeó, llegó a decir que su corazón le pedía creer en la versión de Anderson, pero que sabía que algo le decía que aquella no era su sobrina Anastasia. En todo caso, la historia de Ann Anderson circuló por todo el mundo y no pocas Anastasias surgieron en aquellos años, todas querían ser Anastasia.

 

El enigma no se logró desvelar hasta los años noventa del siglo XX.

 

En 1989, dos personajes aparecieron para decir que habían encontrado, que habían localizado el lugar exacto donde habían sido sepultados los Romanov, eran un director... de cine, Geli Ryabov y un geólogo Alexander Avdonin. Bueno, pues estos dos personajes dijeron haber encontrado el sitio, y efectivamente, allá donde ellos eh... fijaron su dedo, su mirada, aparecieron unos restos óseos. Dos años más tarde, en 1991, Boris Yeltsin, el presidente de la Federación, de la flamante Federación Rusa ordenó exhumar los cadáveres para darles un entierro digno y el reconocimiento de Rusia. Pero faltaba la prueba. En ese tiempo ya por fin, las averiguaciones, las investigaciones en ADN daban resultado, y un científico, un prestigioso científico muy avezado en las cuestiones del ADN, llamado Pavel Ivanov quiso comprobar la verdad de aquella historia. Pidió ayuda al Reino Unido y en el servicio... de forenses de... del Reino Unido se encontraba todo un experto, Peter Yil, ruso y británico trabajaron arduamente en el misterio del asesinato de los Romanov. Se analizaron escrupulosamente toda suerte de vestigios, tejidos, sangre de muertos y vivos pertenecientes al clan Romanov. Se... incluso se exhumaron los cadáveres de algunos zares para... extraer el material genético que se pudiera confrontar con lo que se tenía unos mil… eh... restos óseos, los mil restos de huesos y con minuciosidad se fue trabajando en laboratorio. Incluso se solicitó material genético al Príncipe Felipe de Edimburgo, el marido de la actual Reina de Inglaterra, Isabel II, el Príncipe Felipe de Edimburgo era primo hermano de la zarina Alexandra.

 

Se fue contrastando, se fue analizando, ser debatió muchísimo, pero finalmente en 1997 se encontró la autentica verdad del enigma, se resolvió la incógnita: Ann Ar... Anderson, no era Anastasia, no era la gran Duquesa Anastasia, era simplemente… pues... una perturbada. Así mismo todas las versiones… eh... que circulaban sobre "yo soy Anastasia, yo soy Anastasia" se fueron demo... desmontando gracias al material genético, gracias al ADN. Ninguna de las que afirmó ser Anastasia lo era en verdad. Eso si… eh... actrices, impostoras, gente con ínfulas imperiales, pero ninguna de ellas… eh... pudo demostrar que era Anastasia y todo gracias al ADN, a las investigaciones de ADN.

 

¿El caso quedó resuelto? No, no quedó resuelto todavía, ya que esos mil restos óseos pertenecían a nueve cadáveres, La fosa abierta había dado como resultado, con todos los restos encontrados allí que los restos pertenecían a nueve cadáveres y estos eran cinco varones y cuatro féminas.

 

Los 5 varones se... pues se... como es lógico, el zar Nicolás II, también… eh... el médico Eugenio Vodkin y los tres… eh... servidores y las cuatro féminas, la zarina y tres de sus hijas, pero entonces, ¿dónde está el zarevich y dónde estaba María o Anastasia? Y aquí volvemos a la versión que dejó escrita Yakov Yurovsky, el ejecutor, el que dirigió la columna bolchevique que acabó con los Romanov. Él dijo en sus memorias, en algún escrito que si bien habían sepultado a unos cadáveres en una fosa, habían incinerado a dos para dejar… a dejarlos en una fosa contigua y esto en principio pues no fue... no… no se le dio crédito a esta versión, no se le dio crédito, pero tras estas averiguaciones de ADN, donde sólo se encontraban nueve cadáveres, pues eh... alguien retomo los textos de... dejados por Yurovsky y se retomaron las excavaciones y en efecto se encontró una pequeña fosa con cenizas humanas.

 

Según Yurovsky… eh... en esa fosa se habían incinerado los cadáveres del zarevich Alexei y luego no tenía muy claro si había sido María o Anastasia la que había acompañado a su hermano en ese trance final.

 

Finalmente… eh... se impuso una tesis científica rusa… eh... que valoraba, que estimaba que algunos restos óseos encontrados en la fosa común podían ser pertenecientes a un décimo cadáver y aquí se habló de Anastasia, se identificaron estos restos con Anastasia, por tanto, ahí quedó resuelto el... el problema. Es un... un asunto que gracias a las investi... a las modernas investigaciones, gracias a la tecnología, se pudo… eh... dilucidar ochenta años después de su inicio. En 1998, los Romanov fueron enterrados con todos los honores en San Petersburgo, la antigua capital imperial.

 

Por fin… eh... miles, cientos de miles de rusos rindieron homenaje a su Familia Imperial, a su Familia Real, maltratada por muchos, criticada justamente por... por otros, pero que en todo caso no merecían aquel final abrupto, aquel final injusto y terrible al que fueron sometidos.

 

Por tanto, el misterio de Anastasia quedó desvelado gracias a las modernas técnicas en la investigación sobre el ADN humano. Por desgracia, Anastasia no sobrevivió, ya hubiesen querido muchos, ¿verdad? la bella… le dicen la más bella inteligente hija del zar Nicolás II y de la zarina Alexandra.

 

No pudo ser aquella historia de Ann Anderson, pero si la ciencia está para algo, es para eso precisamente, para dar luz a los mayores misterios de la humanidad y uno de ellos durante todo el siglo XX fue: ¿cómo ocurrió, cómo pudo ser el asesinato, el magnicidio de toda la Familia Imperial Rusa de los Romanov?

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